Después de varias semanas marcadas por negociaciones intensas, idas y vueltas y escenarios diversos, la historia tuvo un desenlace positivo. El delantero antioqueño Andrés Steven ‘Tití’ Rodríguez acordó finalmente su vinculación con Deportivo Cali, un movimiento que satisface tanto al jugador como al club y que se venía trabajando desde finales de diciembre.
A sus 27 años, Rodríguez encontró el contexto deportivo y contractual que estaba buscando, mientras que el conjunto azucarero asegura una pieza ofensiva con recorrido, gol y margen de crecimiento para una temporada que arranca cargada de expectativas.
Un acuerdo trabajado desde hace semanas
Aunque el anuncio se demoró más de lo esperado, entre Deportivo Cali y el entorno del futbolista el acuerdo contractual estaba cerrado desde hacía más de dos semanas. El principal obstáculo residía en la situación del club dueño de sus derechos, Junior, que necesitaba liberar el cupo una vez resolviera su frente ofensivo.
Esa condición quedó saldada con la llegada de Luis Fernando Muriel, lo que permitió que el cuadro tiburón diera el aval definitivo para ceder a Rodríguez al Cali en condición de préstamo por un año con opción de compra.
La propuesta económica, un punto clave
Desde el inicio, el equipo verdiblanco fue decidido por el atacante. La oferta presentada por el Cali prácticamente duplicaba el salario que Rodríguez venía percibiendo, una señal clara del interés real del club y de la importancia que tendría dentro del proyecto deportivo.
Ese respaldo económico terminó de reforzar la confianza del jugador en una negociación que, aunque se extendió más de lo previsto, nunca perdió solidez entre las partes.
La charla con Gamero que inclinó la balanza
Más allá de lo contractual, el factor deportivo fue determinante. A finales de diciembre, el entrenador Alberto Gamero sostuvo una conversación directa con Tití Rodríguez, en la que le explicó con claridad el rol que tendría dentro del equipo.
La idea del DT es jugar con dos delanteros, con Juan Ignacio Dinenno como referencia fija y Rodríguez partiendo unos metros por detrás, con libertad de movimiento, sorpresa y ataque a los espacios. Gamero le transmitió confianza total y la posibilidad de ser titular desde el inicio, algo que el delantero venía buscando desde hace tiempo.
Un cierre de etapa en Junior y una oportunidad renovada
Rodríguez Ossa decidió dar por terminada su etapa en Junior luego de tres años en los que nunca logró consolidarse como titular habitual, pese a mantener una buena frecuencia goleadora cuando tuvo minutos.
Ahora, el panorama es distinto: un contrato sólido, el respaldo del entrenador y una posición en el campo donde se siente cómodo. Argumentos de peso para aceptar con entusiasmo el reto del Deportivo Cali.
El intento del rival de patio y la palabra cumplida
En medio del proceso, el negocio tuvo un momento de tensión adicional cuando apareció el interés del América de Cali, que también presentó una propuesta atractiva. Sin embargo, esa opción no prosperó.
Rodríguez ya había dado su palabra tanto a Gamero como al presidente del club, Rafael Tinoco, y decidió respetarla, un gesto valorado internamente por la dirigencia azucarera.
Un cierre positivo y un Cali cargado de ilusión
Con el acuerdo ya sellado, se cierra un capítulo satisfactorio para todas las partes. Deportivo Cali comienza el 2026 con una nómina renovada, competitiva y con argumentos para ilusionarse en una temporada exigente, llena de compromisos y objetivos ambiciosos.
Para Tití Rodríguez, se abre una etapa de revancha futbolística y continuidad. Para el Cali, llega un delantero que encaja en el proyecto y que promete ser protagonista.




