Nuevo trámite para pagar el pasaje de TransMilenio en 2026 y qué pasará con la tarjeta TuLlave

El sistema de transporte de Bogotá da el primer paso hacia el pago digital

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El pago del pasaje en TransMilenio empieza a cambiar | FOTO: TRANSMILENIO

La forma de pagar el pasaje en TransMilenio comenzó a transformarse de manera gradual en 2026. Sin campañas masivas ni anuncios ruidosos, el sistema de transporte masivo de Bogotá inició una actualización que impacta directamente la experiencia diaria de millones de usuarios: ya no será obligatorio depender únicamente de la tarjeta física TuLlave para ingresar a estaciones y portales.

Este cambio responde a una necesidad clara del sistema: modernizar el ingreso, reducir tiempos de espera en los torniquetes y adaptarse a los hábitos tecnológicos de los pasajeros. La apuesta es avanzar hacia un modelo más flexible, en el que el pago digital tenga un papel protagónico, sin eliminar de inmediato los métodos tradicionales que hoy siguen siendo fundamentales.

Cómo funciona el nuevo pago digital en TransMilenio

La novedad ya está en funcionamiento en puntos específicos de la ciudad. TransMilenio confirmó que habilitó validadores que aceptan tarjetas débito y crédito Visa y MasterCard, además de billeteras digitales disponibles en celulares y relojes inteligentes.

En estos puntos piloto, los usuarios pueden ingresar al sistema acercando su tarjeta bancaria o su dispositivo móvil al torniquete, sin necesidad de portar la tarjeta TuLlave. El proceso es similar al de otros sistemas de transporte en grandes ciudades del mundo y busca simplificar el acceso, especialmente para quienes olvidan su tarjeta o prefieren pagar directamente con medios digitales.

Por ahora, esta alternativa está disponible en:

La implementación es progresiva. El objetivo del Distrito es extender este mecanismo a otros portales y estaciones, priorizando aquellas con mayor flujo de pasajeros.

Qué cambia para los usuarios de Transmilenio desde 2026

El nuevo esquema no reemplaza de inmediato los métodos actuales, pero sí amplía las opciones. A partir de 2026, el usuario puede encontrarse con tres escenarios claros:

Esta diversificación busca reducir filas, agilizar el ingreso y ofrecer alternativas a quienes ya utilizan pagos sin contacto en su vida diaria. No obstante, el acceso a estas opciones depende del punto del sistema en el que se encuentre el usuario, ya que la cobertura todavía no es total.

Tarifa del pasaje de Transmilenio en 2026: un dato clave

Este cambio en la forma de pago llega en un contexto sensible para los usuarios. Desde el miércoles 14 de enero de 2026, el valor del pasaje para los componentes troncal y zonal se unificó en $3.550.

El incremento fue de $350 frente a la tarifa anterior, lo que representa un ajuste del 10,9%. Este aumento generó debate entre los usuarios y puso sobre la mesa la importancia de contar con mecanismos que ayuden a optimizar el gasto diario en transporte, especialmente para quienes utilizan el sistema varias veces al día.

Qué pasará con la tarjeta TuLlave

A pesar de la llegada de los pagos digitales, la tarjeta TuLlave no desaparece. Por el contrario, seguirá siendo un medio de pago central dentro del Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá.

Además de reemplazar el uso de efectivo, la TuLlave ofrece beneficios que no están disponibles con las tarjetas bancarias o billeteras digitales. Entre los más relevantes se encuentran:

Estos elementos hacen que la tarjeta continúe siendo clave para quienes usan el sistema de manera frecuente.

Por qué la TuLlave sigue siendo indispensable

Uno de los mayores aportes de la tarjeta TuLlave es la optimización del gasto diario en transporte. Gracias a la ventana de tiempo, los usuarios pueden realizar hasta dos transbordos entre buses troncales y zonales sin pagar un nuevo pasaje, un beneficio que no se replica en los pagos digitales directos.

Además, la TuLlave es el único medio válido para acceder a tarifas diferenciales y subsidios, como los destinados a:

Para estas poblaciones, la tarjeta personalizada es indispensable, ya que permite identificar al usuario y cargar los beneficios correspondientes según su perfil socioeconómico.

Convivencia entre pago digital y tarjeta física

El modelo que empieza a consolidarse en 2026 no elimina la TuLlave, sino que plantea una convivencia entre el pago digital y la tarjeta física. Mientras el sistema avanza en su modernización tecnológica, la TuLlave seguirá siendo la herramienta más completa para quienes buscan ahorrar en transbordos y acceder a beneficios sociales.

La incorporación de tarjetas bancarias y billeteras digitales apunta a flexibilizar el acceso, especialmente para usuarios ocasionales, turistas o personas que no cuentan con saldo en su tarjeta al momento de ingresar.

Hacia un sistema de transporte más moderno en Bogotá

Con este nuevo trámite para pagar el pasaje, TransMilenio inicia una transición que apunta a un sistema más ágil, conectado y acorde con las dinámicas actuales de movilidad. La expansión gradual de los pagos digitales permitirá evaluar su funcionamiento y ajustar el modelo antes de llevarlo a toda la red.

Mientras tanto, la tarjeta TuLlave mantiene su rol protagónico como el eje del sistema de pagos del transporte público en Bogotá, combinando tecnología, control y beneficios económicos para millones de usuarios.