La derrota sufrida este martes en Montería volvió a encender las alarmas en Independiente Santa Fe. El revés frente a Jaguares no solo significó un golpe en la tabla de posiciones, sino que también reavivó con fuerza las críticas hacia el entrenador uruguayo Pablo Repetto. Aunque el técnico apenas completa tres meses al frente del plantel profesional, el rendimiento colectivo ha venido en descenso y los números empiezan a inquietar: apenas 7 puntos de 21 posibles en la Liga BetPlay, una cosecha que deja al equipo tempranamente comprometido en la lucha por ingresar al grupo de los ocho.
El panorama es complejo. Para revertir la situación en el torneo local, el cuadro cardenal necesitaría de aquí en adelante un rendimiento cercano o superior al 60 %, una cifra exigente para cualquier club y más aún en un contexto donde la confianza colectiva parece resentida. En consecuencia, comenzar a pensar en un relevo técnico ya no suena descabellado dentro del entorno rojo.
El otro objetivo intacto: tiempos exactos para un relevo
Si bien la liga empieza a verse cuesta arriba, Santa Fe aún mantiene vivo un objetivo mayúsculo: la fase de grupos de la Copa Libertadores. Ese frente internacional otorga un margen de maniobra, pues todavía restan varias semanas antes de su inicio. Ese lapso permitiría, en caso de darse un cambio, que un nuevo entrenador ajuste piezas, replantee dinámicas y refresque el ambiente interno.
En el mundo del fútbol los tiempos son determinantes, y la dirigencia sabe que una decisión a tiempo puede marcar la diferencia entre rescatar un semestre o dejarlo escapar. Por ello, aunque públicamente se mantiene respaldo al actual cuerpo técnico, en la interna comienzan a evaluarse escenarios alternativos.
Peirano: el nombre que siempre ronda el entorno cardenal
Dentro del habitual “reboleo” de candidatos que suele surgir en estos contextos, hay uno que aparece con naturalidad y sin necesidad de demasiada explicación: Pablo Peirano. El técnico uruguayo de 51 años mantiene un vínculo especial con la institución bogotana, y su nombre suele emerger cada vez que el club atraviesa un momento de incertidumbre.
Una de las razones de mayor peso es su excelente relación con el presidente Eduardo Méndez, quien ha manifestado en distintas oportunidades su admiración y respeto profesional hacia el estratega. Esa cercanía convierte a Peirano en un perfil siempre latente, una especie de carta bajo la manga que puede activarse en cualquier momento. Además, el propio entrenador ha dejado claro en el pasado su disposición permanente para regresar al club si es requerido, una señal que no pasa inadvertida en los despachos.
Conocimiento profundo de la plantilla
Uno de los principales argumentos a favor de Peirano es su conocimiento detallado del plantel. Durante su ciclo anterior, varios de los futbolistas que hoy son referentes pasaron por sus manos. Esto implica una ventaja competitiva importante: el entrenador ya conoce virtudes, limitaciones y perfiles individuales, lo que facilitaría una rápida adaptación y una implementación más ágil de su idea de juego.
En contextos de crisis deportiva, contar con un técnico que no llegue “a ciegas” puede significar semanas valiosas ganadas en el proceso de reconstrucción.
Preferido por los referentes del vestuario
Otro factor que suma puntos es la percepción interna. Futbolistas experimentados como Hugo Rodallega, Daniel Torres y Andrés Mosquera Marmolejo han expresado en diferentes momentos su aprecio por la metodología y el manejo humano del entrenador uruguayo.
La voz del vestuario no es menor. En equipos con aspiraciones internacionales, la sintonía entre técnico y líderes suele ser un factor decisivo para sostener procesos y potenciar rendimientos colectivos.
Un cambio de estilo como medida de choque
El proyecto actual bajo la conducción de Repetto se ha caracterizado por un fútbol directo, con énfasis en la velocidad por las bandas. Sin embargo, los rivales parecen haber descifrado esa propuesta y el equipo se ha vuelto previsible en varios tramos de los partidos. La eventual llegada de Peirano supondría un giro conceptual: mayor tenencia de balón, elaboración por el carril central y un aprovechamiento más constante del segundo punta.
En ese contexto, nombres como el del argentino Nahuel Bustos podrían adquirir un protagonismo distinto dentro del esquema ofensivo, ampliando variantes y ofreciendo nuevas rutas de ataque.
La capacidad de sumar puntos con rapidez
Si algo ha caracterizado históricamente a los equipos de Pablo Peirano es su capacidad para reaccionar en fases regulares de torneo. Aunque en el pasado se le cuestionaron finales no culminadas de la mejor manera, también es cierto que sus procesos suelen mostrar resultados visibles en el corto y mediano plazo. En un escenario donde Santa Fe necesita puntos urgentes para no despedirse prematuramente de la liga, ese atributo adquiere especial relevancia.
Un escenario abierto y una decisión que se cocina en silencio
Por ahora, la dirigencia mantiene la mesura pública y valora la trayectoria y prestigio de Pablo Repetto, especialmente tras conquistas recientes como la Superliga frente a Junior FC. No obstante, puertas adentro se percibe que el proyecto empieza a mostrar fisuras y que la respuesta del grupo ya no es la misma de semanas atrás.
En el fútbol, las decisiones rara vez se anuncian antes de tiempo, pero sí se intuyen. En Independiente Santa Fe saben que el calendario no perdona y que los objetivos internacionales exigen precisión quirúrgica. Mientras tanto, el nombre de Pablo Peirano continúa orbitando con fuerza, no como un rumor vacío, sino como una posibilidad real que reúne conocimiento, respaldo interno y una historia aún inconclusa con el club cardenal.




