En Atlético Nacional no hay espacio para especulaciones. El calendario aprieta, la exigencia crece y la defensa se convirtió, sin quererlo, en el centro de todas las miradas. Por eso, en la sede verdolaga trabajan contra el reloj para recuperar a su hombre más determinante en la zaga justo cuando el semestre entra en zona roja. La buena noticia empieza a tomar forma.
William Tesillo ya pisa el acelerador pensando en el miércoles
El experimentado defensor de 36 años avanza en su proceso de recuperación y, según confirmó el propio entrenador Diego Arias Hincapié, solo resta el alta médica definitiva para que se reintegre plenamente a la planificación competitiva.
Desde adentro del club aseguran que William Tesillo ya entrena con normalidad, aunque bajo cargas controladas. Lo más relevante es que volvió al contacto con el balón sin mayores molestias, una señal que en este tipo de procesos marca la diferencia entre la duda y la confianza.
El cuerpo médico y los preparadores físicos han trabajado de manera específica durante la última semana. La prioridad es clara: tenerlo disponible el miércoles 4 de marzo, cuando Atlético Nacional dispute el duelo de eliminación directa frente a Millonarios FC por la Copa Sudamericana en el Estadio Atanasio Girardot.
Arias, según trascendió, no lo llevaría este fin de semana a Ibagué para enfrentar a Deportes Tolima. La decisión apunta a protegerlo y garantizar que llegue en plenitud al partido que puede marcar el rumbo internacional del semestre.
Una contusión que encendió las alarmas
Hace doce días el parte médico fue concreto: Tesillo sufrió una contusión en la pierna derecha. El comunicado oficial dejó claro que su retorno dependería de la evolución.
Este tipo de lesiones no suelen requerir largas incapacidades, pero sí exigen manejo diario, reducción de cargas y prudencia. El riesgo no estaba en la gravedad inicial, sino en una posible recaída.
Por eso Nacional optó por no forzarlo. El contexto, sin embargo, elevó la tensión.
La pieza que cambia el panorama defensivo
El equipo fue estructurado para competir en grande durante el primer semestre de 2026. De mitad de cancha hacia adelante, el entrenador tiene variantes y soluciones. Pero en la defensa central el margen es mínimo.
La dupla conformada por Simón García y César Haydar no ha transmitido total solidez en este inicio de temporada. Detrás de ellos aparecen alternativas juveniles que, aunque prometedoras, cargarían con una presión enorme en un partido sin margen de error.
Ahí radica la dimensión de la noticia.
La eventual presencia de Tesillo no solo aporta experiencia. Significa liderazgo, orden táctico y capacidad para sostener emocionalmente a una línea que será exigida por un rival como Millonarios que llega encendido tras golear 5-1 en su última presentación.
En noches de eliminación directa, un error defensivo puede sepultar meses de planificación. Nacional tiene pólvora arriba, pero necesita equilibrio atrás. Y en ese equilibrio, Tesillo es la bisagra.
Hoy el mensaje interno es claro: el capitán está cerca de volver. Para el hincha verdolaga, esa sola frase cambia el clima previo al miércoles. Porque más que un regreso, puede ser el factor que sostenga todo un proyecto.
