El Real Madrid afronta uno de los momentos más delicados de la temporada justo cuando empieza a definirse el primer gran tramo competitivo del año. La lesión de Kylian Mbappé, principal argumento ofensivo del equipo, obliga al conjunto blanco a replantear su forma de atacar y, sobre todo, a encontrar soluciones inmediatas para sostener su caudal goleador sin su máxima figura.
El delantero francés sufrió un esguince en la rodilla izquierda, según confirmó el parte médico oficial tras una resonancia magnética, y quedó pendiente de evolución. Aunque el club no fijó plazos, de manera extraoficial se estima una baja cercana a las tres semanas, lo que lo deja fuera del primer partido de Liga del año y pone seriamente en duda su presencia en la Supercopa de España.
Mbappé, baja segura ante Betis y en duda para la Supercopa
Está confirmado que Mbappé no jugará ante el Real Betis, en un partido clave para el equipo dirigido por Xabi Alonso, segundo en la tabla a cuatro puntos del Barcelona. El encuentro, programado para el domingo a las 16:15, marcará el inicio de una serie de compromisos exigentes para un Real Madrid que deberá competir sin su principal referencia ofensiva.
La incógnita se traslada ahora a la Supercopa de España. El conjunto blanco disputará la semifinal el 8 de enero en Yeda frente al Atlético de Madrid, y la presencia del delantero francés es, a día de hoy, altamente improbable. Incluso en el escenario de una recuperación acelerada, todo apunta a que tampoco estaría disponible para una eventual final, que podría ser un clásico.
Tras ese torneo, el calendario no da respiro: Levante el día 17 y Mónaco el 20 por la Liga de Campeones, una secuencia que pone a prueba la profundidad de la plantilla y la capacidad del equipo para reinventarse sin su gran estrella.
Una dependencia goleadora difícil de disimular
La ausencia de Mbappé deja al descubierto una realidad incuestionable: la enorme dependencia ofensiva del Real Madrid respecto al francés. En lo que va de temporada, suma 18 goles, exactamente la mitad de los tantos convertidos por el equipo en Liga. Además, lidera la tabla de goleadores con una ventaja considerable sobre sus perseguidores.
Si se amplía el foco a todas las competiciones, el peso de Mbappé es aún mayor. Acumula 29 goles en 24 partidos, más del 50 % de las anotaciones totales del conjunto blanco. Sustituir ese impacto no es una tarea menor y obliga al cuerpo técnico a explorar alternativas que, hasta ahora, no han ofrecido garantías plenas.
Las opciones de Xabi Alonso sin su gran figura
Con Endrick cedido y Brahim concentrado con Marruecos para la Copa África, el margen de maniobra es reducido. Una de las opciones más probables pasa por reubicar a Rodrygo como principal referencia ofensiva, una apuesta que ya ha generado debate por su irregularidad en definición.
El canterano Gonzalo, que dejó buenas sensaciones en el Mundial de Clubes, aparece como una alternativa más natural de delantero centro, aunque su falta de gol en la presente temporada le ha hecho perder terreno. Otra variante es un 4-4-2 con Rodrygo y Vinícius en punta, pero el brasileño atraviesa una sequía preocupante, con 14 partidos sin marcar.
Ninguna solución parece sencilla, y el reto no es solo táctico, sino mental: asumir que, sin Mbappé, el gol debe repartirse y no depender de un solo nombre.
La importancia indiscutible de Kylian Mbappé en el Real Madrid
Más allá de la coyuntura actual, la dimensión de Mbappé en el proyecto blanco quedó reflejada recientemente con un logro histórico. En la victoria 2-0 ante el Sevilla, el francés alcanzó los 59 goles en un año natural, igualando el récord absoluto del club que pertenecía a Cristiano Ronaldo.
El tanto, marcado de penal en el minuto 86, llegó en un contexto de máxima presión. Mbappé no solo celebró con intensidad, sino que imitó el icónico festejo de Cristiano y le dedicó públicamente el registro. La respuesta del portugués, con un mensaje de reconocimiento, selló un momento cargado de simbolismo para el madridismo.
Un récord que explica su ausencia
Ese gol ante Sevilla no fue uno más. Representó la confirmación de Mbappé como eje absoluto del ataque del Real Madrid y como figura destinada a marcar una era. Igualar a Cristiano Ronaldo en una estadística tan emblemática explica por qué su baja genera tanta inquietud.
Ahora, sin él en el campo, el desafío es colectivo. Marcar goles sin Mbappé no es solo una urgencia puntual, sino una prueba de madurez para un equipo que aspira a competir por todo. El Real Madrid inicia el año con una pregunta abierta y una obligación clara: encontrar respuestas antes de que los títulos empiecen a escaparse.




