El escenario que rodea a Vinícius Júnior atraviesa uno de sus momentos más sensibles desde su llegada al Real Madrid. La renovación sigue bloqueada, el rendimiento reciente no ha sido el esperado y el entorno del futbolista asume que el ruido ya no puede silenciarse únicamente con goles. En medio de ese contexto, desde Inglaterra tomó fuerza una supuesta ofensiva del Chelsea FC cercana a los 160 millones de euros, una versión que con el paso de los días fue perdiendo sustento.
El interés existió, pero nunca avanzó como se planteó inicialmente. Y no fue el traspaso el factor determinante.
El salario, el punto que cambió todo
Según información revelada por El Chiringuito, el verdadero freno estuvo en la ficha del brasileño. El Chelsea no está dispuesto a asumir las exigencias salariales de Vinícius, consideradas incompatibles con la nueva estructura económica del club londinense. En la actualidad, Vini Jr está devengando en El Madrid poco más de 20 millones de euros al año.
Más allá de poder afrontar una operación elevada en términos de traspaso, el salario anual del extremo del Real Madrid rompía cualquier planificación financiera del proyecto blue. Con ese escenario, Stamford Bridge dejó de ser una vía real, aunque la Premier League sigue siendo vista como un destino atractivo para el jugador a nivel deportivo.
En Madrid miran el reloj con atención
En el Real Madrid la situación se observa con cautela. La directiva es consciente de que, si no hay acuerdo, Vinícius podría entrar en su último año de contrato en 2026 y marcharse libre en 2027, un escenario que nadie desea en el club.
Florentino Pérez no quiere alterar el equilibrio salarial del vestuario, mientras que el entorno del futbolista considera que la propuesta actual no refleja su peso deportivo ni comercial. Las posturas siguen alejadas y, por ahora, no hay señales claras de un acercamiento definitivo.
Un contexto deportivo que también pesa
A la tensión contractual se suma un clima deportivo incómodo. La relación con Xabi Alonso no atraviesa su mejor momento y la llegada de Mbappé ha desplazado el foco mediático y futbolístico. Las pitadas en el Santiago Bernabéu han dejado huella y han enfriado una relación que durante años fue de total conexión entre la grada y el jugador.
Con el Chelsea fuera de escena, las opciones se reducen. Arabia Saudí aparece como una alternativa económicamente viable, aunque menos seductora desde lo competitivo. Por ahora, Vinícius prioriza seguir vestido de blanco, pero mientras no haya acuerdo, su futuro seguirá siendo uno de los grandes temas del mercado.
Oficial: Chelsea eligió a Liam Rosenior como técnico
Mientras se desvanecía cualquier opción por Vinícius, el Chelsea sí avanzó con paso firme en otro frente clave. El club londinense anunció oficialmente la contratación de Liam Rosenior como nuevo entrenador.
El técnico inglés, de 41 años, firmó un contrato por cinco temporadas y media, con opción de ampliarlo por un año más, lo que lo vincula a Stamford Bridge hasta 2032. Rosenior dirigió el sábado su último partido con el Estrasburgo, ante el Niza, y reemplaza a Enzo Maresca, quien dejó el cargo el pasado 1 de enero.

Un movimiento sin obstáculos por la multipropiedad
Las negociaciones se desarrollaron sin mayores dificultades debido al modelo de multipropiedad. BlueCo, grupo propietario tanto del Chelsea como del Estrasburgo, acordó una compensación económica con el club francés para liberar al entrenador.
La única condición impuesta por Marc Keller y David Weir, presidente y director deportivo del Estrasburgo, fue que Rosenior no fuese anunciado hasta que el equipo galo tuviera nuevo técnico. Todo apunta a que ese lugar será ocupado por Gary O’Neil.
Así, mientras el Chelsea redefine su rumbo desde el banquillo, el nombre de Vinícius Júnior sigue siendo un foco de debate, aunque con un detalle ya claro: Londres no será su próximo destino.




