Deportivo Cali avanza hacia la temporada 2026 decidido a reconstruir su grandeza bajo el liderazgo de Alberto Gamero y el nuevo grupo inversor IDC. Tras una campaña marcada por la eliminación temprana, el ambiente en la afición exige movimientos de jerarquía, ambición en el mercado de fichajes y la llegada de referentes capaces de transformar la dinámica del equipo. En medio de este contexto, un nombre vuelve a escena con enorme fuerza emocional y deportiva: Juan Ignacio Dinenno.
Un proyecto 2026 que exige jerarquía y decisiones valientes
La llegada del grupo inversor IDC al mando del club abrió una etapa de reestructuración profunda. Su presidente, Rafael Tinoco, aseguró recientemente que el trabajo conjunto con Gamero será intenso durante el cierre del año para conformar una nómina competitiva, sólida y con presencia en todas sus líneas.
Las prioridades del proyecto son claras: incorporar futbolistas probados, con impacto inmediato y capaces de asumir el peso de una institución que necesita resultados urgentes.
En ese camino, la prensa del Valle del Cauca reveló que el representante de Dinenno ya recibió una propuesta concreta desde Cali para un eventual regreso del delantero argentino. La decisión ahora está en manos del jugador, cuyo vínculo emocional con el club sigue intacto desde su paso en 2019.
La urgencia del ‘9’: una posición crítica para Gamero
Gamero conoce a fondo la necesidad de fortalecer la delantera. Hoy, el único atacante natural disponible es el uruguayo Fernando Mimbacas, quien no logró consolidarse y apenas registró dos anotaciones en la última campaña. Su continuidad, salvo sorpresa, parece improbable.
Ante el déficit en el ataque, Gamero movió fichas. Contactó recientemente al experimentado Freddy Henkier Montero, figura del Real Cartagena en la segunda división. Sin embargo, Montero reiteró que su compromiso es continuar un año más en el club heroico para buscar el ascenso, dejando al Cali sin esa alternativa.
El técnico también está atento a la situación del atacante Harold Preciado, quien se encuentra a la espera de resolver una sanción disciplinaria impuesta por la FIFA. Su regreso a la actividad podría representar un refuerzo clave, siempre que la situación se solucione a tiempo.
Opciones que se enfrían y el camino que conduce a Dinenno
Durante las últimas semanas, el Deportivo Cali examinó otros nombres del mercado. Entre ellos, los argentinos Luciano Pons (Bucaramanga) y Santiago Giordana (Millonarios), dos delanteros de buen presente en el FPC. No obstante, ambas opciones se complicaron, pues todo indica que continuarán en sus clubes para 2026.
Ese escenario vuelve a dejar el foco sobre el mismo destino: Juan Ignacio Dinenno, el goleador que marcó una época reciente en la institución y que mantiene una conexión emocional profunda con la hinchada verdiblanca.
Dinenno y el vínculo que se niega a romperse
El argentino tuvo un paso inolvidable por el Cali en 2019. Disputó 60 partidos y anotó 30 goles, una producción que no ha sido igualada por ningún otro delantero del club en la última década. Semanas atrás, Dinenno confesó que aquella etapa fue “la mejor de su carrera” y que siempre ha imaginado un regreso al equipo que lo catapultó.
Tras su salida del fútbol colombiano, su trayectoria lo llevó a Pumas de México, Cruzeiro y Sao Paulo, donde compite actualmente. Su nombre sigue generando expectativa entre los hinchas, quienes ven en él la posibilidad de recuperar la mística del gol.
Si los caminos, el contexto y las decisiones personales se alinean, el destino podría escribir un nuevo capítulo: Dinenno vistiendo nuevamente la camiseta del Deportivo Cali y entrenando en la sede de Pance bajo el mando de Gamero.
Deportivo Cali: el destino mueve las piezas
Entre propuestas, gestiones internas y un mercado de fichajes complejo, el Cali busca un delantero que marque diferencia inmediata en 2026. Gamero sabe lo que representa tener un ‘9’ determinante, la dirigencia conoce el valor simbólico y deportivo de la operación, y la hinchada empuja con fuerza ese anhelo.
El destino está sobre la mesa. Y el nombre de Juan Ignacio Dinenno sigue siendo, quizás, la pieza que podría encajar donde todo indica que nada es casualidad.
