Deportes Tolima continúa moviéndose con determinación en el mercado del fútbol colombiano, pensando en una temporada 2026 exigente y con varios frentes de competencia. En esa planificación, la dirigencia tomó una decisión clave: ejecutar la opción de compra por Jersson González, atacante que actualmente pertenece a Independiente Santa Fe y que se encuentra a préstamo en el club de Ibagué.
La determinación responde a un análisis deportivo y estratégico. Aunque el vínculo temporal del jugador se extiende hasta mediados de 2026, en el Tolima consideran prioritario asegurar desde ya su continuidad y evitar escenarios futuros que puedan encarecer la operación o abrir la puerta a otros interesados.
Un atacante que encajó en la idea deportiva
Desde su llegada al Vinotinto y Oro, Jersson González logró adaptarse con rapidez al modelo de juego. Su versatilidad le permite desempeñarse como extremo o como volante ofensivo, una condición muy valorada dentro del actual proyecto deportivo.
El delantero, de 24 años, se caracteriza por su movilidad constante, su capacidad para romper líneas y su aporte en la construcción ofensiva. Estas cualidades llevaron al cuerpo técnico a respaldar la decisión de anticipar la compra y consolidarlo como parte del plantel a largo plazo.

Recorrido, cifras y roce internacional
A lo largo de su carrera profesional, González suma más de 160 partidos oficiales, con presencia directa en goles y asistencias, además de experiencia en torneos internacionales como Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Ese recorrido representa un valor agregado para un Tolima que apunta a competir con mayor regularidad en escenarios continentales.
A esto se suma su paso por la Selección Colombia Sub-23, antecedente que refuerza su perfil competitivo y su formación en contextos de alta exigencia dentro del FPC.
Una operación que también favorece a Santa Fe
Para Santa Fe, la venta del jugador encaja dentro de una lógica financiera y deportiva. Liberar cupos y generar ingresos permite al club cardenal reorganizar su nómina y proyectar nuevos movimientos en el mercado, manteniendo equilibrio económico.
En contraste, para Deportes Tolima la compra significa blindar a un jugador joven, con proyección y plenamente identificado con su idea de juego, evitando una eventual competencia con otros clubes del país o del exterior.
Deportes Tolima: refuerzo defensivo en carpeta
El mercado pijao no se limita al frente ofensivo. Deportes Tolima también avanzó en la incorporación de Pablo Ortiz, defensor central de 25 años con experiencia internacional. El zaguero viene de competir en la MLS y sus derechos deportivos pertenecen a un club europeo, con el que ya se habrían alcanzado acuerdos para su llegada.
Este movimiento responde a la necesidad de fortalecer la última línea con jugadores jóvenes, pero con recorrido competitivo fuera de Colombia.
Deportes Tolima: planificación como sello del proyecto
Las recientes decisiones confirman una línea clara en Ibagué: anticiparse, planificar y sostener coherencia deportiva. La compra de un delantero procedente de Santa Fe y la apuesta por un defensor con experiencia internacional refuerzan la idea de un Tolima que no improvisa y que busca consolidarse como uno de los proyectos más estables del fútbol colombiano.
Con el mercado aún abierto, el mensaje del Vinotinto y Oro es contundente: la planificación ya está en marcha y el 2026 se construye desde ahora.




