Atlético Nacional no perdió tiempo tras concretar la venta de Marino Hinestroza a Boca Juniors. La salida del extremo derecho, uno de los hombres más desequilibrantes del plantel, obligó al Verdolaga a activar con urgencia el mercado para encontrar un reemplazo de garantías de cara a una temporada 2026 exigente en todos los frentes.
Si bien desde finales de diciembre el club tenía varios nombres en carpeta, solo en los últimos días la dirigencia deportiva empezó a depurar opciones reales y a priorizar perfiles concretos. En ese análisis fino, el nombre que hoy pica en punta es el del cartagenero Diego Valoyes, futbolista que por condiciones técnicas y recorrido seduce al cuerpo técnico y a la dirigencia. Sin embargo, el camino para concretar su llegada está lejos de ser sencillo.
Diego Valoyes, el perfil que más seduce en Nacional
A sus 29 años, Diego Valoyes sigue siendo visto como un extremo diferencial en el fútbol sudamericano. Su potencia, capacidad en el uno contra uno y experiencia internacional lo convierten en un perfil ideal para asumir la responsabilidad de ocupar el lugar que dejó Marino. En Atlético Nacional valoran, además, su pasado en clubes de alta exigencia y su paso por procesos de Selección Colombia en años anteriores.
No obstante, el posible fichaje del jugador actualmente en Juárez FC viene acompañado de dudas importantes que han llevado al club paisa a actuar con cautela antes de avanzar con una propuesta formal.
Primer obstáculo: el estado físico y el ritmo competitivo
El primer gran reparo que existe en Atlético Nacional tiene que ver con el estado físico de Valoyes. En el Verdolaga son conscientes de que, para contar con el cartagenero, deberán realizar una inversión significativa, ya sea en un préstamo oneroso o en una eventual negociación más profunda. Y precisamente por eso, internamente se preguntan si vale la pena hacer ese esfuerzo por un jugador que hoy no está en plenitud.
Durante 2025, Valoyes atravesó un año muy complejo en Juárez FC. Sufrió tres lesiones musculares de consideración, que le impidieron tener continuidad y ritmo de competencia. La más reciente se presentó el 7 de noviembre de 2025, en un partido ante Querétaro FC, cuando en medio de una acción individual sintió un fuerte tirón que lo sacó no solo de ese encuentro, sino también del cierre de la temporada.
Desde entonces, su recuperación ha sido progresiva, pero lenta. Incluso, su pretemporada pensando en 2026 estuvo marcada por intermitencias, lo que genera dudas en Nacional, que necesita un futbolista capaz de rendir de inmediato y no uno que requiera varios meses para alcanzar su mejor nivel. En los cálculos del cuerpo médico y deportivo, Valoyes podría tardar cerca de tres meses en llegar a un ritmo competitivo alto.
Un 2025 difícil en México y señales de salida
El panorama deportivo tampoco fue favorable para Valoyes en México. Con el anterior entrenador de Juárez, el uruguayo Martín Varini, el colombiano llegó a estar 13 partidos consecutivos sin sumar minutos, una situación que golpeó su confianza y lo dejó fuera del protagonismo.
Con la llegada del nuevo técnico, el portugués Pedro Caixinha, el extremo renueva esperanzas de volver a ser tenido en cuenta. Sin embargo, el propio jugador ya le manifestó a su entorno que, si aparecen ofertas reales, está dispuesto a analizarlas seriamente. Su deseo de cambiar de aires no solo responde a lo deportivo, sino también al desgaste con la afición de Juárez, que en los últimos meses perdió la paciencia con un futbolista que llegó con grandes expectativas y nunca pudo mostrar ni una fracción de su mejor versión.
Segundo obstáculo: Talleres aparece con fuerza en el panorama
El otro gran escollo para Atlético Nacional es la competencia directa que tendría en caso de avanzar por Valoyes. Todo indica que, si Juárez acepta negociarlo a préstamo, la prioridad del jugador pasa por Talleres de Córdoba, club donde vivió los mejores años de su carrera.
Valoyes defendió durante cuatro temporadas la camiseta del equipo cordobés, fue figura, es muy querido por la hinchada y mantiene un fuerte vínculo con la institución. En las últimas horas se conoció que Talleres analiza seriamente la posibilidad de su regreso, lo que coloca a Nacional en una posición incómoda.
A esto se suma el alto salario que el jugador percibe en México, difícil de igualar tanto para Nacional como para Talleres. Si bien Valoyes analiza ajustar sus pretensiones económicas, trascendió que estaría dispuesto a ceder un poco más en lo salarial con tal de volver al club argentino, un detalle que podría inclinar la balanza.
Nacional, prudencia y análisis estratégico
Pese a todas estas dificultades, en Atlético Nacional no descartan del todo la operación. En un primer contacto, el propio Valoyes le expresó al club que vestir la camiseta del Rey de Copas sería un orgullo y que jugar en Nacional le permitiría volver a estar en el radar de la Selección Colombia, dirigida por Néstor Lorenzo.
El extremo no pierde la fe de meterse en una eventual convocatoria, incluso a seis meses del Mundial, recordando que en el pasado ya tuvo proceso con la Tricolor. Sin embargo, en el Verdolaga saben que el margen de error es mínimo: el reemplazo de Marino Hinestroza debe ser un jugador en plenitud física y mental, capaz de asumir de inmediato un rol protagónico.
Otros nombres en carpeta para reemplazar a Marino Hinestroza
Mientras se analiza el caso Valoyes, Atlético Nacional mantiene abiertas otras opciones. En la lista aparecen nombres como Javier “Cangrejo” Cabrera (Peñarol), Nelson Quiñónes (Houston Dynamo), Luis Miguel Angulo Sevillano (Central Córdoba), Santiago Moreno (Fluminense), Emerson Batalla (Talleres) y Cristian Barrios (América de Cali).
Entre todos ellos, Diego Valoyes y Cristian Barrios son los que más convencen por condiciones futbolísticas, pero es el cartagenero quien mejor encaja en el ideal del cuerpo técnico. Aun así, la dirigencia es consciente de que el próximo movimiento deberá ser estratégico, medido y bien calculado, en un 2026 que se proyecta exigente y convulsionado para el club.
Atlético Nacional busca calidad, sí, pero también certezas, y por ahora el caso Valoyes sigue abierto, lleno de matices y con más de un obstáculo por superar.




