Cuando el Barcelona acordó este patrocinio el pago era por 55 millones de euros por temporada. Luego, a causa de los estragos económicos provocados en la crisis del coronavirus, se extendió hasta mitad de 2022 por 30 millones, con algunas variables.
Rakuten no desea volver a los 55 millones de euros. Tampoco le hace gracia a seguir en el FC Barcelona. Lejos de creer que la ausencia de Messi influya (puede ser), una de las razones que desencantaron a los japoneses fue el trato del club con su marca. De acuerdo con el diario ARA, esta empresa, dirigida por Hiroshi Mikitani, siente que los objetivos no se cumplieron.
La nueva dirección del club catalán, encabezada por Joan Laporta, trató de remediar las cosas, sin éxito. Rakuten se desea bajar del club. En octubre, cuando el club le debe indicar a su patrocinador técnico Nike acerca de la marca que va en el pecho de la camiseta para la temporada 2022/2023, es casi seguro que informe alguna novedad. O que la noticia sea: Ninguna empresa.
Han llegado propuestas al club con el fin de alcanzar un acuerdo con una nueva empresa en todo este embrollo del patrocinio principal. Hubo una, perteneciente al rubro de las criptomonedas, que no gustó. No la ven interesante y menos desde el lado ético.
Existe otra alternativa, escondida, sobre la cual se trabaja, sin que exista luz verde.