El fútbol vuelve a recordar que, más allá de los resultados, hay historias humanas que conmueven. En el partido entre San Lorenzo y Lanús por la fecha 11 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, los jugadores del Ciclón protagonizaron un sentido gesto de apoyo para Oswaldo Balanta, el futbolista colombiano de 23 años que permanece internado en terapia intensiva tras sufrir un paro cardíaco en un entrenamiento.
Balanta, quien llegó a prueba a la Reserva del club argentino, se desplomó en plena práctica luego de recibir un pelotazo en el pecho. Desde entonces, su estado de salud mantiene en vilo a todo el mundo del fútbol. Por eso, cuando Iker Muniain anotó el primer gol del encuentro, el festejo se convirtió en una muestra colectiva de solidaridad.
«Fuerza Balanta», el mensaje que unió al plantel en pleno partido
El partido en el Nuevo Gasómetro era cerrado y de pocas emociones, hasta que a los 20 minutos del primer tiempo, Iker Muniain rompió el cero con un golazo de tiro libre. El mediocampista español logró meter el balón en la portería contraria, enviándolo por fuera de la barrera y dejando sin chances al arquero de Lanús, Nahuel Losada.
Pero el foco del festejo no estuvo en el tanto, sino en el mensaje. Muniain corrió hacia un costado del campo junto con sus compañeros y todos mostraron una camiseta con una dedicatoria simple y contundente: «Fuerza Balanta». Una forma de acompañar, desde el campo de juego, al joven colombiano que pelea por su vida en una clínica de Buenos Aires.
Quién es Oswaldo Balanta y qué fue lo que le ocurrió
Oswaldo Balanta es un futbolista colombiano que llegó a Argentina con la ilusión de cumplir el sueño profesional. Delantero, con 1.90 de estatura. Jugó en el fútbol colombiano con Boca Juniors Cali y fue invitado por San Lorenzo a realizar una prueba con la división Reserva del club. Durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva, recibió un fuerte pelotazo en el pecho y se desplomó al instante.
Lo que siguió fue una carrera contra el tiempo. Balanta sufrió un paro cardíaco secundario a un traumatismo torácico. Los cuerpos médicos de la Reserva y la Primera División actuaron de inmediato con maniobras de RCP y desfibrilación, que lograron estabilizarlo. Luego fue trasladado en ambulancia al Hospital Piñero, donde ingresó a terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica.
Un joven futbolista que sueña con quedarse en el club y hoy recibe el respaldo total
Balanta no tiene contrato profesional con San Lorenzo. Ha pasado los estudios médicos previos sin detectar ninguna anomalía, y su caso fue definido como una fatalidad por el cardiólogo Norberto Debbag: “Fue una causa externa, en este caso un pelotazo, pero pudo ser por una patada en el pecho o un golpe de calor. Son fatalidades que pueden dañar corazones sanos”, explicó el especialista al diario Clarín.
Pese a no tener vínculo formal, el club ha acompañado al jugador en todo momento. Su madre viajó desde Colombia para estar con él, y ha contado con el apoyo institucional del Ciclón, tanto en el aspecto médico como humano. El gesto del plantel profesional, con la camiseta dedicada en medio del partido, es solo una muestra del respaldo que rodea hoy a un jugador que llegó con una ilusión y terminó peleando por su vida.
Oswaldo Balanta se mantiene estable dentro de su cuadro delicado, y todo el fútbol argentino —más allá de camisetas y rivalidades— espera por una evolución favorable. Mientras tanto, en el Nuevo Gasómetro, San Lorenzo le recordó al país y al mundo que hay goles que se festejan con el corazón.