El ciclo de Fabián Bustos en Millonarios tuvo su estreno oficial en condición de visitante. Fue en la Fecha 5 de la Liga BetPlay, con empate 0-0 ante Deportivo Cali, resultado que significó el primer punto fuera de casa del equipo en el semestre, luego de las derrotas en Bucaramanga y Pasto.
Más allá del marcador, el partido marcó el inicio real del nuevo proceso tras la salida de Hernán Torres y el interinato de Omar Rodríguez. Con apenas tres días de entrenamiento, Bustos dejó un primer diagnóstico público: hubo aplicación, esfuerzo y orden, pero también un amplio margen de crecimiento, especialmente en la fase ofensiva. El equipo llegó a 2 puntos en la tabla y, sobre todo, mostró señales de cambio que el DT destacó con claridad.
El contexto del debut oficial de Fabián Bustos en Millonarios
El estreno se dio en un escenario exigente. Millonarios llegaba presionado por resultados, con poco tiempo de trabajo y la necesidad de competir de inmediato. En ese marco, el empate en Cali fue leído por el cuerpo técnico como un primer paso de construcción, más que como una solución definitiva.
Bustos entendió el momento y priorizó el orden y la competitividad. El punto conseguido permitió cortar la racha de caídas como visitante y empezar a sostener una base sobre la cual trabajar.
Aplicación, esfuerzo y compromiso tras menos de una semana de entrenamiento
Uno de los primeros aspectos que el DT resaltó fue la respuesta del grupo en un contexto adverso.
Luego de solo tres días de trabajo, Bustos subrayó la aplicación y el esfuerzo, además de la actitud, intensidad y compromiso mostrados por los jugadores. Para el entrenador, esa disposición fue clave para ejecutar el plan de juego y sostenerlo durante los 90 minutos en una plaza compleja. Ese comportamiento colectivo fue una de las señales más tranquilizadoras del debut.
El funcionamiento defensivo como punto de partida
En su análisis postpartido, Bustos fue concreto al identificar el principal aspecto positivo: “Defensivamente me gustó el funcionamiento. Hay muchas cosas para corregir, crecer e intentar ser un mejor equipo”.
El DT valoró el orden del bloque, las distancias cortas y la capacidad para sostenerse sin desordenarse. En un equipo que venía concediendo goles en visitas anteriores, la solidez defensiva apareció como el primer cimiento del nuevo ciclo.
Lo que hay que corregir para crecer como equipo
Bustos no ocultó que el equipo aún está lejos de su mejor versión: “El equipo entendió la idea. Nos faltó más fluidez y ser más profundos por afuera. Perdimos muchas pelotas en nuestro campo y no las jugábamos bien, pero las situaciones más claras las tuvimos nosotros. Hay que seguir construyendo, creciendo. Me demostraron que pueden competir y ahora debemos ser un equipo más ofensivo que le dé más situaciones de gol a los delanteros y que para los rivales sea incómodo jugar contra nosotros”.
El mensaje fue claro: el empate no es un techo. El DT entiende que el proceso recién empieza y que la mejora debe ser progresiva, con ajustes finos en lo colectivo y lo individual.
La idea de juego y la falta de fluidez ofensiva
El entrenador también apuntó a los déficits con balón: “En el plan de juego hicimos muchas cosas. Se notan más las defensivas. Ofensivamente nos falta más. Nos falta seguir construyendo, creciendo y creer un poco más en la capacidad que tenemos. En la construcción vamos a crecer y a seguir mejorando”.
Bustos explicó que Millonarios perdió muchas pelotas en su propio campo y que, en varios tramos, no las jugó bien. Esa imprecisión limitó la continuidad del juego y la capacidad para progresar con claridad hacia campo rival.
Construir hacia adelante, sin excusas ni miradas al pasado
Otro mensaje fuerte del debut fue el enfoque mental: “Hablar de lo anterior no. vamos a construir hacia adelante, sin poner excusas (…). El equipo vamos a seguir mejorándolo en lo que nosotros queremos”.
Bustos dejó claro que no se apoyará en contextos previos. Su apuesta es trabajar sobre el presente, corregir errores y potenciar al grupo desde la convicción en la idea.




