El arranque de Millonarios en la Liga BetPlay 2026-1 sigue profundizando un momento complejo. La derrota ante Deportivo Pasto (2-1) en la Fecha 3, significó la tercera caída consecutiva del equipo en el campeonato y lo dejó en el último lugar de la tabla de posiciones. Tras el partido, el técnico Hernán Torres dio la cara y explicó su lectura del juego, marcada por un factor determinante: la expulsión de Mateo García.
El entrenador defendió el esfuerzo de sus jugadores y contextualizó lo ocurrido en una plaza históricamente difícil. Sus palabras reflejaron el delicado equilibrio entre el análisis futbolístico del partido y la presión creciente por los resultados, en un ciclo que no ha logrado despegar.
La tercera derrota para Millonarios en 3 fechas y un arranque sin puntos
Millonarios cerró la Fecha 3 sin puntos en el semestre. Perdió en el debut ante Atlético Bucaramanga (2-1), cayó luego en El Campín frente a Junior FC (1-2) y ahora sumó una nueva derrota en Pasto (2-1).
Con este panorama, el equipo ocupa el puesto 20 de la tabla. El arranque contrasta además con el cierre del semestre anterior, en el que quedó eliminado de la Copa BetPlay ante Envigado y finalizó fuera de los cuadrangulares de la Liga BetPlay 2025-2.
La expulsión de Mateo García, el punto de quiebre del partido en Pasto
Para Hernán Torres, el partido tuvo un antes y un después claramente identificado. La expulsión de Mateo García condicionó por completo el desarrollo del encuentro. “El equipo se esforzó, corrió, luchó, se ordenó. Lamentablemente con un hombre menos, esta plaza es bastante difícil”.
El DT explicó que mientras Millonarios jugó con 11 hombres, el plan se estaba ejecutando de buena manera y el equipo se sentía cómodo en el campo. Torres fue enfático al describir el rendimiento previo a la tarjeta roja. Según su visión, Millonarios estaba compitiendo de igual a igual y encontrando caminos ofensivos.
“Con los 11 el equipo estaba haciendo un gran trabajo. Estábamos haciendo las cosas bien. Teníamos flujo de ataque, posibilidades de gol. Nos sentíamos cómodos con los 11”. Ese contexto refuerza la idea del entrenador de que el partido no estaba fuera de control hasta la expulsión y que el desarrollo podía haber sido distinto.
El ajuste táctico de Hernán Torres tras la expulsión
Luego de la expulsión, el cuerpo técnico se vio obligado a modificar el planteamiento. Torres explicó que el equipo pasó de un enfoque más técnico a uno más físico, priorizando el orden y el control del rival. “A partir de la expulsión, tuvimos inconvenientes, tuvimos que armar otra figura. El equipo se volvió más físico que técnico”.
El objetivo fue resistir, cerrar espacios y apostar a alguna posibilidad de contraataque en un contexto adverso, tanto por el hombre de menos como por la exigencia del escenario.
La pelota quieta y el golpe final
A pesar del esfuerzo defensivo, Millonarios terminó cediendo por una acción puntual, algo que Torres también señaló en su análisis. “La expulsión nos afecta bastante. Con un hombre menos es más difícil. Los jugadores se esforzaron. El equipo se ordenó hasta ese gol de pelota quieta”.
El tanto recibido en una jugada de balón parado terminó inclinando definitivamente el partido y dejó sin margen de reacción al conjunto albiazul.
Hernán Torres en Millonarios: un ciclo que no encuentra estabilidad en resultados
Más allá del análisis puntual del partido en Pasto, los números del ciclo de Hernán Torres empiezan a pesar. Desde su regreso al cargo en agosto de 2025, Millonarios ha disputado 19 partidos oficiales entre Liga BetPlay y Copa, con el siguiente balance:
- 6 victorias
- 5 empates
- 8 derrotas
El rendimiento promedio es del 40%, una cifra que en el contexto de Millonarios resulta insuficiente y alimenta la impaciencia de la afición.
La presión del contexto y la lectura del DT de Millonarios
Las declaraciones de Torres dejan ver a un entrenador consciente del momento, que intenta sostener el discurso desde el esfuerzo y el trabajo, pero que no desconoce la gravedad del panorama. La falta de resultados en el arranque del semestre, sumada a un cierre anterior sin objetivos cumplidos, coloca al equipo en un escenario de urgencia.
El DT defendió la entrega del grupo, remarcó los condicionantes del partido y evitó excusas externas, aunque la expulsión fue el eje central de su análisis.
Un Millonarios que necesita respuestas inmediatas
Tres partidos, tres derrotas y ningún punto obligan a una reacción rápida. La lectura de Hernán Torres apunta a que el funcionamiento con once jugadores muestra señales positivas, pero el fútbol se mide en resultados y el margen de error es cada vez menor.
El desafío ahora será transformar el esfuerzo y las intenciones en puntos, en un contexto donde la presión crece jornada tras jornada y donde cada partido empieza a sentirse decisivo para el rumbo del semestre.
