Sin tiempo que perder y con poco margen de error, este martes comenzó oficialmente la era de Fabián Bustos al frente de Millonarios. El entrenador argentino dirigió su primera sesión de entrenamientos y, tras la misma, ratificó ante la dirigencia un diagnóstico que ya había anticipado desde antes de asumir el cargo: el plantel es competitivo, pero necesita ajustes puntuales para elevar su rendimiento.
Bustos entiende que el equipo cuenta con una base rica y variada, aunque incompleta para afrontar un proyecto que ya arrancó con tres derrotas y un empate. En ese contexto, el DT fue claro al señalar dos posiciones específicas que requieren refuerzos urgentes para fortalecer la estructura deportiva.
El análisis previo de Bustos y la coincidencia con la dirigencia
Aunque su nombramiento fue oficial el viernes pasado, Bustos llegó con el trabajo adelantado. Como ocurre con la mayoría de entrenadores en la actualidad, el argentino ya había estudiado en detalle la plantilla incluso antes de su primera práctica.
En las charlas previas, el gerente deportivo Ariel Michaloutsos le había expresado que el club ya había intentado reforzar el arco y la posición de volante creativo en los meses de diciembre y enero, aunque sin éxito. Bustos coincidió plenamente con ese análisis, destacando que valora el material humano disponible, pero insistiendo en la necesidad de potenciar la competencia interna en zonas clave.
El arco, una posición sin dueño claro en Millonarios
La primera de esas posiciones es la portería. Hoy, Millonarios no tiene un arquero titular indiscutido. Diego Novoa y Guillermo de Amores se han alternado en el puesto durante los últimos meses, combinando aciertos con errores, sin lograr transmitir plena seguridad.
En este momento, Novoa parece estar un paso adelante tras sus buenas actuaciones frente a Deportivo Pasto y el DIM, aunque en la interna del club reconocen que la discusión sigue abierta.
Desde la dirigencia son conscientes de que, a esta altura del mercado, resulta complejo encontrar un guardameta que soporte la presión de un club como Millonarios y que, además, llegue libre o a préstamo. En el plano local fue ofrecido José Luis Chunga, pero su nombre fue descartado. En el internacional, Bustos mostró interés por Carlos Lampe, aunque el boliviano acaba de renovar con Bolívar y seguirá allí al menos hasta junio.
Con ese panorama, la decisión más factible es continuar con los dos arqueros actuales durante el resto del semestre.
Daniel Ruiz, el creativo que Millos quiere recuperar
La segunda posición marcada con claridad es la del volante creativo. Aquí el nombre apuntado está plenamente definido: Daniel Ruiz. El mediocampista, quien salió del club hace seis meses a préstamo por un año, no ha tenido continuidad en el CSKA de Rusia y Millonarios trabaja con fuerza para concretar su regreso.
El retorno se daría en medio de una rescisión de contrato, en la que el propio jugador estaría dispuesto a resignar dinero. Ruiz ya acordó condiciones contractuales con Millos, especialmente convencido por el capitán Radamel Falcao García, y solo resta que el equipo ruso libere su ficha para que pueda volver a Bogotá.
La idea del cuerpo técnico es que Daniel Ruiz sea titular en esa zona del campo y alterne con David Mackalister Silva, quien, pese a su enorme calidad técnica, con 39 años ya no sostiene la intensidad física para una temporada exigente.
En paralelo, para dicho puesto también se manejó la opción del internacional James Rodríguez, aunque sin éxito en las negociaciones. Así mismo, el nombre de Jarlan Barrera fue ofrecido por un empresario, pero descartado por no encajar en el perfil que busca el club.
Con ese panorama, Fabián Bustos empieza a marcar el camino en Millonarios: potenciar el arco y recuperar creatividad en la mitad de la cancha. Dos decisiones estratégicas que el DT considera claves para corregir el rumbo de un equipo que necesita resultados y estabilidad con urgencia.




