La era de Lucas González en Atlético Nacional apenas comienza y ya empieza a dejar señales claras sobre el rumbo que pretende darle al proyecto deportivo verdolaga. El entrenador bogotano, que sorprendió al FPC al dejar a Deportes Tolima pese a tener por delante los octavos de final de la Copa Libertadores, asumió el desafío de dirigir al club más ganador del país y no tardó en transmitir sus primeras ideas a la dirigencia.
Antes incluso de llegar a Medellín para iniciar oficialmente la pretemporada, González sostuvo varias conversaciones con el presidente Sebastián Arango Botero y el nuevo gerente deportivo, Víctor Hugo Marulanda. En esos encuentros dejó sobre la mesa una hoja de ruta inicial para el segundo semestre y realizó dos solicitudes muy concretas que ya generan debate dentro de la institución.
Lucas González no quiere otro arquero para Nacional
Uno de los puntos que más llamó la atención en las primeras reuniones fue la postura del nuevo entrenador respecto a la portería. Mientras buena parte del entorno verdolaga esperaba la llegada de un guardameta de experiencia tras la salida de David Ospina, Lucas González tomó un camino diferente.
El técnico considera que este es el momento ideal para apostar por el talento joven que ya tiene el club y por eso pidió expresamente trabajar con:
- Kevin Cataño, de 23 años.
- Luis Marquínez, de 22 años.
Para González, ambos arqueros cuentan con las condiciones necesarias para asumir el reto de defender uno de los arcos más exigentes del país. Además, entiende que la ausencia de competencias internacionales durante este semestre crea un escenario favorable para darles continuidad y evaluar su verdadero potencial.
La decisión también tiene un componente estratégico. Durante varias semanas, Atlético Nacional exploró opciones importantes en el mercado, entre ellas el regreso de Franco Armani, además del interés por el uruguayo Sergio Rochet. Sin embargo, las condiciones económicas de esas operaciones han resultado complejas para la realidad actual del club.
En ese contexto, Lucas González cree que insistir por un arquero de alto costo no es una necesidad inmediata y prefiere invertir la confianza en los futbolistas que ya forman parte de la institución.
El panorama de Harlen Castillo
Dentro de la plantilla también permanece Harlen Castillo, arquero experimentado al que todavía le restan seis meses de contrato.
No obstante, según la visión del nuevo entrenador, el popular “Chipi Chipi” parte por detrás de los dos jóvenes en la lucha por la titularidad. Incluso, Lucas le habría transmitido al jugador que, si surge una oportunidad atractiva para tener más minutos en otro equipo, puede analizarla con tranquilidad.
La apuesta del técnico es clara: construir un proceso con proyección y darle protagonismo a futbolistas que puedan convertirse en patrimonio deportivo del club.
Jesús David Rivas, el otro gran objetivo de Lucas
Si en la portería pidió confianza en los recursos internos, en la mitad de la cancha sí realizó una solicitud específica al área deportiva.
El nombre señalado por el entrenador es Jesús David Rivas, actual volante de Junior de Barranquilla y futbolista al que conoce muy bien desde su paso por Águilas Doradas en 2023.
Lucas González considera que Rivas reúne características que hoy no abundan dentro de su plantilla:
- Recuperación de balón.
- Intensidad física.
- Capacidad para romper líneas.
- Dinámica en ambas fases del juego.
- Despliegue para cubrir grandes espacios.
El entrenador imagina una zona medular en la que Jorman Campuzano sea complementado precisamente por el mediocampista antioqueño, formando una dupla con equilibrio y recorrido.
Una operación difícil para Atlético Nacional
El problema es que concretar la llegada de Rivas está lejos de ser sencillo.
El volante tiene contrato vigente con Junior de Barranquilla por dos temporadas más y el cuadro rojiblanco no contempla una salida fácil. Además, el jugador sigue siendo valorado dentro del proyecto deportivo del bicampeón del fútbol colombiano.
Desde Barranquilla la postura es clara: solo considerarían una negociación definitiva por una cifra cercana a los 1,2 millones de dólares.
Aun así, Lucas González le ha pedido a Víctor Hugo Marulanda y a la dirigencia que exploren alternativas y busquen fórmulas para intentar el fichaje. El técnico está convencido de que el mediocampista puede convertirse en una pieza clave para el funcionamiento que pretende implementar en esta nueva etapa.
Una hoja de ruta que ya empieza a tomar forma
A pocos días de iniciar oficialmente los trabajos de pretemporada, las prioridades de Lucas González ya quedaron definidas. Por un lado, quiere apostar por los jóvenes arqueros de la institución y evitar una inversión importante en esa posición. Por el otro, considera fundamental reforzar la mitad de la cancha con un futbolista que conoce a la perfección y que encaja en su modelo de juego.
Las próximas semanas serán decisivas para saber si la dirigencia verdolaga logra cumplir uno de esos pedidos o si el nuevo entrenador deberá comenzar su proyecto con las piezas que ya tiene disponibles. Lo que sí parece claro es que Lucas González llegó a Atlético Nacional con ideas muy definidas y dispuesto a defenderlas desde el primer día.
