En Junior FC decidieron que ya no era momento de mirar de reojo. La condición de agente libre de Gustavo Cuéllar cambió por completo el tablero y el club tiburón activó el análisis interno para convertir una oportunidad de mercado en una contratación estratégica antes del cierre de inscripciones en Dimayor.
El nombre del mediocampista fue acercado la semana pasada por un empresario y, desde entonces, dejó de ser una opción lejana para convertirse en un tema prioritario en la agenda directiva.
El deseo del jugador: Cali o Junior, sin más caminos
A sus 33 años, Cuéllar tiene claro que quiere volver a Colombia. Y más aún: solo contempla dos destinos en el país, Deportivo Cali y Junior FC, los dos clubes que marcaron su carrera en Colombia y con los que mantiene conexión emocional.
Su plan inicial era regresar al Cali. Sin embargo, la realidad deportiva del cuadro azucarero hoy lo hace inviable: la posición está cubierta tras el cierre de mercado, más la llegada en su momento de Daniel Giraldo, operación que se concretó cuando Cuéllar aún tenía contrato vigente en Brasil.
El jugador entendió los argumentos y decidió no forzar una situación que no tiene viabilidad inmediata. Por eso, el foco cambió.
Ahora la negociación va de frente con Junior.
Junior FC: reunión clave y decisión en marcha
Este lunes —o a más tardar el martes— la familia Char sostendrá una reunión para revisar a fondo el caso: impacto presupuestal, condiciones contractuales y escenarios deportivos.
El mensaje interno es claro: ya no se trata de evaluar si interesa, sino de definir cómo se estructura la operación. En el club saben que el plazo es corto y que el registro profesional cierra este viernes 6 de marzo.
El cuerpo técnico, encabezado por el uruguayo Alfredo Arias, dio el visto bueno total. Consideran que Cuéllar encaja en la idea de juego y puede aportar liderazgo inmediato en la primera línea.
Cupo disponible y ajuste salarial
En Junior no contemplan inscribir al volante Hárold Rivera, quien viene saliendo de lesión. Ese cupo 25 está reservado estratégicamente para una posible incorporación de peso.
Cuéllar, por su parte, envió una señal clave: está dispuesto a ajustar sus pretensiones salariales para facilitar el acuerdo. Quiere estabilidad, continuidad y un entorno competitivo donde se sienta cómodo.
Y Barranquilla cumple con esos factores.
¿Por qué Junior aparece bien posicionado?
- Ya jugó en el club en 2015 y dejó imagen profesional sólida.
- Es barranquillero de nacimiento, lo que refuerza el arraigo.
- Existe cupo disponible en la plantilla profesional.
- El club tiene músculo financiero para cerrar la operación rápidamente.
- El cuerpo técnico avala plenamente su llegada.
Aunque América de Cali y Atlético Nacional también han seguido de cerca la situación, la postura del jugador reduce el espectro real de negociación.
Hoy el escenario es concreto: si Deportivo Cali no puede avanzar ahora, Junior toma la delantera.
La operación ya no es rumor. Es una negociación activa que puede resolverse en cuestión de días. Y si las cifras se alinean, el regreso de Gustavo Cuéllar al fútbol colombiano podría vestirse de rojiblanco antes de que cierre la ventana.
