Cuando todo parecía encaminado para que Cristian Barrios se convirtiera, por fin, en nuevo jugador de Junior de Barranquilla, una serie de circunstancias ajenas al acuerdo inicial terminaron por dinamitar una negociación que, hasta hace apenas unos días, se daba por cerrada. Hoy, el panorama es claro: el extremo de 27 años continuará, al menos por un semestre más, en América de Cali, una noticia que cayó como un baldado de agua fría en la afición rojiblanca.
El freno en seco del negocio no responde a un desacuerdo entre clubes ni a un cambio de postura del jugador, sino a una combinación de factores económicos, estratégicos y de mercado que obligaron a Junior FC a recalcular su hoja de ruta en este mercado de fichajes.
Junior, el gran protagonista del mercado en Colombia
No es exagerado afirmar que Junior es hoy el club con mayor músculo financiero del fútbol colombiano. Además de ser el actual campeón, el equipo barranquillero ha demostrado una capacidad poco común para moverse con rapidez y determinación en el mercado.
La reciente venta de José David Enamorado al Gremio de Brasil por cerca de 3 millones de dólares confirmó ese poder económico y abrió, de inmediato, la puerta para buscar a su reemplazo natural. Ese nombre estaba claro desde hace meses: Cristian Barrios, uno de los extremos más desequilibrantes del FPC y un jugador que, además, había manifestado su deseo de salir del América pese a tener un año más de contrato.
Un acuerdo que estaba listo… y un viaje que nunca ocurrió
Con el dinero fresco proveniente de Brasil, Junior aceleró las gestiones por Barrios. En cuestión de horas, Fuad Char y Tulio Gómez lograron ponerse de acuerdo en los términos de la operación:
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800.000 dólares por el 70 % de los derechos deportivos del jugador.
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América de Cali conservaría el 30 % restante pensando en una futura venta.
Todo estaba pactado. El futbolista debía viajar a Barranquilla este jueves para cerrar su incorporación y ponerse bajo las órdenes del cuerpo técnico. Sin embargo, una jugada paralela terminó por cambiarlo todo.
Luis Fernando Muriel, el movimiento que lo alteró todo
Mientras avanzaba la negociación por Barrios, Junior trabajaba en silencio en una operación de alto impacto: el regreso de Luis Fernando Muriel al fútbol colombiano. El delantero internacional de 34 años, recientemente desvinculado del Orlando City de la MLS, se convirtió en una obsesión para la dirigencia rojiblanca.
El fichaje no fue sencillo. Muriel aceptó reducir significativamente su salario, mientras que el club gestionó apoyos con empresas privadas para cerrar una operación ambiciosa:
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Contrato por dos años
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3 millones de dólares en total
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1.5 millones por temporada
Una apuesta fuerte, pensada no solo en lo deportivo, sino también en el impacto emocional de ver a Muriel con la camiseta rojiblanca en el Metropolitano.
La decisión: parar en seco la operación Barrios
Los elevados números del negocio Muriel obligaron a Junior a tomar una decisión drástica. Aunque el club ha recibido ingresos importantes por ventas recientes, desde la interna consideran que no es viable invertir todo ese dinero en jugadores en un solo mercado.
La dirigencia entiende que hoy cuentan con la mejor nómina de Colombia, y que, pese al deseo de sumar a Barrios, lo más prudente era detener la operación.
El propio Fuad Char Abdala lo confirmó en declaraciones al diario El Heraldo, las cuales marcaron el cierre definitivo del tema, al menos por ahora:
“Con la llegada de Muriel, la operación de Barrios queda aplazada; hemos hecho un esfuerzo altísimo en todos los aspectos, y por ahora con Muriel estaríamos cerrando mercado”.
Los números reales del negocio que enfriaron todo
Más allá de los 800.000 dólares por el porcentaje del pase, el fichaje de Barrios incluía los honorarios del jugador por dos temporadas, lo que elevaba la operación total a 1.5 millones de dólares adicionales..
En el club creen que un buen desempeño en la Copa Libertadores 2026, especialmente en el primer semestre, podría generar ingresos extra que permitan reabrir la negociación en junio, cuando Barrios seguirá siendo prioridad.
La estrategia alterna que también se cayó
Hubo, además, un elemento adicional que terminó por sepultar cualquier posibilidad inmediata. Con la llegada de Muriel, Junior confirmó la salida del atacante Andrés Steven ‘Tití’ Rodríguez, quien inicialmente estaba destinado a América de Cali como parte de una fórmula para destrabar el negocio de Barrios.
La idea era un intercambio:
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Tití Rodríguez a América
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Cristian Barrios a Junior en préstamo, con opción de compra en diciembre
Sin embargo, el delantero eligió otro camino. Deportivo Cali presentó una oferta salarial muy superior, y Rodríguez optó por vestirse de verdiblanco, cerrando así la última puerta que quedaba abierta para el arribo de Barrios a Barranquilla.
Barrios y Junior: un sueño aplazado, no descartado
Así, un negocio que hace una semana era prácticamente un hecho quedó aplazado, junto con el sueño de Cristian Barrios de vestir la camiseta del equipo de su ciudad. Todo indica que el extremo deberá continuar en América de Cali durante el primer semestre de 2026, aunque esa no era su prioridad.
En Junior, nadie da el tema por cerrado definitivamente. Si los números lo permiten a mitad de año, el nombre de Barrios volverá a estar sobre la mesa. Por ahora, el mercado rojiblanco se cierra con Muriel como gran golpe… y con una negociación que quedó en pausa cuando parecía escrita.




