El mercado de fichajes del Fútbol Profesional Colombiano sigue dejando movimientos de alto impacto y, este sábado, Atlético Nacional confirmó uno de los refuerzos más esperados del semestre. Tras completar con éxito el cruce de documentación con Real Cundinamarca, el arquero Kevin Cataño Jiménez, de apenas 22 años, se convirtió oficialmente en nuevo jugador del conjunto Verdolaga.
Cataño deberá presentarse este lunes en la sede deportiva de Guarne para cumplir con los exámenes médicos de rigor y ponerse de inmediato a disposición del cuerpo técnico para iniciar la pretemporada 2026. Con su llegada, Nacional asegura a uno de los guardametas con mayor proyección del país, en una operación que fue seguida de cerca por varios clubes locales e internacionales.
Un fichaje estratégico tras un mercado muy disputado
Aunque las cifras oficiales no fueron anunciadas públicamente, fuentes cercanas a la negociación confirmaron que Atlético Nacional y Real Cundinamarca alcanzaron un acuerdo cercano a los 2 millones de dólares por la totalidad de los derechos federativos del futbolista. El arquero firmará un contrato por tres años, en una apuesta clara del club por blindar el futuro de su arco.
El interés por Kevin Cataño no fue exclusivo del Verdolaga. En el ámbito local, Millonarios FC y Deportivo Cali realizaron sondeos formales, mientras que desde el exterior la MLS mostró una atención especial, con Inter de Miami encabezando las consultas. Finalmente, el proyecto deportivo, la historia compartida y la jerarquía institucional inclinaron la balanza a favor del Rey de Copas de Colombia.
La gran incógnita: ¿titular inmediato o cesión temporal?
Con el fichaje ya oficializado, el siguiente paso en Atlético Nacional abrió un debate interno de gran peso: definir el rol inmediato de Kevin Cataño dentro de la plantilla profesional. En un inicio, la postura del club apuntaba a cederlo a préstamo durante seis meses, permitiéndole sumar minutos en un equipo del FPC que no fuera rival directo, para luego reincorporarlo en junio de 2026.
La idea original respondía a la conformación actual del arco verdolaga, que cuenta con tres nombres definidos para el primer semestre: el capitán David Ospina, el experimentado Harlen Castillo y el joven Luis Marquínez. A esto se sumaba la expectativa de que Ospina, cuyo contrato finaliza a mitad de año, pudiera optar por el retiro, liberando un cupo estratégico.
Cambio de postura en la interna Verdolaga
Sin embargo, en los últimos días, la gerencia deportiva encabezada por Gustavo Fermani, junto al cuerpo técnico, empezó a reconsiderar esa hoja de ruta. El argumento central es claro: no hay mejor escuela para un arquero joven que atajar en Atlético Nacional.
Desde el club consideran que enviar a Cataño a préstamo podría representar una pérdida de tiempo, ya que ninguna otra plaza ofrece el nivel de exigencia, presión y responsabilidad que implica defender el arco del Verdolaga. La conclusión que gana fuerza es que el guardameta necesita ese contexto para acelerar su proceso de maduración.
Una decisión condicionada por la norma Dimayor
El análisis no es sencillo. La Dimayor exige para 2026 plantillas reducidas a 25 jugadores, lo que descarta de plano la posibilidad de inscribir cuatro arqueros. En Nacional son conscientes de que ocupar cuatro cupos en una misma posición sería ineficiente e improductivo.
Por ahora, lo único seguro es que David Ospina ocupará uno de esos lugares durante el primer semestre. De hecho, el técnico Diego Arias considera fundamental que Kevin Cataño pueda compartir al menos seis meses de trabajo con el capitán, absorbiendo su experiencia, liderazgo y recorrido internacional, tanto en Europa como en la Selección Colombia.
Luis Marquínez, el principal candidato a salir a préstamo
En ese escenario, todo apunta a que Luis Marquínez sería el arquero que saldría cedido para sumar continuidad. El joven portero ya tuvo oportunidades como titular entre 2022 y 2025 y sigue siendo visto como un proyecto interesante a mediano plazo.
El caso de Harlen Castillo, en cambio, parece más definido. El arquero de 32 años acaba de renovar su contrato por una temporada más y, por su perfil y veteranía, no resulta lógico enviarlo a préstamo. Solo una oferta concreta de compra, con compensación económica incluida, podría modificar ese panorama.
Kevin Cataño: el regreso al club que lo formó
Más allá de la coyuntura deportiva, el fichaje de Kevin Cataño tiene un componente simbólico fuerte. El arquero estuvo siete años en las divisiones menores de Atlético Nacional, antes de salir siendo apenas un adolescente con el pase en su poder. Hoy, las vueltas del fútbol lo devuelven al club que lo formó, pero con otra madurez, otro recorrido y otro estatus.
Enero apenas comienza y el mercado sigue en ebullición. En Atlético Nacional, la llegada de Cataño no solo representa un refuerzo: abre un debate estructural sobre el presente y el futuro de uno de los arcos más exigentes del continente. La decisión final está cerca y marcará buena parte del primer semestre verdolaga.




