América de Cali encontró en este semestre una sociedad ofensiva que está marcando diferencia en cada partido. Se trata de Duván Vergara y Juanfer Quintero, dos jugadores con talento, experiencia y una conexión que empieza a convertirse en uno de los puntos más altos del equipo. En la victoria 1-3 sobre Racing de Montevideo por la Conmebol Sudamericana 2025, se volvió a repetir una fórmula que ya se está haciendo costumbre: pase de Juan Fernando, gol de Duván.
Ese tanto fue el tercero en lo que va del semestre que nace de la misma jugada: una asistencia de Quintero que termina en definición de Vergara. Ya había ocurrido ante Junior en la fase preliminar de Sudamericana y frente a Alianza FC en la Liga BetPlay. Ahora se repitió en suelo uruguayo, en un escenario internacional que le dio aún más brillo a esta dupla que se afianza con cada jornada.
Juanfer Quintero en 9 partidos con América de Cali
- Goles (2): Alianza FC y Boyacá Chicó.
- Asistencias (5): Santa Fe (gol de Rodrigo Holgado), Deportivo Pereira (gol de Rodrigo Holgado), Junior (gol de Duván Vergara), Alianza (gol de Duván Vergara) y Racing de Montevideo (gol de Duván Vergara)
Y las cifras de Duván Vergara en el semestre
- Goles (5): Atlético Bucaramanga, Junior, Alianza, Boyacá Chicó y Racing de Montevideo.
- Asistencias (2): Junior (gol de Jan Franc Lucumí) y Boyacá Chicó (gol de Rodrigo Holgado).
Juanfer, el generador de juego que reparte fútbol y goles
En sus primeros 9 nueve partidos disputados con América, Juan Fernando Quintero acumula 2 goles y 5 asistencias, números que reflejan su impacto inmediato en el equipo. El volante antioqueño ha encontrado su lugar en la creación ofensiva y empieza a conectar con los hombres más decisivos del frente de ataque, entre ellos, un Duván Vergara que no desperdicia las oportunidades que le llegan.
Sus asistencias han sido claves en partidos importantes. Dos de ellas fueron para Rodrigo Holgado (ante Santa Fe y Deportivo Pereira). Las otras 3 han tenido el mismo destinatario: Duván Vergara. Lo asistió en la victoria frente a Junior en la Sudamericana, luego en la goleada contra Alianza FC por Liga, y recientemente en Montevideo, con un pase que dejó a Vergara en posición perfecta para marcar uno de los mejores goles de la noche.
Además, Juanfer Quintero también ha aportado goles: le marcó a Alianza FC en la Liga y a Boyacá Chicó, partido en el que también asistió. Su liderazgo en la mitad del campo y la claridad para filtrar pases entre líneas lo han convertido en una pieza fundamental para el engranaje ofensivo del equipo.
Duván Vergara, el goleador que aprovecha cada oportunidad
Por su parte, Duván Vergara atraviesa uno de los momentos más sólidos desde su regreso a América de Cali. En este semestre ya suma 5 goles: le ha anotado a Atlético Bucaramanga, Junior, Alianza FC, Boyacá Chicó y Racing de Montevideo. Pero además de su capacidad para definir, también ha aportado con dos asistencias, frente a Junior (gol de Jan Franc Lucumí) y Boyacá Chicó (gol de Rodrigo Holgado).
Duván Vergara no solo está respondiendo en la red. También está participando activamente en la construcción ofensiva del equipo. Su entendimiento con Quintero es evidente: se desmarca bien, lee el pase y define con autoridad. En los partidos importantes, su nombre aparece. Su aporte en el debut de Sudamericana fue clave, no solo por el gol, sino por la constante presión que ejerció sobre la defensa rival.
La combinación entre la visión de Juanfer y la contundencia de Duván se ha convertido en una de las mejores noticias para América de Cali en este arranque de 2025. Tres goles con la misma fórmula en dos torneos diferentes no son casualidad: hay trabajo, química y mucho talento.
Una sociedad para América de Cali que crece en Liga BetPlay y Conmebol Sudamericana
Con Juanfer Quintero como cerebro y Duván Vergara como ejecutor, América de Cali ha encontrado una dupla que ilusiona. Lo han demostrado en Liga y en Sudamericana, y el equipo ya empieza a construir desde ellos su camino competitivo. Lo mejor de todo es que apenas están empezando. La temporada todavía tiene mucho por ofrecer, y si esta conexión sigue afinada, los escarlatas pueden soñar en grande.