El delantero colombiano Miguel Ángel Borja, hoy con 33 años, atraviesa una etapa particular en su carrera profesional defendiendo los colores de Al-Wasl en la Primera División de los Emiratos Árabes Unidos. Desde Medio Oriente, mientras se adapta a una nueva cultura y estilo de vida, el atacante cordobés concedió una extensa entrevista a los comunicadores Juan Felipe Cadavid y Eduardo Luis López en La FM, donde repasó varios momentos de su trayectoria. Sin embargo, el punto que más llamó la atención estuvo relacionado con América de Cali y su vínculo poco conocido con la institución escarlata.
Su verdad sobre el interés del América de Cali
En medio de la conversación, Borja fue consultado acerca de si existieron o no negociaciones recientes con el cuadro vallecaucano durante el último mercado de fichajes. El goleador fue claro, directo y sin rodeos, aunque dejó entrever que su nombre sí pudo haber estado sobre la mesa de análisis en algún momento.
«En lo personal, no tuve ningún diálogo con nadie del América en este mercado de pases; si supe que ellos estaban buscando delantero y tal vez mi nombre estuvo en carpeta, pero honestamente de la dirigencia del club nadie se acercó a hablar conmigo al respecto»
Las palabras del atacante confirmaron que no hubo acercamientos formales, pero también evidenciaron que su figura continúa siendo referente y tema de conversación en el Fútbol Profesional Colombiano.
Un pasado desconocido que despertó ilusión
Lo que realmente generó sorpresa fue su respuesta posterior, cuando se le preguntó si le hubiese gustado jugar en América o si contemplaría hacerlo en el futuro. Allí emergió una historia poco difundida que encendió la ilusión de más de un hincha escarlata.
«Claro que sí, de pronto mucha gente no lo sabe; pero yo estuve en América de Cali con 17 años entrenando en la sede del club y tengo los mejores recuerdos de mi etapa ahí; me ayudaron muchísimo no solo en mi formación deportiva, sino también en la parte personal. En ese momento las cosas no se dieron para haberme quedado y debutar en el primer equipo, pero guardo el mejor de los recuerdos de América y todo lo que fue esa bella etapa en mi vida».
Estas declaraciones dejaron en evidencia una conexión emocional que muchos desconocían y que, aunque no se tradujo en un debut profesional en su momento, sí marcó una huella importante en su desarrollo personal y deportivo.
El eventual regreso al fútbol colombiano
Borja ha vestido la camiseta de siete clubes en Colombia, pero es inevitable recordarlo principalmente por sus pasos en Atlético Nacional y Junior FC. Con el conjunto verdolaga fue pieza clave en la obtención de la Copa Libertadores de 2016, mientras que con Junior consolidó una identificación especial al declararse públicamente hincha de la institución barranquillera.
Cuando fue consultado sobre a qué equipo regresaría si volviera al FPC, su respuesta rompió cualquier expectativa de favoritismo hacia un solo club y mostró una postura abierta y respetuosa.
«Ahora es complicado decir un nombre en específico; lo único que tengo claro es que quiero regresar a Colombia en su momento en plenitud física y futbolística para jugar los últimos años de mi carrera ahí y retirarme en el Fútbol Colombiano; pero las posibilidades siempre las dejo abierta para todos; no quiero cerrarme a decir un solo nombre donde jugaría allá porque tengo respeto y cariño por varios de los equipos donde me abrieron las puertas».
América sigue buscando refuerzos en ataque
Mientras tanto, América de Cali continúa activo en el mercado de fichajes. Tras asegurar la llegada del delantero ecuatoriano Jorge Daniel Valencia, la dirigencia sigue acelerando gestiones para sumar otro atacante en los próximos días.
Por ahora, está claro que ese nombre no será el de Miguel Borja; sin embargo, sus recientes declaraciones reavivaron una chispa de esperanza entre los aficionados escarlatas. La posibilidad de verlo algún día vistiendo nuevamente los colores rojos no es una promesa ni un plan concreto, pero sí una puerta que el propio jugador decidió no cerrar. En el dinámico universo del fútbol colombiano, donde los regresos suelen escribirse cuando menos se esperan, esa simple apertura basta para mantener viva la ilusión.




