Lo que parecía un fichaje cerrado para el Deportivo Cali terminó dando un giro inesperado. El lateral izquierdo Juan Pablo Patiño, que ya se encontraba en la capital vallecaucana para presentar exámenes médicos y firmar contrato, cambió de rumbo tras la caída del negocio y ahora todo apunta a que será nuevo jugador del Once Caldas de Manizales.
El movimiento tomó fuerza en las últimas horas y, salvo contratiempos de último momento, el defensor firmará esta misma semana su nuevo vínculo en el fútbol colombiano.
Del acuerdo con Cali al plan B en Manizales
Con el cuadro azucarero estaba todo encaminado. Patiño había alcanzado un acuerdo contractual y viajó a la ciudad con la intención de estampar su firma. Sin embargo, el negocio se frustró por una combinación de factores administrativos y deportivos.
Por un lado, el Deportivo Cali ya tiene completos los seis cupos de jugadores a préstamo permitidos, lo que impedía inscribirlo bajo esa figura. Desde la dirigencia se intentó explorar una compra parcial de derechos, pero no fue posible estructurarla en los términos requeridos.
A esto se sumó la postura del cuerpo técnico encabezado por Alberto Gamero, quien públicamente dejó claro que prefería reforzar otra zona del campo, especialmente el frente de ataque, antes que sumar un tercer lateral izquierdo a la plantilla.
El desenlace dejó al jugador golpeado. Se conoció que Patiño quedó molesto con la dirigencia del Cali, pues el negocio se cayó cuando ya estaba en la ciudad, listo para cumplir con los trámites médicos.
Once Caldas reactiva la operación
En medio de ese escenario apareció nuevamente el Once Caldas, que había contactado al jugador la semana anterior. En ese momento, Patiño les comunicó que tenía todo acordado con el Cali, por lo que la conversación quedó en pausa.
Tras el giro inesperado, desde Manizales reactivaron el interés y consultaron al lateral si estaba dispuesto a regresar. La respuesta fue inmediata y afirmativa.
El futbolista ya conoce la casa. Entre 2024 y parte de 2025 defendió los colores del elenco albo durante año y medio, antes de ser vendido al Club Nacional de Fútbol de Uruguay. Su regreso es visto internamente como una oportunidad para sumar experiencia y jerarquía en un momento clave de la temporada.
Nacional de Uruguay facilita la salida
En Montevideo la decisión estaba tomada desde hace semanas. Patiño no logró consolidarse en Nacional URU, donde apenas estuvo seis meses sin convencer plenamente ni al cuerpo técnico ni a la hinchada. Desde hace más de un mes el club uruguayo le buscaba salida definitiva.
En su afán por liberar el cupo —que ya fue ocupado con el fichaje del lateral izquierdo internacional Camilo Cándido—, Nacional ofreció condiciones favorables para destrabar la operación.
El acuerdo contempla un préstamo por seis meses sin cargo para Once Caldas, con la intención de revisar en junio una posible venta definitiva, ya sea al club manizaleño o a otro interesado que desee adquirir sus derechos.
Además, quedó claro que el jugador no regresará a Uruguay, ya que no entra en la planificación deportiva del equipo charrúa.
Un refuerzo oportuno para el Once
En Manizales la noticia ha sido recibida con optimismo. El nombre de Patiño cobra aún más relevancia debido a la lesión del lateral izquierdo titular, Jefferson Rodallega, situación que obligaba al club a buscar alternativas inmediatas en esa zona.
El regreso del defensor de 27 años no solo cubre una necesidad puntual, sino que aporta conocimiento del entorno y adaptación inmediata al grupo, factores valorados por el cuerpo técnico.
Así, lo que comenzó como un fichaje frustrado en el Valle del Cauca terminó convirtiéndose en una segunda oportunidad para Patiño en el fútbol colombiano. Si supera los exámenes médicos programados para esta semana, el lateral firmará su contrato y abrirá un nuevo capítulo en Manizales, en un mercado que volvió a demostrar que puede cambiar de rumbo en cuestión de horas.




