La selección de Francia recibió una noticia poco alentadora en la víspera de su duelo frente a Marruecos por los cuartos de final del Mundial 2026. La FIFA rechazó el recurso presentado por la Federación Francesa de Fútbol para intentar retirar la tarjeta amarilla mostrada a Michael Olise durante el encuentro de octavos de final contra Paraguay.
Con esta decisión, el atacante del Bayern Múnich seguirá condicionado disciplinariamente y afrontará el compromiso de este jueves con el riesgo de perderse una eventual semifinal si vuelve a ser amonestado.
La situación fue confirmada por el seleccionador Didier Deschamps, quien explicó que el organismo rector del fútbol mundial ratificó la sanción impuesta durante el partido disputado en Filadelfia.
“No hay ningún cambio en cuanto a la amonestación de Olise. Nos ha llegado la comunicación de la FIFA de que se mantiene dicha amonestación para él”, señaló el entrenador francés.
Olise jugará bajo amenaza de suspensión
La decisión adquiere especial relevancia por la importancia que ha tenido Michael Olise en el recorrido de Francia durante el torneo. El extremo se ha consolidado como una de las piezas más desequilibrantes del conjunto dirigido por Deschamps y ha sido determinante en varias fases del campeonato.
Ahora, cualquier nueva tarjeta amarilla frente a Marruecos tendría consecuencias inmediatas. Si Francia consigue avanzar a semifinales y Olise es amonestado nuevamente, quedará automáticamente suspendido para el siguiente encuentro.
En ese escenario, el futbolista se perdería una hipotética semifinal ante el vencedor de la eliminatoria entre España y Bélgica, un golpe sensible para las aspiraciones del combinado francés.
Deschamps evita polémicas con el arbitraje
Más allá del caso Olise, Deschamps también fue consultado sobre la designación arbitral para el partido ante Marruecos. El encargado de impartir justicia será el argentino Facundo Tello, acompañado por su equipo arbitral.
Aunque reconoció que algunas decisiones arbitrales han generado debate durante el Mundial, el seleccionador francés dejó claro que no pretende convertir ese asunto en una distracción para su equipo.
“Obviamente, uno se puede hacer preguntas, ha habido ciertas designaciones y es ajeno a nuestro control. Confió plenamente en el trío arbitral. Tello y sus asistentes creo que serán igual de buenos que Letexier y sus asistentes”, afirmó.
El foco está puesto en Marruecos
Deschamps insistió en que la prioridad absoluta de Francia es preparar el partido frente a una selección marroquí que ha demostrado ser uno de los equipos más competitivos del torneo.
Por esa razón, evitó profundizar en cualquier discusión relacionada con los jueces y centró toda la atención en el desafío deportivo que representa el conjunto africano.
“Algunas decisiones arbitrales pueden dar lugar a debate, pero nuestra preocupación es Marruecos, no el trío arbitral. Están ahí para aplicar de manera justa las reglas del juego”, concluyó.
Mientras Francia intenta avanzar hacia una nueva semifinal mundialista, el caso de Michael Olise añade un elemento adicional de tensión a un partido en el que cada detalle puede resultar decisivo. Una nueva amonestación podría dejar a los franceses sin una de sus principales figuras justo cuando el torneo entra en su etapa más exigente.




