El Fútbol Profesional Colombiano enfrenta un nuevo foco de tensión tras la determinación de la Dimayor de aplazar los próximos partidos programados en el estadio Nemesio Camacho El Campín. La medida responde al mal estado del campo de juego y fue comunicada oficialmente luego de una evaluación que encendió las alarmas por la seguridad de los futbolistas, la calidad del espectáculo y la imagen institucional del FPC.
La decisión afecta directamente a clubes históricos de la capital y altera la planificación deportiva de la semana. El Campín, escenario principal de Bogotá y casa habitual de Independiente Santa Fe y Millonarios FC, queda temporalmente fuera de competencia mientras se revisan las condiciones de la gramilla y se exigen correctivos a la administración del estadio.
El comunicado oficial de Dimayor sobre El Campín y los motivos de la medida
En su comunicado, la Dimayor explicó que, debido al lamentable estado del campo de juego del estadio, administrado por la APP Sencia, decidió no permitir el desarrollo, en primera instancia, de los próximos 3 encuentros programados. El organismo fue contundente al señalar que jugar en las condiciones actuales compromete la integridad de los jugadores, deteriora la calidad del espectáculo y afecta la imagen de la ciudad.
La postura institucional marca un precedente: la gramilla y su mantenimiento pasan a ser un factor no negociable para la programación de partidos oficiales del Fútbol Profesional Colombiano. La decisión, además, reconoce que continuar sin correctivos impactaría negativamente el normal desarrollo de la competencia.
Reunión con los clubes y diagnóstico del estado del campo
La medida se tomó tras una reunión realizada el martes 3 de febrero en las oficinas de Dimayor, con representantes de Santa Fe, Millonarios, Fortaleza CEIF e Internacional de Bogotá. El diagnóstico fue compartido: el campo no ofrece garantías mínimas para disputar partidos oficiales.
El uso intensivo del estadio, sumado a la realización de eventos no deportivos, aceleró el deterioro de la superficie. La conclusión fue unánime y derivó en la suspensión inmediata de encuentros, priorizando la seguridad y el estándar competitivo.
Los partidos afectados por la suspensión en El Campín
La determinación de la Dimayor impacta, en primera instancia, 3 partidos ya programados en el calendario del FPC. Los encuentros que no podrán disputarse en El Campín tal cual estaban programados (han sido aplazados) son:
- Millonarios vs Deportivo Pereira – Jueves 5 de febrero
- Santa Fe vs Atlético Nacional – Sábado 7 de febrero
- Fortaleza vs América de Cali – Domingo 8 de febrero
Se trata de partidos con alta visibilidad y demanda operativa, lo que acentúa el impacto de la decisión en la agenda deportiva de la capital. Esos juegos serán aplazados y reprogramados.
El impacto en el calendario del Fútbol Profesional Colombiano
La Dimayor reconoció que esta situación afecta gravemente el calendario de competición y retrasa el cumplimiento oportuno de las fechas inicialmente planteadas. Reprogramar encuentros implica ajustes en logística, transmisiones, seguridad y preparación deportiva, especialmente en un semestre con carga elevada.
El freno en El Campín obliga a reorganizar jornadas completas y a coordinar con clubes, autoridades y operadores. La afectación no se limita a Bogotá: el reordenamiento tiene efecto dominó en el resto del torneo.
Eventos culturales y el reclamo por el mantenimiento del estadio
En el comunicado, la Dimayor manifestó comprensión frente a la importancia de los espectáculos públicos de las artes escénicas, pero subrayó que el propósito principal del estadio es la disputa de encuentros deportivos. El organismo exigió que el cuidado y mantenimiento del campo de juego no sea negociable.
El mensaje apunta a un equilibrio entre usos del escenario y responsabilidades de mantenimiento. La exigencia se centra en garantizar condiciones óptimas para el fútbol profesional, independientemente de la agenda de eventos.
Una señal de alerta para la gestión de escenarios deportivos
El aplazamiento de encuentros en El Campín deja una señal clara para el fútbol colombiano: la gestión de los escenarios y el mantenimiento de las canchas son determinantes para el desarrollo de la competencia. La decisión de la Dimayor instala el tema en el centro del debate y obliga a respuestas inmediatas de los responsables de la administración del estadio.
Con el calendario ajustándose y los clubes a la espera de soluciones, la crisis del Campín se convierte en un caso testigo sobre la convivencia entre eventos y fútbol profesional, y sobre la necesidad de priorizar las condiciones de juego en el principal escenario deportivo de la capital.




