Una noticia complicada golpeó la interna del Deportivo Pasto en pleno cierre del semestre. La Dimayor confirmó una dura sanción contra el entrenador español Jonathan Risueño, luego de los incidentes registrados durante el compromiso frente a Junior por la fecha 19 de la Liga BetPlay I-2026.
La decisión disciplinaria representa un fuerte inconveniente para el cuadro volcánico, especialmente pensando en el inicio del segundo semestre, donde el estratega europeo no podrá acompañar al equipo desde la zona técnica durante varios partidos.
El incidente que originó la sanción
Todo ocurrió el pasado 3 de mayo en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla, escenario del vibrante encuentro entre Junior FC y Deportivo Pasto que terminó con triunfo barranquillero por 4-3.
En medio de la celebración del 1-2 parcial conseguido por el conjunto nariñense, Jonathan Risueño protagonizó una reacción impulsiva dentro del área técnica. El entrenador pateó con fuerza una botella de agua, la cual terminó proyectándose hacia una zona cercana de la tribuna donde había aficionados del cuadro rojiblanco.
La acción generó controversia inmediata y posteriormente quedó consignada dentro de los informes arbitrales y disciplinarios del compromiso.
El reclamo de José María Pazo, entrenador de arqueros de Junior, al técnico del Pasto, Jonathan Risueño, por supuestamente tener actos contra la hinchada del equipo de Barranquilla. pic.twitter.com/C6d6Qf8yYa
— Alfonso Hernández (@AlfonsoH) May 4, 2026
La Dimayor aplicó todo el peso de la ley para Risueño
Después de estudiar el caso, el Comité Disciplinario de la Dimayor determinó castigar al entrenador español con una de las sanciones más fuertes de la jornada.
Risueño recibió:
- Cinco fechas de suspensión
- Multa de cinco salarios mínimos legales mensuales vigentes
- Sanción económica cercana a los $8.754.525
Dentro de la resolución oficial, el organismo consideró que la conducta del entrenador constituyó una provocación hacia el público presente en el estadio.
Además, la Dimayor señaló que el comportamiento del técnico terminó elevando aún más la tensión que ya se vivía durante el partido.
Deportivo Pasto presentó descargos
Desde el entorno del Deportivo Pasto intentaron defender al entrenador español durante el proceso disciplinario.
El club argumentó ante el Comité que el informe presentado era “sesgado” y que no existían pruebas concluyentes que demostraran una agresión directa hacia los aficionados.
Sin embargo, la Dimayor mantuvo firme su postura tras considerar que sí existían elementos suficientes para sostener la sanción.
Uno de los aspectos más delicados dentro del caso tuvo relación con el acta del PMU, donde quedó registrada la atención médica brindada a un menor de ocho años que, presuntamente, habría sido impactado por la botella lanzada desde el sector técnico visitante.
Ese punto terminó pesando considerablemente dentro de la decisión final del organismo disciplinario.
La reincidencia agravó el panorama de Risueño
Otro de los factores determinantes para el castigo fue la reincidencia del entrenador.
La Dimayor recordó que Jonathan Risueño ya había sido sancionado anteriormente por comportamientos relacionados con provocaciones hacia el público, situación que llevó a endurecer la medida contemplada en el artículo 65 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol.
En la resolución, la entidad enfatizó que los entrenadores deben conservar comportamientos ejemplares incluso bajo escenarios de alta presión competitiva.
Deportivo Pasto también sufrió otra sanción
Los problemas disciplinarios para el cuadro volcánico no terminaron únicamente con la sanción al entrenador español.
La Dimayor también confirmó castigo para el futbolista Nicolás Gil Uribe, quien fue sancionado por actos de provocación hacia la afición durante el mismo compromiso disputado en Barranquilla.
El jugador recibió:
- Dos fechas de suspensión
- Multa económica de $3.501.810
De esta manera, el Deportivo Pasto ahora deberá reorganizar parte de su funcionamiento deportivo para afrontar el arranque del próximo campeonato sin Jonathan Risueño en el banquillo, una ausencia que podría sentirse bastante dentro de la estructura competitiva del conjunto nariñense.




