Pese a que su salida parecía un hecho consumado desde finales de 2025, Daniel Eduardo Bocanegra seguirá vinculado al América de Cali durante algunos meses más. La decisión no responde a un giro deportivo ni a un cambio de postura del cuerpo técnico, sino a una situación reglamentaria y médica que obligó al club a actuar conforme a la normativa vigente en el fútbol colombiano.
La explicación llegó directamente desde la dirigencia, en cabeza del gerente deportivo José Iván Vélez, quien detalló los motivos que llevaron a extender el contrato del defensor mientras completa su proceso de recuperación.
Una lesión inesperada que cambió el escenario
Cuando Bocanegra se encontraba gestionando su futuro profesional tras conocer que no sería renovado, sufrió una lesión delicada en una de sus manos durante un entrenamiento en la sede de Cascajal. Tras los exámenes médicos realizados por el club, se determinó que el tiempo estimado de recuperación sería de cuatro a cinco meses, lo que modificó por completo el panorama contractual.
En ese momento, al jugador le restaban apenas siete días de contrato, el cual expiraba el 31 de diciembre de 2025. Ante este escenario, América estaba obligado a actuar para garantizar el cumplimiento de sus deberes legales como empleador.
La obligación reglamentaria que forzó la renovación
Desde América explican que la decisión de renovar el vínculo no fue opcional. De acuerdo con la normativa del Ministerio del Deporte, la Federación Colombiana de Fútbol y la Dimayor, los clubes deben garantizar atención médica, rehabilitación y salario completo a cualquier futbolista que sufra una lesión en ejercicio de su actividad profesional.
Al haberse producido el incidente dentro de las instalaciones del club y durante un entrenamiento oficial, América debía extender el contrato de Bocanegra hasta que esté plenamente recuperado, evitando así posibles demandas o sanciones administrativas.
En ese orden de ideas, el club decidió renovarle el contrato por seis meses más, tiempo suficiente para completar su recuperación médica. Solo después de recibir el alta definitiva, el defensor quedará habilitado para buscar un nuevo destino.
La versión oficial del club
José Iván Vélez fue claro y directo al explicar la situación ante los medios, dejando en evidencia que la salida del jugador sigue siendo el escenario más probable una vez supere la lesión:
“Daniel Bocanegra sufrió una lesión en la mano, por lo que el club decidió hacerle una extensión de contrato mientras completa su recuperación. La incapacidad podría tardar cuatro o cinco meses. Desde el club ya se le había comunicado en diciembre que no sería renovado y, una vez finalice su proceso médico, lo más probable es que salga de la institución. Actualmente continúa con incapacidad médica”.
Con estas palabras, el gerente deportivo cerró cualquier especulación sobre una posible continuidad deportiva del zaguero dentro del proyecto 2026.
Otras novedades de salidas en la nómina Escarlata
Situación de Cristian Tovar
Vélez también se refirió a otros jugadores que no serán tenidos en cuenta por el cuerpo técnico y cuya salida se está gestionando por mutuo acuerdo. Uno de ellos es el defensor Cristian Tovar:
“Muy seguramente en el transcurso de estas dos semanas se finiquite la situación de Cristian. No va a ser tenido en cuenta por el cuerpo técnico y eso ya quedó plenamente definido; la idea es que pueda salir del club de la mejor manera, sin trabas ni disputas, para que también pueda encontrar dónde jugar, porque a los futbolistas lo que más felices los hace es estar compitiendo y de nuestra parte estamos abiertos a colaborarle para que salga sin problemas para su nuevo equipo”.
Caso Andrés Tello
El otro nombre sobre la mesa es el del volante Andrés Tello, quien aún tiene contrato vigente hasta junio, pero tampoco entra en los planes deportivos:
“El club ha estado trabajando en buscarle una salida a Andrés Tello, quien aún tiene contrato vigente hasta el mes de junio. La intención es encontrar la mejor manera de finalizar su vínculo, teniendo en cuenta el aspecto contractual y económico, y permitir que el jugador pueda continuar su carrera deportiva en otro equipo. Seguimos trabajando en ello; mientras definimos, él sigue entrenando con nosotros, pero no será tenido en cuenta por el director técnico».
Un cierre de mercado con decisiones reglamentarias
Así, América de Cali continúa ajustando su nómina para 2026, no solo desde lo deportivo, sino también desde el cumplimiento estricto de las normas que rigen el fútbol profesional colombiano. El caso de Daniel Bocanegra es un ejemplo claro de cómo una situación médica puede alterar decisiones ya tomadas, obligando al club a actuar con responsabilidad institucional.
