La llegada de James Rodríguez a la MLS no solo impacta por el peso del jugador, sino también por el dorsal que utilizará en su nueva etapa. En Minnesota United, James vestirá el número 10, un símbolo que en la MLS actual identifica a los futbolistas franquicia, a los líderes creativos y a las figuras alrededor de las cuales se construyen proyectos deportivos.
En el momento de su llegada, la liga presenta un panorama particular: pocas veces antes el dorsal 10 había reunido tantos nombres de alcance internacional, estilos distintos y roles protagónicos. James se integra a un grupo selecto que combina campeones del mundo, referentes sudamericanos, talento europeo y figuras emergentes del fútbol norteamericano, confirmando que la MLS dejó de ser una liga de retiro para convertirse en un escenario competitivo y atractivo.
Lionel Messi y el 10 que transformó la MLS
El punto de partida obligado es Lionel Messi, quien porta el 10 en Inter Miami. Su presencia redefinió el alcance del torneo, elevó el nivel de atención global y convirtió el dorsal en un emblema mediático y deportivo.
Messi representa el 10 total: liderazgo, goles, asistencias y capacidad de decidir partidos. Para James, compartir liga y número con el argentino dimensiona el contexto competitivo al que arriba y el estándar que hoy rodea ese dorsal en Norteamérica.
Los 10 sudamericanos que marcarán la MLS en 2026
Sudamérica aporta una base fuerte de futbolistas que llevan el 10 en la MLS. El paraguayo Miguel Almirón es la referencia creativa de Atlanta United FC, destacándose por su intensidad, conducción y llegada al área.
En Columbus Crew, el uruguayo Diego Rossi porta el número con un perfil más ofensivo, mientras que el argentino Ezequiel Ponce lo hace en Houston Dynamo FC, siendo una referencia de área.
Otros argentinos también figuran en esta lista: Martín Ojeda en Orlando City SC y Maximiliano Moralez en New York City FC, dos jugadores con visión, pausa y experiencia para liderar desde el mediocampo.
El peso europeo entre los 10 de la MLS
Europa también tiene una presencia relevante entre los dorsales 10 del torneo. El español Riqui Puig es el eje creativo de LA Galaxy, consolidado como uno de los mediocampistas más influyentes de la liga.
En New England Revolution, el 10 pertenece a Carles Gil, referente absoluto por su regularidad y lectura de juego. El español Iván Jaime lo porta en CF Montréal, mientras que el portugués André Franco lo hace en Chicago Fire FC.
A ellos se suma el portugués David Da Costa en Portland Timbers, completando un grupo europeo con roles protagónicos en sus respectivos equipos.
Potencia, gol y desequilibrio con el dorsal 10
El dorsal también identifica a jugadores de perfil más vertical. El brasileño Evander es la gran figura de FC Cincinnati, combinando remate de media distancia y llegada constante.
En Charlotte FC, el marfileño Wilfried Zaha aporta desequilibrio por banda, mientras que el albanés Myrto Uzuni cumple ese rol en Austin FC.
Otros nombres de peso son el alemán Hany Mukhtar en Nashville SC, el sueco Emil Forsberg en New York Red Bulls y el danés Anders Dreyer en San Diego FC.
Jóvenes y perfiles mixtos que también llevan el 10
El mapa del dorsal se completa con futbolistas de proyección y perfiles híbridos. El estadounidense Paxten Aaronson lo usa en Colorado Rapids, mientras que Milan Iloski lo porta en Philadelphia Union.
También aparecen el brasileño Gabriel Pirani en D.C. United, el húngaro Dániel Sallói en Sporting Kansas City, el alemán Eduard Löwen en St. Louis City SC y el estadounidense Djordje Mihailovic en Toronto FC.
James Rodríguez y el significado de sumarse a este grupo
Con su llegada a Minnesota United, James Rodríguez se integra a uno de los grupos más representativos de la MLS actual. El número 10 ya no es solo un símbolo histórico, sino una marca de estatus dentro de la liga. Compartir ese dorsal con nombres de este calibre explica el contexto competitivo que rodea al colombiano y el lugar que ocupará desde el primer día en el mapa futbolístico de Norteamérica.
