La eliminación de Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026 dejó una mezcla de orgullo y frustración en el entorno de la Albirroja. Después de la derrota por 1-0 frente a Francia, el seleccionador Gustavo Alfaro compareció ante los medios con un tono reflexivo y emocional, evitando comprometerse sobre su continuidad al frente del equipo nacional.
El técnico argentino reconoció que todavía es demasiado pronto para tomar una decisión sobre su futuro y explicó que necesita distancia para procesar todo lo vivido durante los últimos meses al frente de la selección paraguaya.
“Necesito respirar, necesito volver con mi familia”, afirmó Alfaro, quien recordó que desde hace varios años viene postergando la posibilidad de retirarse para asumir distintos desafíos internacionales.
Cuando fue consultado directamente sobre una posible salida del banquillo paraguayo, respondió de forma tajante: “No te puedo responder eso”.
Una decisión que trasciende el fútbol
A sus 62 años, y próximo a cumplir 63 en agosto, Alfaro dejó claro que cualquier determinación estará ligada no solo a cuestiones deportivas, sino también personales.
El entrenador explicó que la continuidad es un tema que deberá analizar junto a su familia y reveló que el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Robert Harrison, le manifestó su deseo de que siga liderando el proyecto.
“Es una decisión de familia, no es una especulación bajo ningún punto. Para seguir acá, con lo que se hizo hasta acá no alcanza para el Mundial 2030”, aseveró.
Además, reconoció que uno de los motivos de su decepción es que imaginaba un proceso todavía más profundo para transformar el fútbol paraguayo.
“Yo quería intentar una revolución”, expresó.
El orgullo por la campaña y el dolor de la despedida
Más allá de la eliminación, Alfaro valoró el recorrido realizado por Paraguay en su regreso a una Copa del Mundo. El seleccionador recordó que tomó un equipo golpeado en las eliminatorias sudamericanas y logró conducirlo hasta la fase final del torneo.
“Paraguay obligó a Francia a pelear hasta el final. Nos vamos con esa sensación de haber eliminado a Alemania y haber perdido con lo justo con un penal de VAR contra el número uno del mundo”.
El entrenador también cuestionó la acción que terminó definiendo el compromiso frente a los franceses. Según su interpretación, el defensor paraguayo ya tenía la pierna apoyada cuando se produjo el contacto que derivó en la sanción del penalti.
“Yo quería llegar al break cero a cero porque ya estaban por entrar Ávalos y Mauricio para ir a buscar el partido al final con velocidad, y viene justo la jugada del penal y te termina dejando sin nada”, lamentó.
Un mensaje para el futuro del fútbol paraguayo
Antes de cerrar su comparecencia, Alfaro fue más allá del resultado deportivo y planteó una reflexión sobre el futuro del fútbol paraguayo. El argentino pidió que los recursos obtenidos gracias a la participación mundialista sean destinados al desarrollo de infraestructura y formación de nuevos talentos.
“En un año y 10 meses fuimos capaces de cambiar una realidad… Crecer genera dolor. Paraguay tiene que crecer y el crecimiento viene con dolor. ¿Estamos preparados para eso?”, sentenció.
Mientras la dirigencia y los aficionados asimilan la eliminación, la gran incógnita pasa ahora por conocer si Gustavo Alfaro continuará al frente de la selección paraguaya o si el partido ante Francia terminó siendo el último capítulo de un proceso que devolvió a la Albirroja a la élite del fútbol mundial.
