Después de semanas de idas y vueltas, negociaciones que parecían cerradas y luego se caían, el futuro de Jáder Valencia empieza a aclararse. El delantero de 26 años ya se encuentra rumbo a Ibagué para presentar exámenes médicos con Deportes Tolima, club con el que tiene todo acordado para vincularse a préstamo por un año, con opción de compra, siempre y cuando supere las pruebas médicas de rigor.
Con este movimiento, el Deportivo Independiente Medellín logra destrabar una de las situaciones más complejas de su mercado de fichajes. El DIM, dueño de los derechos deportivos del futbolista, necesitaba con urgencia encontrarle equipo al atacante, y finalmente lo consiguió en el momento justo.
La urgencia del DIM por ubicar a Valencia
Para el DIM era prioritario resolver cuanto antes el futuro de Jáder Valencia. Hace cerca de un mes, la institución le comunicó formalmente al jugador que no sería tenido en cuenta por el entrenador Alejandro Restrepo para la presente temporada, lo que lo dejó fuera de los planes deportivos del primer equipo.
La preocupación en Medellín era creciente. El futbolista no estaba entrenando con el grupo principal, no tenía ritmo de competencia y, con el paso de las semanas, existía el riesgo real de que se desvalorizara uno de los activos del club. Por eso, desde la dirigencia roja se aceleraron gestiones tanto en Colombia como en el exterior para encontrarle una salida viable.
Finalmente, la historia tuvo un desenlace favorable para todas las partes involucradas.
Tolima apareció cuando el mercado se cerraba
En Ibagué, Deportes Tolima llevaba al menos dos semanas buscando un atacante más para reforzar su frente ofensivo. El cuerpo técnico y la dirigencia exploraron varias alternativas antes de fijarse definitivamente en Valencia, pero el mercado, a esta altura, ofrecía opciones cada vez más limitadas.
El escenario empezó a cambiar cuando en Deportes Tolima supieron que el jugador no se incorporó ni a Independiente Santa Fe ni al Deportivo Cali, y que, además, el DIM no estaba poniendo obstáculos para una cesión. Ese combo de factores terminó por inclinar la balanza.
En medio de un contexto complicado para cerrar contrataciones, el club Vinotinto y Oro decidió no darle más vueltas al asunto y avanzar con rapidez para cerrar el acuerdo con el delantero.
Lucas González aceptó la sugerencia de César Camargo
Inicialmente, Lucas González Vélez, entrenador del Tolima, no tenía a Jáder Valencia como prioridad. El DT buscaba otro perfil de atacante, con desmarques y diagonales distintas a las que suele ofrecer el futbolista nacido en Colosó, Sucre.
Sin embargo, tras varias conversaciones internas y el convencimiento del presidente César Camargo, González dio finalmente el visto bueno para la llegada del jugador. El entrenador entiende que Valencia puede aportar desde distintos registros y ya tiene claro cómo pretende utilizarlo.
Aunque puede desempeñarse como extremo rompedor de líneas, la idea inicial del cuerpo técnico es usarlo como delantero, capaz de aguantar el balón de espaldas, sostener momentos difíciles del partido y ayudar al equipo cuando no esté plenamente instalado en fase ofensiva.
Jáder Valencia: giros del mercado en Bogotá y Cali
La novela de Jáder Valencia tuvo varios capítulos inesperados. Hace apenas dos semanas, el atacante tenía todo acordado con Independiente Santa Fe. El jugador era del total agrado del entrenador Pablo Repetto y solo estaba a la espera de los tiquetes para viajar a Bogotá y firmar su contrato.
Sin embargo, la fuerte reacción negativa de la hinchada cardenal en redes sociales terminó por echar atrás una negociación que parecía cerrada.
Poco después, Valencia alcanzó un acuerdo pleno con Deportivo Cali, en una operación impulsada directamente por Alberto Gamero, técnico que supo explotar lo mejor de su fútbol durante cinco años en Millonarios. Pero cuando el futbolista ya esperaba pasajes para viajar a la capital vallecaucana, la dirigencia del Cali informó que el nombre no había sido aprobado desde instancias superiores, obligando a Gamero a comunicarle personalmente al deportista que el negocio quedaba cancelado.
Final feliz en Ibagué
Cuando parecía que el mercado se le volvía a cerrar, Deportes Tolima apareció de manera sorpresiva y resolvió la situación con rapidez. En cuestión de horas, el club cerró los detalles con el DIM y con el jugador, quien en este momento viaja a Ibagué motivado, mentalizado y feliz por esta nueva oportunidad.
Así, se cierra otro de los capítulos curiosos del de la ventana de fichajes del Fútbol Profesional Colombiano, marcado por virajes constantes y negociaciones frustradas. Si todo sale bien en los exámenes médicos, Jáder Valencia será oficialmente nuevo jugador del Tolima y comenzará una etapa clave para relanzar su carrera.




