El 2026 de Millonarios comenzó lejos de casa y cargado de simbolismo. El equipo albiazul abrió el año con una gira internacional en el Cono Sur, enfrentando a dos gigantes del continente y sumando experiencias que van más allá del resultado. Fue un arranque pensado para medir el grupo, integrar refuerzos y reconectar con una identidad competitiva, todo con un ingrediente especial: el regreso de Falcao al once y un homenaje a Miguel Ángel Russo que quedó grabado en la memoria.
El calendario puso a Millonarios frente a River Plate y Boca Juniors, dos escenarios de máxima exigencia. El saldo fue una derrota ajustada y un empate valioso. Pero, sobre todo, una gira que dejó señales positivas: minutos para casi todo el plantel, integración de los nuevos fichajes y un mensaje claro de competitividad desde el primer día del año.
El regreso de Falcao, el punto de partida del 2026
Uno de los grandes focos del inicio de temporada fue el retorno de Radamel Falcao García a la competencia. Tras un semestre de inactividad oficial, el Tigre volvió a sumar minutos con la camiseta azul, liderando al grupo dentro y fuera de la cancha. Volvió a jugar en el ST en la Bombonera. Su presencia marcó el tono del arranque: experiencia, calma en escenarios grandes y un vínculo emocional que se sintió en cada presentación.
El 2026 comenzó con Falcao activo y disponible, una noticia que impacta tanto en lo futbolístico como en lo simbólico para un plantel que inicia un nuevo ciclo con ambición.
Primer amistoso: River Plate en Uruguay
El primer compromiso de la gira se disputó en Uruguay ante River Plate. Millonarios cayó 1-0, con un gol de penalti marcado por Gonzalo Montiel, en un partido cerrado, de ritmo alto y con pasajes de dominio repartido. El resultado no reflejó un amplio desequilibrio y dejó lecturas útiles para el cuerpo técnico: orden defensivo, intensidad en la presión y una base física acorde al momento de la temporada. Enfrentar a River en el inicio del año sirvió como termómetro competitivo y como punto de comparación para ajustar detalles de cara a los desafíos oficiales.
La Bombonera, el empate y un penal atajado
El cierre de la gira llevó a Millonarios a La Bombonera, donde igualó 0-0 frente a Boca Juniors. El partido tuvo momentos de alta tensión y una jugada que quedó como postal: Guillermo De Amores le atajó un penalti a Exequiel Zeballos, sosteniendo el empate y reforzando la confianza del equipo.
El cero en el arco propio y la respuesta del arquero en un escenario de máxima presión dejaron una señal clara: Millonarios está para competir y responder en contextos grandes.
El homenaje a Miguel Ángel Russo y la Copa compartida
Más allá del juego, la noche en La Bombonera tuvo un momento especial. Se realizó un homenaje a Miguel Ángel Russo, técnico que dejó huella en ambos clubes. El evento incluyó la entrega de dos trofeos: uno para Boca y otro para Millonarios.
El trofeo del cuadro albiazul fue recibido por Falcao, en un gesto cargado de simbolismo por su liderazgo y representatividad. El de Boca lo recibió Leandro Paredes. Fue un reconocimiento que conectó historia, respeto mutuo y fútbol, y que quedó como uno de los momentos más emotivos del arranque de temporada.
Minutos para casi todo el plantel y lectura colectiva
Uno de los objetivos principales de la gira se cumplió: todo el plantel tuvo minutos en cancha, con la única excepción de Andrés Llinás, quien transita la etapa final de recuperación de una lesión. La rotación permitió evaluar estados físicos, variantes tácticas y sociedades incipientes, algo clave en una pretemporada corta y exigente. El balance colectivo fue positivo: intensidad sostenida, orden defensivo y progresos en la integración de los refuerzos.
Los refuerzos que empezaron a sumar minutos en el proyecto de Hernán Torres
La gira también sirvió para ver en acción a los nombres que se unieron al proyecto para 2026. Sumaron minutos y sensaciones futbolistas como Sebastián Valencia, Rodrigo Ureña, Mateo García, Julián Angulo, Rodrigo Contreras, Carlos Darwin Quintero y Brayan Campaz. Cada uno aportó desde su rol, en un contexto de alta exigencia que acelera procesos de adaptación. Verlos competir ante River y Boca permitió calibrar perfiles y entender cómo pueden encajar en distintos esquemas.
El arranque del 2026 dejó señales claras: un Millonarios competitivo, con jerarquía para escenarios grandes, profundidad de plantel y un liderazgo visible. La gira no se midió solo en resultados; se midió en respuestas, convivencia del grupo y claridad de roles.
Con Falcao de vuelta, una Copa recibida en homenaje a Russo y partidos ante River y Boca, el inicio del año azul fue intenso, emotivo y exigente. Un punto de partida que marca el tono del camino que empieza




