La cédula digital no es vitalicia en Colombia: por qué vence, cuándo y trámite para renovarla

Modernización del registro civil y nuevas reglas sobre la vigencia de la identificación personal

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Identificación electrónica y actualización obligatoria del documento de ciudadanía en Colombia

Desde su implementación, la cédula digital se ha posicionado como uno de los avances más importantes en materia de identificación en Colombia. Este documento, que combina una tarjeta física en policarbonato con una versión electrónica activable en el celular, hace parte del proceso de transformación digital del Estado y de la modernización de los mecanismos de verificación de identidad.

Sin embargo, existe un detalle clave que muchos ciudadanos desconocen y que cobra especial relevancia de cara a 2026: la cédula digital no es un documento vitalicio. Aunque durante años la cédula amarilla se concibió como un documento sin fecha de vencimiento, la versión digital opera bajo reglas distintas, definidas por criterios técnicos, de seguridad y estándares internacionales.

La confirmación oficial: la cédula digital tiene vigencia

La Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó que la cédula de ciudadanía digital tiene una vigencia de 10 años contados a partir de su fecha de expedición. Esto aplica tanto para la tarjeta física en policarbonato como para la versión digital que se activa en dispositivos móviles.

La aclaración se vuelve especialmente importante porque millones de colombianos han tramitado este documento desde que comenzó a funcionar en diciembre de 2020. A finales de 2025, ya eran millones los ciudadanos que contaban con cédula digital, muchos de ellos bajo la creencia de que se trataba de un documento vitalicio, como ocurrió durante décadas con la cédula tradicional.

La cédula digital en Colombia: un documento moderno, pero con fecha de vencimiento

Aunque pueda parecer contradictorio, la cédula digital es descrita en el lenguaje cotidiano como “vitalicia”, cuando en realidad no lo es. La Registraduría ha sido clara en señalar que su vigencia es limitada y que, una vez cumplidos los diez años, el ciudadano deberá realizar el trámite de renovación.

Por ejemplo, si una persona obtuvo su cédula digital el 1 de julio de 2025, el documento perderá vigencia el 1 de julio de 2035. Antes de esa fecha será obligatorio renovar la identificación para seguir contando con un documento válido, tanto en su versión física como digital.

Por qué la cédula digital no es vitalicia en Colombia

La decisión de establecer una fecha de vencimiento no es arbitraria. Responde a razones técnicas, normativas y de seguridad que están alineadas con la forma en que hoy funcionan los sistemas de identificación electrónica en el mundo.

Actualización de datos biométricos

Uno de los motivos principales es la necesidad de actualizar la información biométrica del ciudadano. El rostro, la firma y las huellas dactilares no son datos estáticos: cambian con el paso del tiempo. Para garantizar una autenticación precisa y confiable, estos elementos deben renovarse periódicamente.

En sistemas digitales, una biometría desactualizada puede generar errores de validación o riesgos de suplantación, especialmente en trámites electrónicos que dependen de reconocimiento facial o huellas.

Cumplimiento de estándares internacionales

La cédula digital colombiana cumple con estándares internacionales de identificación electrónica. Organismos como la Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO) establecen que los documentos con lectura electrónica deben tener una fecha de caducidad definida.

Estos lineamientos buscan asegurar que los documentos se mantengan actualizados frente a cambios tecnológicos y requisitos de seguridad globales, especialmente en contextos de movilidad, verificación internacional y servicios digitales.

Evolución constante de la tecnología

La infraestructura tecnológica sobre la que funciona la cédula digital evoluciona de manera permanente. Sistemas operativos, métodos de cifrado, protocolos de seguridad y aplicaciones móviles se actualizan con el tiempo.

Establecer una vigencia obliga a incorporar mejoras tecnológicas en cada renovación, evitando que los ciudadanos sigan usando documentos basados en tecnologías obsoletas o vulnerables.

Qué pasa cuando la cédula digital vence

Una vez cumplidos los diez años de vigencia, la cédula digital deja de ser válida como documento de identificación. Esto implica que el ciudadano deberá renovarla para seguir realizando trámites, identificarse ante autoridades o utilizar la versión digital desde el celular.

La obligación de renovación aplica de manera conjunta: no solo vence la tarjeta física en policarbonato, sino también la versión digital almacenada en la aplicación oficial.

Cómo renovar la cédula digital en Colombia

El proceso de renovación exige la actualización presencial de los datos biométricos. La Registraduría solicita que el ciudadano acuda a un punto autorizado para la toma de huellas, fotografía y firma, garantizando que la información corresponda a su apariencia y datos actuales.

Una vez expedido el nuevo documento, se habilita nuevamente la versión digital a través de la aplicación oficial.

Activación de la cédula digital paso a paso

Tras la renovación o expedición del documento, el ciudadano debe activar la cédula digital en su teléfono móvil mediante la aplicación “Cédula Digital Colombia”. El proceso incluye varios pasos obligatorios:

Para quienes reciben la cédula digital por primera vez, existe un plazo de diez días para completar la activación. La versión física en policarbonato es indispensable para finalizar correctamente el proceso y validar la identidad.

La vigencia como parte del modelo de identificación digital

La existencia de una fecha de vencimiento no debe interpretarse como una desventaja, sino como una característica propia de los documentos electrónicos modernos. La cédula digital fue diseñada bajo un modelo que prioriza la seguridad, la actualización constante y la interoperabilidad con sistemas digitales del Estado y del sector privado.

En ese contexto, la renovación periódica se convierte en una herramienta clave para mantener la confianza en la identificación ciudadana y garantizar que los datos que respaldan la identidad de cada colombiano sigan siendo precisos, seguros y confiables con el paso de los años.