Durante las próximas semanas, y todo parece indicar que también a lo largo de 2025, van a seguir cerrando oficinas del Seguro Social en varios estados de Estados Unidos. Es algo que se viene hablando desde hace tiempo, pero ahora ya empieza a hacerse real. No es solo una idea o un proyecto sobre el papel. Ya hay fechas, ubicaciones concretas, gente preocupada… y con razón.
El cierre de oficinas forma parte de un plan más grande, una especie de reorganización que busca, según dicen, modernizar el sistema y hacerlo más eficiente. Pero claro, sobre el papel todo suena bonito. La realidad para quienes dependen de esas oficinas es bastante más complicada.
Por qué se cierran oficinas del Seguro Social en Estados Unidos
Porque sí, es verdad que ahora muchas cosas se pueden hacer por internet. El problema es que no todo el mundo se maneja bien con eso. Hay gente mayor, personas que no tienen buen acceso a internet o, simplemente, personas que prefieren que alguien les explique las cosas en persona, mirándoles a la cara. Y a esa gente, esta medida les deja un poco de lado.
A ver, no es que todas las oficinas del país estén desapareciendo de golpe, pero sí hay una lista bastante larga de centros que van a cerrar o que ya tienen fecha para hacerlo. Estados como Florida, Texas o California están entre los más afectados, aunque no son los únicos.
Qué tipos de oficina del Seguro Social están siendo cerradas
Y lo curioso es que no se trata solo de oficinas pequeñas o poco utilizadas. Algunas están en zonas con mucha población, donde se atiende a cientos de personas cada semana. Pero al parecer, si hay otra oficina a unos cuantos kilómetros y se puede asumir esa carga, se considera redundante y se cierra. Así, sin más.
El argumento oficial tiene que ver con los costes. El gobierno quiere reducir el tamaño de su estructura y centrarse en lo digital. Muchas de estas oficinas, además, están en locales alquilados con contratos caros. Si pueden prescindir de ellos y ahorrarse un dinero, lo hacen.
Cómo te afecta la reducción del número de oficinas del Seguro Social
En pueblos pequeños, donde el transporte es escaso y no hay buen acceso a internet, estas decisiones se sienten como un portazo. Y no hablamos de caprichos. Hablamos de pensiones, ayudas, prestaciones por discapacidad… cosas importantes.
El Seguro Social insiste en que todos los servicios siguen disponibles, ya sea por internet o por teléfono. Pero claro, una cosa es que estén disponibles y otra es que sean realmente accesibles para todos. No es lo mismo para una persona de 30 años que para una de 78.
Según explican, la pandemia cambió mucho las costumbres. Cada vez va menos gente a las oficinas físicas y cada vez se usa más la vía online. Y eso lo han aprovechado como argumento para justificar estos cierres. Dicen que no se pierde calidad en la atención, que simplemente se adapta a los tiempos. Pero claro, eso es discutible. Porque si una persona no puede acceder al sistema digital, directamente se queda fuera. Y eso no es adaptar, eso es excluir.
Si cierra tu oficina del Seguro Social ¿qué puedes hacer?
Pues lo primero sería informarse bien. En la página del Seguro Social se puede buscar qué oficinas siguen abiertas cerca de tu zona. Y si todavía no tienes una cuenta en “my Social Security”, quizá sea momento de planteárselo. A través de esa plataforma puedes hacer bastantes gestiones.
Eso sí, hay que tener en cuenta que pedir cita en otra oficina no siempre es rápido. Con los cierres, hay más gente pidiendo hora en los mismos sitios, y eso colapsa el sistema. Así que mejor no esperar al último momento.
Todo apunta a que esto no es algo puntual. La dirección parece clara: menos oficinas físicas y más dependencia de internet. Y eso, en cierto modo, tiene sentido si pensamos en ahorro y tecnología. Así que, si tu oficina habitual está en la lista de cierres, lo mejor es no esperar. Mira otras opciones, infórmate y adelántate un poco a los cambios. Porque sí, puede que la atención ahora esté en la nube… pero los problemas siguen aquí, en el suelo.