La historia que comenzó como un debate interno hoy tiene desenlace.
Tulio Gómez tomó la decisión final y Tomás Ángel será nuevo jugador de América de Cali.
El delantero antioqueño, de 23 años, ya se encuentra en la sede deportiva de Cascajal presentando exámenes médicos y firmará contrato hasta el 31 de diciembre de 2026.
El negocio se concreta bajo una fórmula favorable para el club escarlata: préstamo sin cargo desde San Diego FC y con opción de compra condicionada a objetivos deportivos que serán evaluados durante el vínculo.
De la división interna a la decisión definitiva
Hasta hace pocos días, el nombre de Ángel no era prioridad. América buscaba un delantero y el plan A era el argentino Gustavo Javier del Prete, con autorización para salir del Atlas FC.
Sin embargo, la negociación no avanzó en los términos esperados. Y con el cierre de inscripciones ante Dimayor cada vez más cerca, el margen de maniobra se redujo.
En ese escenario, Tulio Gómez decidió acelerar y cerrar una operación viable, financieramente coherente y deportivamente funcional.
El máximo accionista ya había sido claro: el último cupo sería para un delantero. Y lo cumplió.
Tomás Ángel y el aval del técnico
Más allá del debate inicial, el atacante sí es del gusto del entrenador David González Giraldo.
El técnico lo considera un jugador móvil, técnico y asociativo, capaz de:
- Jugar detrás del ‘9’.
- Actuar por ambas bandas.
- Desempeñarse eventualmente como centro delantero.
Su polifuncionalidad encaja en la idea ofensiva del cuerpo técnico, que buscaba un atacante con dinámica y capacidad de romper líneas, más que un ‘9’ puramente estático.
Por qué Tulio Gómez impuso su decisión
La llegada de Tomás Ángel no es un movimiento improvisado. Tulio Gómez ya lo había querido en diciembre de 2023, cuando el delantero salió de Atlético Nacional rumbo a la MLS. En aquel momento la operación no prosperó, pero el máximo accionista mantuvo el nombre en carpeta como una apuesta a mediano plazo: juventud, proyección y margen de reventa.
Ahora, con el cierre de inscripciones encima y tras la caída de varias negociaciones, Tulio volvió a poner el nombre sobre la mesa y aceleró la decisión. Aunque la presidenta Marcela Gómez evaluaba alternativas como Michael Rangel o insistía por Gustavo Javier del Prete, el máximo accionista priorizó una operación financieramente viable —préstamo sin cargo y opción condicionada— y un perfil que el cuerpo técnico considera funcional. Con el tiempo en contra y el cupo por definirse, decidió cerrar el fichaje que siempre tuvo en mente.
Un nombre que divide a la hinchada
Si en lo dirigencial hubo debate, en la tribuna la reacción tampoco es unánime.
Tomás Ángel es hijo del histórico goleador antioqueño Juan Pablo Ángel, figura profundamente identificada con Atlético Nacional, uno de los rivales más enconados del América.
El propio Tomás jugó en Nacional entre 2021 y 2023. Allí fue tres veces campeón y le marcó tres goles al América, antecedentes que no pasan inadvertidos para el hincha escarlata.
Por eso, su llegada no fue inicialmente bien recibida en redes sociales. El apellido pesa. Y en este caso, pesa doble.
La decisión del jugador: sí inmediato y ajuste salarial
Cuando recibió la propuesta formal, Ángel no dudó.
Aceptó rápidamente y ajustó sus pretensiones salariales al mercado colombiano, entendiendo que se trata de una oportunidad estratégica para relanzar su carrera en un club grande del país.
En sus dos años en Nacional, parte del entorno futbolero cuestionó su continuidad argumentando que jugaba más por su apellido que por rendimiento. Esa narrativa lo acompañó durante buena parte de su etapa en Medellín.
Ahora llega a Cali con un mensaje implícito: demostrar que tiene talento propio.
El atacante asume el reto con sed de revancha, consciente de que el contexto es exigente y de que deberá conquistar a una hinchada que hoy lo mira con escepticismo.
Operación cerrada, reto inmediato
Con el préstamo sin cargo ya acordado, contrato definido y exámenes médicos en curso, solo resta el anuncio oficial.
América necesitaba cerrar su último cupo. Tulio Gómez resolvió el pulso interno y ejecutó la operación.
Tomás Ángel aterriza en un entorno de presión, expectativa y polémica.
El tiempo dirá si esta decisión termina siendo un golpe estratégico… o un riesgo innecesario.
Por ahora, lo concreto es que el delantero ya viste de rojo y el debate quedó atrás.
