El futuro de Joaquín Varela en el Fútbol Profesional Colombiano parece entrar en su tramo definitivo. Todo indica que el zaguero central uruguayo está a horas de convertirse en nuevo jugador de Once Caldas, luego de que el club manizaleño lograra destrabar el último punto interno que frenaba su llegada y acelerara, casi en tiempo récord, una negociación que llevaba semanas rondando el mercado.
El defensor de 27 años, que viene de rescindir su contrato con Águilas Doradas, ya tiene acuerdo total con el equipo albo y solo resta que se desplace a Manizales para cumplir con los exámenes médicos, estampar su firma y ponerse a disposición del director técnico, Hernán Darío ‘Arriero’ Herrera.
Joaquín Varela, uno de los nombres más buscados del mercado
Desde que quedó como agente libre, Joaquín Varela se convirtió en uno de los jugadores más apetecidos del mercado colombiano. Su perfil —zaguero central zurdo, con buen primer pase, solvencia aérea y conocimiento profundo de la Liga BetPlay— lo puso rápidamente en el radar de varios clubes.
Durante las últimas semanas fue consultado por diferentes equipos del FPC y también tuvo propuestas formales del exterior. Incluso, alcanzó a tener acuerdo total con América de Cali, pero esa posibilidad se cayó en cuestión de horas luego de que el club escarlata resolviera la continuidad de Nicolás Hernández, cerrando así el espacio que estaba destinado para Varela.
Ese episodio volvió a dejar al uruguayo en una situación que rozó lo insólito: tener múltiples opciones, pero ver cómo, una a una, se iban frustrando por razones ajenas a su voluntad.
Once Caldas y el debate que marcó la decisión
En Manizales, la llegada de Joaquín Varela no estuvo exenta de discusión interna. A comienzos de la semana se dio un debate sano pero intenso dentro del cuerpo técnico del Once Caldas sobre cómo utilizar la última “bala” de mercado que le quedaba al club.
Por un lado, el asistente técnico Carlos ‘Panelo’ Valencia defendió con ahínco la idea de reforzar la zona ofensiva, argumentando la necesidad de mayor peso en ataque. Del otro lado, el entrenador en propiedad, Hernán Darío ‘Arriero’ Herrera, insistió en que el equipo debía sumar un hombre más en defensa, especialmente teniendo en cuenta que Varela seguía libre.
Finalmente, se impuso el criterio del ‘Arriero’. Ambos entrenadores resolvieron el debate de manera consensuada, se dieron la mano y elevaron el nombre del defensor uruguayo a la dirigencia, que avanzó de inmediato en la contratación.
Una negociación relámpago y una prioridad clara
Una vez tomada la decisión, el proceso avanzó con rapidez. El hecho de que Joaquín Varela sea jugador libre facilitó notablemente las gestiones, algo muy distinto a lo que ocurría semanas atrás cuando su vínculo con Águilas Doradas hacía complejas las negociaciones.
Además, hubo un factor determinante: el futbolista no quería moverse de Colombia. Esa prioridad inclinó definitivamente la balanza hacia Once Caldas, incluso cuando todavía tenía propuestas vigentes del exterior.
Los detalles de cómo se resolvió esta curiosa situación fueron revelados por el reconocido comunicador local, Rusbel Franco, quien explicó en su programa radial en RCN Manizales cómo se dio el debate interno y el posterior acelerón para cerrar la llegada del zaguero.
El riesgo de perderlo y la palabra empeñada
Antes de que Once Caldas destrabara su situación interna, Varela ya estaba muy cerca de aceptar alguna de las ofertas que tenía fuera del país. De hecho, se supo que Peñarol de Uruguay manifestó un interés concreto en contar con sus servicios, lo que elevó la presión sobre los clubes colombianos que aún lo tenían en carpeta.
Sin embargo, todo parece indicar que el zaguero ya dio su palabra al elenco manizaleño, convencido por el proyecto deportivo y por la posibilidad de seguir compitiendo en un medio que conoce bien.
Un cierre de mercado que puede ser clave para el Blanco Blanco
Si no surge un giro inesperado, Joaquín Varela se convertirá en una de las incorporaciones más relevantes de Once Caldas en este cierre de mercado. Su llegada apunta a fortalecer una zona defensiva que el cuerpo técnico considera clave para sostener el rendimiento del equipo en la temporada 2026.
Con la disputa interna resuelta, el acuerdo sellado y el jugador listo para viajar, en Manizales ya se preparan para recibir un refuerzo que, por recorrido, jerarquía y contexto de mercado, promete ser uno de los movimientos más interesantes del fútbol colombiano en estas horas decisivas.
