El fútbol suele ofrecer historias que parecen escritas por un guionista empeñado en demostrar que el éxito nunca sigue una línea recta. La de Luis de la Fuente es una de ellas. A sus 65 años, el entrenador español se encuentra a dos días de dirigir una final de la Copa del Mundo frente a Argentina, después de un recorrido lleno de paciencia, trabajo silencioso y momentos en los que pocos habrían imaginado semejante destino.
Hoy es el técnico que llevó a España a conquistar la Liga de Naciones, la Eurocopa y que ahora la tiene a un paso del mayor trofeo posible. Sin embargo, hace poco más de una década vivía una realidad muy diferente: dirigía en categorías alejadas de los focos y acumulaba experiencias que parecían situarlo lejos de la élite.
Un paso fugaz por el Alavés
Antes de convertirse en uno de los entrenadores más exitosos del fútbol español reciente, el último club profesional que dirigió Luis de la Fuente fue el Deportivo Alavés.
En julio de 2011 asumió el reto de conducir al conjunto vitoriano en la temporada 2011/12 de la entonces Segunda División B, la tercera categoría del fútbol español. El desafío tenía un componente emocional especial, ya que se trataba del club donde había puesto fin a su carrera como futbolista.
Sin embargo, la experiencia estuvo muy lejos de lo esperado.
Los resultados no acompañaron y la directiva decidió cesarlo apenas cinco partidos después de haber comenzado la competición. Había llegado en julio y ya estaba fuera del cargo en octubre.
Aquella etapa quedó marcada como uno de los momentos más difíciles de su carrera deportiva.
Incluso algunos exjugadores que trabajaron con él en procesos anteriores reconocieron que todavía estaba construyendo su identidad como entrenador.
“Es un personaje, muy gracioso y muy buen tío. Pero en los ejercicios y en las charlas tácticas tenía cierto margen de mejora”, recordó años después un exfutbolista del Bilbao Athletic en declaraciones recogidas por Relevo.
Lo que nadie imaginaba entonces era que ese entrenador despedido de la tercera categoría terminaría construyendo uno de los ciclos más exitosos de la historia reciente de la Selección Española.
La apuesta que cambió su vida
Tras aquella salida del Alavés, Luis de la Fuente encontró una oportunidad que transformó completamente su carrera.
En 2013 se incorporó a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para trabajar en las categorías juveniles de la selección.
A partir de ahí comenzó un proceso de crecimiento sostenido, lejos de las urgencias del fútbol profesional y centrado en la formación de futbolistas.
Su recorrido fue escalando paso a paso:
- Selección Española Sub-19 (2013-2018)
- Selección Española Sub-21 (2018-2022)
- Selección Española absoluta (2022-actualidad)
Durante ese tiempo ayudó a formar y potenciar a muchos de los jugadores que hoy son pilares de la Roja.
Cuando España quedó eliminada en el Mundial de Catar 2022 y Luis Enrique abandonó el cargo, la Federación optó por una solución interna. Eligió al hombre que llevaba casi una década construyendo talento desde las bases.
Aquella decisión, cuestionada por muchos en su momento, terminó convirtiéndose en una de las más acertadas de la historia reciente del fútbol español.
Una carrera construida desde abajo
Mucho antes de llegar a la selección absoluta, De la Fuente recorrió prácticamente todas las categorías posibles como entrenador.
Su trayectoria incluye:
- Club Portugalete (1997-2000)
- CD Aurrerá de Vitoria (2000-2001)
- Sevilla FC Juvenil (2001-2005)
- Athletic Club Juvenil (2005-2006)
- Bilbao Athletic (2006-2007 y 2009-2011)
- Deportivo Alavés (2011)
- Selección Española Sub-19 (2013-2018)
- Selección Española Sub-21 (2018-2022)
- Selección Española absoluta (2022-presente)
No hubo atajos. No heredó grandes plantillas ni llegó directamente a la élite. Su recorrido fue el de un entrenador que acumuló experiencia durante décadas antes de recibir la gran oportunidad.
Los títulos que cambiaron su legado
Cuando asumió la selección absoluta, las dudas eran numerosas.
Sin embargo, los resultados fueron llegando rápidamente.
Bajo su dirección, España conquistó:
- UEFA Nations League 2023
- Eurocopa 2024
- Final del Mundial 2026
La transformación fue tan rápida como contundente. De la Fuente logró consolidar una generación joven encabezada por futbolistas como Lamine Yamal, Pedri, Pau Cubarsí, Nico Williams, Fabián Ruiz y otros nombres que representan el presente y el futuro del fútbol español.
Ahora está a un solo partido de convertirse en campeón del mundo.
El elogio a Lamine y el respeto por Messi
En la conferencia de prensa previa a la final contra Argentina, Luis de la Fuente volvió a demostrar una de las características que más valoran quienes trabajan con él: la serenidad.
El técnico confirmó que Lamine Yamal se encuentra en buenas condiciones físicas tras las molestias sufridas en la semifinal y aprovechó para referirse a las constantes comparaciones entre el joven extremo y Lionel Messi.
“Lamine tiene que ser Lamine, porque Messi es alguien inigualable”, afirmó.
El seleccionador explicó que el futbolista del Barcelona entrenó con normalidad y que únicamente arrastraba una pequeña molestia producto de un golpe recibido durante el último partido.
“Messi es inigualable, tiene un talento descomunal y es un ejemplo para los más jóvenes por todo lo que está haciendo en el Mundial”, añadió.
Y dejó una reflexión que resume perfectamente su forma de entender el desarrollo de los jóvenes talentos:
“De la manera que mejor se le puede ayudar es potenciando sus características, porque tiene un potencial a futuro excepcional”.
Las vueltas del fútbol
Hace casi quince años, Luis de la Fuente abandonaba el banquillo del Alavés tras apenas cinco encuentros en la tercera categoría española.
Este domingo estará sentado en el banquillo de España disputando una final de la Copa del Mundo frente a la Argentina de Lionel Messi.
Entre un punto y otro hay miles de entrenamientos, incontables horas de trabajo, categorías juveniles, títulos continentales y una convicción inquebrantable en su manera de entender el fútbol.
Las vueltas del fútbol suelen ser sorprendentes.
Las vueltas de la vida, a veces, todavía más.
