Con el panorama ya definido en la Copa Sudamericana, Millonarios empieza a trazar su hoja de ruta en una fase de grupos que promete alta exigencia. El equipo bogotano, que dejó en el camino a Atlético Nacional, ahora tendrá que medirse ante rivales de peso en el Grupo C, un escenario que llevó a Fabián Bustos a analizar cada detalle… y a dejar entrever una clave que puede marcar la diferencia.
Un grupo exigente desde el arranque
El camino de Millonarios en la Copa Sudamericana no será sencillo. Compartirá el Grupo C con:
- Sao Paulo (Brasil)
- O’Higgins (Chile)
- Boston River (Uruguay)
Sobre este panorama, el técnico argentino fue claro en su análisis, destacando el nivel competitivo de cada rival.
Sao Paulo, el gran reto del grupo
«Vamos a enfrentar a Sao Paulo que es colíder del Brasileirao, arrancó muy bien, está con Palmeiras compartiendo el primer lugar. Es un equipo histórico y con mucho potencial que nos obliga a sacar una máxima exigencia de nuestra parte».
El conjunto brasileño aparece como el rival más fuerte en el papel, obligando a Millonarios a elevar su rendimiento al máximo nivel.
O’Higgins, un rival incómodo
«Después tenemos a O’Higgins que ha jugado las fases previas de Libertadores, justo lo vimos enfrentar a Tolima en los dos partidos e hizo buenos compromisos en ambos encuentros, tiene un entrenador que trabaja muy bien, al igual que todo su cuerpo técnico. Es un equipo duro, que en su torneo está en mitad de tabla, contra Tolima jugó bien de local y de visitante lo termina perdiendo al final, pero es un equipo de cuidado».
El análisis de Bustos deja claro que no habrá margen para confiarse ante un equipo que ya demostró competitividad internacional.
Boston River, la incógnita del grupo
«Después tenemos a Boston River que es un equipo que no arrancó bien en el torneo uruguayo, ha tenido la perdida de su entrenador, creo que ya llegó el nuevo entrenador, es un equipo que con el cambio de técnico seguramente va a estar mejor y va a levantar su nivel».
El cuadro uruguayo llega con cambios recientes, lo que lo convierte en un rival impredecible dentro del grupo.
📊⚽Ⓜ️ Análisis de nuestro DT Fabián Bustos sobre los rivales a enfrentar en el Grupo C de la CONMEBOL @Sudamericana. pic.twitter.com/vePrTV3j02
— Millonarios FC (@MillosFCoficial) March 20, 2026
La advertencia de Bustos: no hay margen de error
El entrenador de Millonarios dejó un mensaje claro sobre lo que será la competencia:
“Es un grupo parejo, no hay que subestimar a nadie, hay que tratar de hacer las cosas bien, conseguir puntos en condición de visitante y hacernos fuertes en nuestra cancha para conseguir los triunfos que nos ayuden a acercarnos a lo que queremos que es pasar de fase”.
Detrás de esta declaración aparece una idea clave: sumar fuera, pero sobre todo, imponerse en casa.
El Campín, la clave silenciosa de Millonarios
Ahí es donde empieza a tomar forma la verdadera apuesta de Millonarios en esta Copa Sudamericana: convertir el estadio El Campín en un factor determinante.
Jugar en Bogotá, a más de 2.600 metros de altitud, no es un detalle menor en torneos internacionales. Para muchos equipos sudamericanos, competir en estas condiciones representa un desafío físico y táctico que suele inclinar la balanza.
Pero no es el único factor.
La hinchada de Millonarios también juega su partido. El acompañamiento constante, el estadio lleno y la presión ambiental convierten cada presentación en casa en un escenario complejo para cualquier adversario.
Un antecedente que alimenta la ilusión
No es la primera vez que Millonarios encuentra en su localía un aliado clave. Existe un recuerdo que refuerza esa idea: en 2007, el equipo bogotano logró eliminar a Sao Paulo en los cuartos de final de la Copa Sudamericana, imponiéndose en El Campín con un contundente 2-0.
Ese tipo de antecedentes alimenta la expectativa de cara a una nueva participación internacional.
Un equipo en crecimiento que busca aprovechar su momento
Actualmente, Millonarios atraviesa un buen momento colectivo, con una plantilla que combina intensidad, variantes ofensivas y una conexión evidente entre jugadores y tribuna.
Si bien el grupo es exigente y parejo, como lo advirtió Fabián Bustos, hay un elemento que puede inclinar la historia:
- La fortaleza en casa
- La altura de Bogotá
- El impulso de su hinchada
Tres factores que, juntos, se perfilan como esa “clave inesperada” que podría acercar al equipo al gran objetivo: avanzar de fase en la Copa Sudamericana
