La llegada de Rodrigo Contreras a Millonarios se produjo en un contexto particular: un ataque con nombres pesados, alta exigencia competitiva y una afición que pide respuestas inmediatas. En ese escenario, el delantero argentino no solo responde con goles, sino que dejó clara su mirada sobre la competencia interna con Radamel Falcao y Leo Castro, dos referentes del club.
Contreras llegó con respaldo por su reciente producción goleadora y, en pocos partidos, se ganó el cariño de la tribuna. Hoy, con 5 partidos oficiales, 2 goles y actuaciones destacadas, su nombre empieza a consolidarse como una alternativa real en un frente ofensivo que combina experiencia, jerarquía y hambre de gol.
Quién es Rodrigo Contreras y por qué llegó a Millonarios
Contreras llegó al club tras cerrar una temporada positiva con Universidad de Chile, en la que convirtió 10 goles. Ese rendimiento, sumado a su movilidad y lectura de espacios, lo ubicó como un refuerzo pensado para competir desde el primer día.
El club apostó por un delantero capaz de adaptarse a distintos registros: jugar de referencia, asociarse con otro punta y recordar por sorpresa en el área. Un perfil que, con el correr de los partidos, empezó a verse reflejado en el campo.
El inicio de Rodrigo Contreras con goles en Millonarios
El arranque de Contreras fue directo al grano. En cinco partidos ya suma dos goles, ambos ante rivales exigentes: Junior FC y Deportivo Pasto. No fueron goles decorativos, sino apariciones en momentos donde el equipo necesitaba eficacia.
Más allá del número, el valor estuvo en el contexto: partidos cerrados, margen corto y la necesidad de sostener competitividad mientras el equipo ajustaba su funcionamiento.
La adaptación al entorno y el respaldo de la afición albiazul
La respuesta del público no tardó. La entrega, la disposición para presionar y la inteligencia para asociarse le permitieron a Contreras conectar rápido con la afición albiazul. En un club donde el margen de paciencia suele ser corto, ese respaldo temprano habla de una adaptación lograda.
Además, su lectura del juego facilitó la convivencia con otros atacantes, un punto clave en un plantel con múltiples opciones ofensivas.
La competencia interna con Falcao y Leo Castro
El reto no es menor. En el mismo sector conviven Leo Castro, con más de 50 goles en el club, y Falcao, ícono del fútbol colombiano. Lejos de esquivar el tema, Contreras lo abordó con naturalidad tras el empate ante Deportivo Cali.
“Es una competencia muy sana. Leo Castro y Falcao son dos grandísimos jugadores”, explicó el argentino, marcando el tono de una convivencia basada en el respeto y la ambición compartida.
Contreras fue claro al describir su lugar en ese triángulo ofensivo. “Me tocó jugar con los dos y con los dos me he entendido muy bien”, dijo, subrayando que la competencia no frena la asociación, sino que la potencia.
Para el delantero, competir no es chocar, sino elevar el nivel del equipo. La rotación y la complementariedad aparecen como claves para sostener rendimiento a lo largo del semestre.
La sociedad con Leo Castro dentro del campo
Con Leo Castro, Contreras ya construyó una conexión visible. “Con Leo he jugado más. En el partido pasado me dio el pase del penal, luego yo le di uno. Nos buscamos constantemente”, detalló.
La explicación va más allá del gesto puntual: movilidad, diagonales y paredes rápidas. “Tenemos muy buena movilidad los dos”, insistió, señalando una sociedad que suma variantes al ataque y obliga a los rivales a reajustar marcas.
El aprendizaje junto a Falcao
Con Falcao, el enfoque es distinto pero igual de productivo. “Falcao tiene una trayectoria muy grande”, afirmó Contreras, reconociendo el valor de compartir cancha con un delantero de ese recorrido.
Cuando coinciden, el argentino busca asociaciones simples y eficaces: paredes cortas, desmarques y ocupación de espacios. La idea es clara: aprovechar la jerarquía del ‘9’ para generar ventajas colectivas.
Un ataque con movilidad y lectura compartida
Contreras entiende que la clave está en el movimiento permanente. “Trato de buscarlos, una pared, una diagonal, movernos todo el tiempo”, explicó. Ese dinamismo permite que el equipo encuentre caminos incluso cuando el partido se traba.
En ese esquema, su rol no es competir contra nombres, sino sumar soluciones. La competencia interna se traduce en alternativas tácticas para el cuerpo técnico.
El objetivo común por encima de los egos
La definición final del delantero resume el espíritu que busca consolidarse. “Tenemos una competencia sana. Entre los 3 queremos lo mejor para el club, poner todos nuestro grano de arena y conseguir grandes cosas con el club”.
En Millonarios, Contreras asumió un reto de alto voltaje y lo definió con hechos: goles tempranos, integración rápida y una postura clara ante la competencia. Entre Falcao y Leo Castro, el argentino encontró su espacio y dejó un mensaje nítido: competir para crecer y convertir al equipo en protagonista.
