El DIM no solo planifica refuerzos pensando en lo deportivo inmediato. También mira su historia, su identidad y el vínculo emocional con la hinchada. En ese camino aparecen dos nombres que marcaron época y que hoy vuelven a escena como parte de una ilusión compartida: Germán Cano y Juan Guillermo Cuadrado.
La posibilidad de verlos nuevamente con la camiseta roja no es solo un rumor. Es una idea que existe, se trabaja y se habla puertas adentro. Así lo dejó claro Federico Spada, director deportivo del club, en una entrevista que reavivó la expectativa y dejó claro que, cuando se trata de ídolos, en el DIM la puerta siempre está abierta.
El mensaje del DIM: los ídolos siempre tienen la puerta abierta
En diálogo con Win Sports, Federico Spada fue directo al hablar de los planes del club con dos de sus referentes históricos. Su mensaje tuvo un tono claro: cercanía permanente, respeto por los contratos vigentes y una ilusión que no se apaga.
“Queremos dar ese regalo de Navidad a nuestra hinchada”, afirmó, dejando claro que el deseo no es solo institucional, sino también emocional. En el DIM entienden lo que representan Cano y Cuadrado para su gente y por eso los siguen considerando parte de la familia.
Germán Cano y el sueño de un regreso al DIM
El caso de Germán Cano es el que más expectativa genera en el corto plazo. El delantero, goleador histórico del club, tiene contrato vigente con Fluminense hasta diciembre, pero su vínculo con el DIM nunca se rompió.
“Siempre estamos en contacto con él, con su empresario. Es un jugador importante para el club, se va a recuperar pronto de su lesión y para nosotros es un ídolo”, explicó Spada. No se trata solo de una intención lejana: hay comunicación constante y un deseo compartido.
El deseo es mutuo: Germán Cano quiere volver al DIM
Uno de los puntos más fuertes del mensaje fue la claridad con la que se expresó el interés de ambas partes. Desde el DIM no ocultaron que el propio jugador tiene la ilusión de regresar.
“Quiere volver, queremos que vuelva. Esperamos darle esa noticia a nuestra hinchada en Navidad”, afirmó el director deportivo. La frase resume el sentimiento: Cano no es un nombre cualquiera, es un símbolo del club y su regreso sería un impacto deportivo y emocional. Todo, claro, dependerá del cierre de su contrato en Brasil y de las condiciones físicas tras su recuperación, pero el escenario está planteado.
Juan Guillermo Cuadrado, el otro ídolo en el radar del Poderoso
El otro nombre que aparece con fuerza es el de Juan Guillermo Cuadrado. Su historia con el DIM es distinta, pero igual de significativa. Fue en Medellín donde dio el salto al fútbol profesional antes de construir una carrera internacional de alto nivel.
Spada reveló que el contacto no es nuevo: “Antes de que llegara al Pisa tuvimos conversaciones con su empresario, él entrenó en Llanogrande un par de semanas”. Ese detalle confirma que el vínculo nunca se perdió.
La situación actual de Cuadrado y los tiempos del mercado
Hoy, Cuadrado tiene contrato con el Pisa hasta mitad de año. No juega desde noviembre y su futuro más allá de ese vínculo todavía está por definirse. En el DIM son conscientes de que cualquier movimiento dependerá de una decisión personal del jugador.
“Repatriar a Cuadrado a mitad de año es una decisión de él”, aclaró Spada, marcando respeto por la trayectoria y el momento del futbolista. Aun así, dejó abierta la puerta para retomar conversaciones cuando el contrato esté cerca de finalizar.
La Libertadores, un factor clave en los planes del DIM
Dentro del análisis aparece un elemento deportivo determinante: la participación internacional. Desde el club reconocen que estar en la Copa Libertadores puede ser un factor clave para seducir a jugadores de este calibre.
“Dependemos de estar en el segundo semestre en Libertadores, esperamos estar”, explicó Spada. La competencia continental no solo eleva el proyecto deportivo, sino que también refuerza el atractivo para ídolos que evalúan el cierre de sus carreras.
Una política clara: llamar a los ídolos cuando se acerque el final de sus contratos
Más allá de los nombres propios, el mensaje del DIM deja clara una política institucional: cuando un jugador que marcó la historia del club se acerca al final de su contrato, siempre habrá una llamada desde Medellín.
“Cuando esos jugadores se acercan a finalizar su contrato siempre van a recibir una llamada de parte nuestra”, afirmó Spada. Es una declaración que conecta pasado, presente y futuro, y que refuerza el sentido de pertenencia que el club busca sostener.
Entre la ilusión y la realidad del mercado
Los casos de Germán Cano y Juan Guillermo Cuadrado representan dos escenarios distintos, pero una misma idea: el DIM quiere reencontrarse con sus ídolos cuando las condiciones lo permitan. No se trata de promesas vacías ni de anuncios apresurados, sino de un trabajo silencioso, paciente y respetuoso.
La ilusión está instalada. El mensaje ya fue enviado a la hinchada y el vínculo con ambos jugadores sigue vivo. En un fútbol marcado por lo inmediato, el DIM apuesta también por la memoria, el afecto y la identidad, entendiendo que algunos regresos valen tanto por lo que pueden dar en la cancha como por lo que representan fuera de ella.
