Deportivo Cali corre contra el reloj en este tramo final del mercado de fichajes en Colombia. La búsqueda de un extremo que rompa líneas, encare y aporte llegada a gol se ha ido complicando con el paso de los días, al punto de que varias opciones que estuvieron sobre la mesa hoy ya parecen descartadas. En ese contexto, un nombre que no estaba en el radar inmediato empezó a tomar forma real y lógica dentro del club Azucarero.
Durante semanas, el Cali sostuvo contactos intensos con el delantero cartagenero Jader Obrian, recientemente libre del Austin FC de la MLS. Sin embargo, la extensión de esas conversaciones terminó debilitando la posibilidad de cerrar el negocio. El mercado avanzó, los tiempos se acortaron y la necesidad de una solución concreta volvió a ponerse sobre el tapete en Palmaseca.
Jáder Valencia, una opción que se activa en el momento justo
En las últimas horas apareció con fuerza el nombre de Jáder Valencia Mena, futbolista de 26 años que ya fue notificado en el Independiente Medellín de que no será tenido en cuenta por el entrenador Alejandro Restrepo. El jugador mantiene contrato vigente con el DIM hasta junio de 2028, pero recibió libertad absoluta para negociar con otros clubes y no quedarse sin competencia durante la temporada.
Desde Medellín, la postura es clara: facilitar una salida en calidad de préstamo, fórmula que hoy resulta más viable para la mayoría de equipos del Fútbol Profesional Colombiano. Esa disposición ha sido clave para que el Deportivo Cali avance con mayor tranquilidad en los sondeos.
Gamero, el factor que inclina la balanza
El interés del Cali no es improvisado. Alberto Miguel Gamero, actual director técnico del equipo, conoce profundamente a Jáder Valencia tras dirigirlo durante cinco años en Millonarios FC. En ese periodo, el atacante fue una pieza recurrente como revulsivo, capaz de resolver partidos entrando desde el banco, ya fuera como extremo por izquierda o como centro delantero.
Si bien Valencia no figuraba como prioridad absoluta en la planificación inicial del cuerpo técnico, la complejidad del mercado y la urgencia por cerrar un jugador funcional llevaron a Gamero a desempolvar un nombre que siempre tuvo bien considerado. En las últimas horas, el DT trasladó esa idea a la dirigencia, encontrando buena recepción.
Evaluación positiva y tiempos que apremian
La evaluación interna en el elenco vallecaucano es favorable y gana fuerza conforme el reloj avanza. El conocimiento previo del entrenador, sumado a la apertura del DIM para negociar, son factores que hoy pesan más que cualquier otra variable. En un mercado corto y restrictivo, esos detalles suelen marcar la diferencia.
Por su parte, Jáder Valencia también busca resolver su futuro cuanto antes. El futbolista entiende que necesita integrarse de inmediato a un nuevo proyecto deportivo. Hace apenas unos días había alcanzado acuerdo total con Independiente Santa Fe y estaba listo para desplazarse a Bogotá para exámenes médicos, pero el club cardenal decidió dar un giro a la operación y explorar otras alternativas.
Con ese antecedente reciente y un mercado que se agota, Deportivo Cali aparece ahora como una opción concreta, con sentido deportivo y tiempos alineados. Las próximas horas serán determinantes para saber si los sondeos terminan convirtiéndose en una operación cerrada.




