En Atlético Bucaramanga parecen haber encontrado finalmente al hombre elegido para liderar el nuevo proyecto deportivo del club. Después de varias semanas de análisis, reuniones, conversaciones y evaluaciones internas, todo apunta a que el uruguayo Pablo Peirano será el próximo entrenador del cuadro Leopardo.
La dirigencia encabezada por Óscar Álvarez Jr. se tomó más de un mes para definir al sucesor de Leonel Álvarez, un proceso largo y minucioso en el que desfilaron varios nombres importantes del fútbol colombiano y sudamericano. Sin embargo, pese a las distintas alternativas que estuvieron sobre la mesa, el técnico charrúa siempre ocupó un lugar privilegiado dentro de las preferencias del club.
Y ahora, tras avances significativos en las últimas horas, el acuerdo parece entrar en su recta final.
Peirano siempre fue la prioridad del Bucaramanga
Desde el inicio de la búsqueda, el nombre de Pablo Peirano generó consenso dentro de la dirigencia auriverde.
De hecho, hace poco más de un mes las partes ya habían alcanzado un principio de acuerdo. Sin embargo, en ese momento apareció una diferencia importante que terminó frenando el cierre definitivo.
En aquel instante, Atlético Bucaramanga todavía seguía en competencia en la Liga BetPlay y mantenía posibilidades matemáticas de clasificar a los playoffs.
La directiva quería que Peirano asumiera inmediatamente el equipo, pero el entrenador fue claro en su postura:
- no quería tomar un proceso en plena competencia
- prefería arrancar desde cero
- y buscaba participar activamente en la conformación de la nueva plantilla
El uruguayo puso como condición iniciar su ciclo una vez terminara oficialmente la participación del club en el campeonato.
El técnico quería una pretemporada completa
La intención de Peirano siempre fue construir el proyecto desde la base.
Por eso pidió:
- comenzar con una pretemporada completa
- evaluar personalmente la plantilla
- intervenir en decisiones de mercado
- y establecer desde el inicio su metodología de trabajo
En ese momento, aunque no se concretó el acuerdo, tanto el entrenador como la dirigencia dejaron abierta la puerta para retomar conversaciones más adelante.
Y así terminó ocurriendo.
Bucaramanga exploró otros nombres importantes
Mientras pasaban las semanas, el cuadro santandereano siguió explorando distintas opciones para el banquillo.
Entre los técnicos que fueron analizados o contactados estuvieron:
- Alberto Gamero
- Juan Carlos Osorio
- Cristian “Kily” González
- Alejandro Restrepo
Incluso, hace apenas unos días, el club intentó avanzar seriamente por Alejandro Restrepo Mazo, recientemente desvinculado del DIM.
El elenco santandereano buscó convencerlo de distintas maneras, pero el entrenador fue claro:
su prioridad actual es dirigir fuera de Colombia.
Con ese panorama, la atención volvió nuevamente hacia el nombre de Peirano.
El detalle del destino que ayudó a destrabar todo
En medio de las conversaciones, hubo además un factor que terminó jugando a favor del Atlético Bucaramanga.
Paralelamente, Pablo Peirano también apareció como candidato para dirigir a Universitario de Deportes en Perú.
Existieron contactos y acercamientos, pero finalmente el técnico terminó siendo descartado por el club inca.
Ese movimiento terminó facilitando aún más el escenario para el cuadro Leopardo, que aprovechó el momento para retomar negociaciones de manera definitiva.
La última reunión dejó el acuerdo muy cerca
Según se conoció, la más reciente reunión virtual entre las partes dejó sensaciones muy positivas.
En el aspecto económico:
- prácticamente todo ya estaba adelantado
- los ajustes pendientes fueron mínimos
- y la disposición de ambas partes fue total
Sin embargo, hubo un detalle específico que terminó siendo determinante para que el entrenador diera el paso definitivo hacia el sí.
El pedido especial que hizo Pablo Peirano
Más allá del contrato o del salario, el gran requerimiento de Pablo Peirano estuvo relacionado con las condiciones de entrenamiento.
El uruguayo pidió expresamente:
- adecuaciones especiales en dos canchas
- mejoras en infraestructura de trabajo
- acondicionamiento de espacios de alto rendimiento
Todo esto dentro de la sede de entrenamiento provisional del club.
La metodología del técnico cambió el enfoque
El pedido de Peirano tiene una explicación muy clara.
Dentro de su metodología de trabajo, el entrenador no es partidario de entrenar diariamente en el estadio Américo Montanini, algo que sí se había vuelto habitual recientemente en Atlético Bucaramanga.
El técnico fue puntual al explicarle a la dirigencia que:
- necesita dos campos adecuados para toda la semana
- el estadio solo debe utilizarse ocasionalmente para breves minutos de fútbol
- y los trabajos tácticos y físicos requieren espacios especializados
La solicitud fue considerada fundamental dentro del proyecto.
La dirigencia aceptó inmediatamente las condiciones
Lejos de ver el pedido como un obstáculo, en Atlético Bucaramanga interpretaron la exigencia como una señal del nivel de profesionalismo que busca implementar el entrenador.
Por eso:
- el presidente aceptó las condiciones
- ya comenzaron adecuaciones en la sede temporal
- y el club proyecta seguir fortaleciendo su infraestructura deportiva
La intención de la institución va mucho más allá de un simple cambio de técnico.
Bucaramanga quiere crecer en todos los niveles
Desde hace un tiempo, el cuadro Leopardo viene apostando fuerte por elevar el perfil deportivo y administrativo del club.
Esa intención ya quedó reflejada en:
- la contratación de Rafael Dudamel
- posteriormente la llegada de Leonel Álvarez
- y ahora la búsqueda insistente de entrenadores de alto perfil
El interés por nombres como:
- Osorio
- Gamero
- Kily González
- y Alejandro Restrepo
demuestra claramente el tipo de proyecto que quiere consolidar la institución.
La nueva sede también forma parte del plan
Además del aspecto deportivo, el club también trabaja en un objetivo ambicioso a mediano plazo:
la construcción de una nueva sede deportiva.
La idea de la dirigencia es desarrollar una infraestructura moderna y competitiva, alineada con estándares de alto rendimiento similares a los grandes clubes sudamericanos.
Mientras ese proyecto avanza, la prioridad inmediata será acondicionar de la mejor manera la sede provisional.
No solo pensando en Peirano, sino en cualquier entrenador de perfil internacional que llegue al club próximamente.
La afición recibió bien el nombre del uruguayo
En el primer termómetro entre los hinchas, el nombre de Pablo Peirano ha generado una reacción favorable.
El técnico ya conoce el fútbol colombiano gracias a su paso por Independiente Santa Fe en 2024, etapa en la que dejó buenas sensaciones deportivas.
Curiosamente, existe además un recuerdo muy particular para los aficionados del Bucaramanga:
el uruguayo fue el entrenador rival en aquella histórica final donde el cuadro Leopardo venció precisamente a Santa Fe para conquistar la primera estrella de su historia.
Ahora, el destino parece acercarlo nuevamente al fútbol colombiano… pero esta vez vestido de auriverde.




