Fueron 2 años los que pasaron para que Jackson Martínez pensara realmente en volver a jugar. Ahora podrá hacerlo en Portimonense luego de superar una lesión que empezó en la Selección Colombia.

Se dio en el camino a Rusia 2018. En el único partido de la Eliminatoria en el que Jackson Martínez jugó, salió lastimado. Fue en noviembre de 2015 en Chile. Ese día disputó 85 minutos del definitivo 1-1. Sufrió un golpe en uno de sus tobillos y salió reemplazado por Felipe Pardo.

Aquel día Jackson Martínez abandonó el estadio Nacional apoyado en Adrián Ramos. Casi no podía caminar. Así regresó a España para jugar con Atlético de Madrid, algo que en definitiva solo hizo por 7 partidos más. Después se fue vendido a Guangzhou Evergrande en donde alcanzó a disputar otros 15 compromisos.

La lesión ya existía y, según cuenta Jackson Martínez en CARACOL RADIO, no fue correctamente tratada en la Selección Colombia:

“La lesión que yo tuve no creo que haya sido con alguna intención. Yo no dudo de los doctores. Mientras estuve en la Selección Colombia tuve buena comunicación. Lo que sí creo es que se dio un diagnóstico un poco acelerado de una lesión que era mucho más grave y en China, en un partido, se agravó más. Esa fue la lesión que me alejó del todo de las canchas. Cada tiempo tuvo su lugar y ahora pensar en lo que pasó no vale la pena”, dice.

Eso que pasó es que Jackson Martínez se lastimó en un partido ante Chile. En la Selección Colombia, dice él, se aceleraron en el diagnóstico. Pensaron con no era algo de mayor gravedad y por eso lo autorizaron a seguir jugando. Lo hizo en Atlético de Madrid y Guangzhou Evergrande, hasta que sufrió un nuevo golpe. Ahí recayó y todo se complicó. Debió dejar de jugar durante 2 años.

El mensaje de Jackson Martínez por su llegada a Portimonense