¿Es correcto no celebrar un gol convertido al antiguo equipo?

La pasión del fútbol y del gol. ¿Por qué frenar un festejo? Hay muchos jugadores que se abstienen de celebrar una anotación cuando la consiguen contra un equipo del que hicieron parte en el pasado. Proceden entonces a disculparse con los hinchas, antes aliados y ahora adversarios.

Sobre este tema, cada vez que hay un gesto semejante y sin contemplar la liga o competición, el debate revive. Difícil encontrar un consenso en algo que está entre quienes valoran este comportamiento porque en el fútbol hay muchos sentimientos encontrados y los que no lo ven así: Esto es un trabajo y uno se debe al equipo para el cual juega actualmente.

En los octavos de final de ida por la Copa Águila 2019, el Independiente Medellín venció 2 – 1 a Millonarios. La primera anotación la hizo el zaguero central Andrés Cadavid, con pasado en el cuadro azul. Fue su capitán y ganó 2 títulos allí. Los hinchas Embajadores, en medio del dolor por el tanto en contra, se sintieron levemente compensados al ver que su ahora verdugo les pidió perdón.

¿Qué pensará un hincha del Independiente Medellín? Festejo a medias, quizás, pero ellos a lo mejor también entienden que les pasó lo mismo en el pasado. Porque eso de no festejar los goles a sus antiguos equipos es bastante común.

Lo curioso aquí es que no hay un acuerdo general al respecto. Por el contrario, opiniones divididas transforman este debate en tema recurrente.

Aquí un resumen de las principales posiciones, a favor y en contra de los jugadores que no festejan goles conseguidos contra sus antiguos equipos.

El que se queja: ¡Pero si ya no trabaja en ese equipo!

Frank Lampard, goleador histórico del Chelsea, no celebró un gol convertido a los Blues cuando fue jugador del Manchester City

Los que piensan de esta forma rechazan con vehemencia que un jugador evite festejar un gol a un club por el cual pasó y dejó huella. Ese gesto de agradecimiento no van con ellos y su argumento principal se enfoca en que se debe a la institución que actualmente le paga su salario. Al final de cuentas el fútbol es un negocio, un empleo. El trabajador se debe a la empresa con la cual tiene firmado su contrato.

Los goles son para celebrarlos siempre

David Luiz no tuvo ningún problema en cantar un gol con el PSG en Champions League al Chelsea en Londres

Este tipo de aficionados no se apoyan en los argumentos “laborales”. Son más pragmáticos: ¿Con todo lo que cuesta hacer un gol y no festejarlo simplemente porque se trata de un equipo al cual le tiene aprecio?

Todos los goles merecen un festejo, corto o largo, desmedido o calculado. Gol es gol y punto.

Respeto y honor

James Rodríguez le pidió perdón a los hinchas del Real Madrid, cuando con el Bayern le marcó por Champions League

Dícese de los más “románticos”, para quienes el fútbol es ante todo un deporte de pasiones, que un gesto de festejar un gol por respeto al rival con el cual jugó antes, es visto como un acto de nobleza. De saber que antes fue ídolo allí, coreado y respaldo, pero por cosas del fútbol le corresponde ahora jugar en el club rival. Más allá del dinero o el empleo, el fútbol se mide también desde los sentimientos.