La reestructuración deportiva de Atlético Nacional avanza a toda velocidad. Tras la salida del gerente deportivo argentino Gustavo Fermani, la dirigencia verdolaga no perdió tiempo y concretó el regreso de Víctor Marulanda, un hombre de la casa que conoce como pocos la institución y que ha sido protagonista de varias etapas exitosas tanto dentro como fuera de las canchas.
El directivo antioqueño llegó procedente del fútbol ecuatoriano, donde venía desempeñándose en el 9 de Octubre, y apenas aterrizó nuevamente en Medellín recibió una tarea prioritaria por parte de la familia Ardila Lülle: cerrar cuanto antes la contratación del nuevo entrenador de Atlético Nacional.
La principal misión de Marulanda: convencer a Reinaldo Rueda
La prioridad absoluta de la dirigencia verdolaga en este momento tiene nombre propio: Reinaldo Rueda Rivera.
Aunque las conversaciones entre las partes ya venían desarrollándose desde semanas atrás, la negociación todavía no ha logrado llegar a un punto definitivo. Durante buena parte del proceso, los diálogos fueron liderados por Gustavo Fermani y otros integrantes de la cúpula directiva del club, pero el acuerdo nunca terminó de cristalizarse.
Las diferencias no fueron únicamente económicas. También existieron aspectos relacionados con la planificación deportiva y con el papel que tendría Rueda dentro de la reconstrucción institucional que pretende adelantar Nacional tras perder la final de la Liga BetPlay frente a Junior.
En ese contexto apareció la figura de Víctor Marulanda, quien ahora tendrá la responsabilidad de reencauzar las conversaciones y buscar el sí definitivo del entrenador vallecaucano.
Una relación que puede marcar la diferencia
Dentro de Nacional consideran que la llegada de Marulanda puede convertirse en un factor determinante para destrabar la operación.
Ambos trabajaron juntos entre 2015 y 2017, una de las épocas más exitosas en la historia reciente del club. Durante ese ciclo lograron consolidar una relación profesional sólida, basada en la confianza mutua y en una visión compartida de cómo construir proyectos deportivos competitivos.
Precisamente por ese antecedente, la dirigencia cree que el nuevo gerente deportivo cuenta con las herramientas necesarias para acercar posiciones y acelerar un acuerdo que la institución considera fundamental.
La intención es que Reinaldo Rueda pueda incorporarse lo antes posible, dirigir el inicio de la pretemporada y comenzar de inmediato la evaluación completa de la plantilla.
Nacional quiere definir rápido el nuevo proyecto
En la sede verdolaga existe plena conciencia de que el tiempo juega un papel importante.
La dirigencia pretende que el nuevo cuerpo técnico participe activamente en decisiones clave como:
- Salidas de jugadores.
- Renovaciones pendientes.
- Posibles incorporaciones.
- Definición de la estructura deportiva para el segundo semestre.
- Construcción del proyecto competitivo para 2027.
Por esa razón, la contratación del entrenador se convirtió en una urgencia institucional.
Además, dentro del club consideran que la experiencia, autoridad y trayectoria de Reinaldo Rueda son ideales para liderar un grupo que viene de sufrir un golpe deportivo importante tras quedarse sin el título liguero.
Hay optimismo para alcanzar el acuerdo
Aunque todavía existen diferencias por resolver, las señales recientes son positivas.
Se conoció que el entrenador estaría dispuesto a flexibilizar algunas de sus pretensiones debido al interés que mantiene por regresar al club donde construyó una parte importante de su legado profesional. Del otro lado, la dirigencia también trabaja en fórmulas que permitan acercar posiciones y darle viabilidad definitiva al proyecto.
Mientras tanto, Víctor Marulanda ha decidido concentrar gran parte de sus esfuerzos en esta negociación. Incluso, varias tareas relacionadas con la planificación deportiva fueron temporalmente aplazadas para dedicar atención prioritaria al objetivo que le encomendó la institución.
En Atlético Nacional entienden que la llegada de Rueda es la pieza que falta para comenzar oficialmente una nueva etapa. Por eso, la primera gran misión de Marulanda no admite distracciones: lograr que el experimentado entrenador vuelva a sentarse en el banco verdolaga y encabece la reconstrucción deportiva del club.




