El mercado del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) acaba de recibir una noticia que puede cambiar varios tableros al mismo tiempo. Gustavo Cuéllar es oficialmente agente libre tras llegar a un acuerdo definitivo con Grêmio para rescindir el contrato que lo vinculaba hasta diciembre de 2026.
Después de varias semanas de conversaciones, las partes pactaron la terminación por mutuo acuerdo, incluyendo la indemnización correspondiente por los meses restantes de vínculo. El volante ya había sido notificado de que no sería tenido en cuenta para la presente temporada y el club brasileño le había pedido buscar equipo. Incluso se contempló una cesión a préstamo por un año, asumiendo que en diciembre el jugador quedaría libre.
Sin embargo, Cuéllar consideró que lo mejor era cortar de raíz y negociar como jugador libre, lo que ahora le permite evaluar propuestas sin restricciones contractuales.
Brasil ofrecía continuidad, pero la prioridad es Colombia
El mediocampista de 33 años tiene ofertas concretas de la Serie B de Brasil, con dos clubes que se acercan a su pretensión salarial. No obstante, su prioridad es regresar a Colombia.
El barranquillero entiende que el mercado colombiano está lejos de los números que percibía en el exterior —donde también tuvo paso por Arabia Saudita—, pero estaría dispuesto a hacer un ajuste salarial importante, dependiendo del proyecto deportivo, la ciudad y la estabilidad ofrecida.
A esta altura de su carrera, Cuéllar busca algo más que contrato: quiere arraigo y continuidad. La posibilidad de establecerse definitivamente en el país pesa tanto como el componente económico.
Ventana de inscripciones y factor reglamentario
El movimiento tiene un componente clave de calendario. La Dimayor mantiene abierto el período principal de inscripciones hasta el 6 de marzo. Posteriormente, habrá una ventana adicional en la última semana del mes para jugadores sin contrato.
Los clubes pueden inscribir un máximo de 25 profesionales (sin contar Sub-20). También existe la posibilidad de reemplazar cupos en caso de venta al exterior o lesión grave debidamente certificada.
Ese margen reglamentario convierte a Cuéllar en una oportunidad inmediata de mercado, especialmente para equipos que aún tienen cupo disponible o margen financiero.
Los cuatro caminos en el FPC
Además del interés ya conocido de América de Cali y Deportivo Cali, ahora se suman Junior FC y Atlético Nacional como nuevos pretendientes.
Analicemos el panorama de cada uno.
Junior FC: identidad, cupo y músculo financiero
El club tiburón aparece como un candidato serio por varias razones:
- Cuéllar ya estuvo en la institución en 2015.
- Dejó una imagen altamente profesional ante hinchada y prensa.
- Aunque se crio futbolísticamente en Cali, es barranquillero de nacimiento.
- Junior dispone del cupo de Harold Rivera, quien viene saliendo de lesión y aún no ha sido inscrito.
- Ocupan la misma posición que Rivera: primera línea de volantes.
- El club cuenta con músculo económico fuerte y activo para cerrar fichajes en cualquier momento.
Junior puede ofrecer estabilidad, competitividad y una plaza donde el jugador ya se sintió cómodo.
Atlético Nacional: necesidad táctica y calendario decisivo
En Medellín el escenario es más estratégico que emocional.
Inicialmente, Nacional no contemplaba reforzar la mitad del campo. Sin embargo, existen dudas sobre el joven Elkin Rivero como alternativa en la primera línea.
Actualmente, el equipo cuenta en esa zona del campo con:
- Jorman Campuzano
- Matheus Uribe
- Juan Manuel Zapata
Pero no tiene un relevo natural con las características específicas de Campuzano. Cuéllar podría llegar para:
- Formar tándem con Jorman.
- Ser su reemplazo directo en rotaciones.
El 4 de marzo el club afronta un duelo clave ante Millonarios en eliminación directa por la Copa Sudamericana. Si clasifica a fase de grupos, necesitará mayor fondo de plantilla. Si queda fuera de competencia internacional, el escenario financiero podría cambiar.
Nacional tiene buen respaldo económico y aún dispone de un cupo profesional dentro de los 25 reglamentarios.
América de Cali: proyecto condicionado a Sudamericana
El cuadro escarlata ya había tenido conversaciones con el jugador hace un mes, lideradas por la presidenta Marcela Gómez.
El plan es claro:
- Si clasifica a fase de grupos de Sudamericana el 5 de marzo, el ingreso adicional de dinero se destinaría a la contratación de Cuéllar.
- Necesita reforzar esa zona del campo ante el bajo rendimiento de Carlos Sierra.
- Ofrece competencia internacional y presente competitivo inmediato.
No obstante, existe un elemento emocional delicado: Cuéllar es reconocido hincha del Deportivo Cali. Si bien no cerró la puerta al América, reconoció que de instalarse en la ciudad preferiría hacerlo con el club verdiblanco.
Ese conflicto interno puede pesar en la decisión final.
Deportivo Cali: sentimiento versus planificación
El caso del Deportivo Cali es el más emocional y, al mismo tiempo, el más complejo en términos de planificación.
Hasta hace poco, el regreso estaba proyectado para enero de 2027. Pero su condición de agente libre cambia el panorama.
Hoy el escenario es así:
- No era prioridad inmediata para el técnico Alberto Gamero.
- El equipo cuenta con recambio aceptable en la posición.
- No disputa torneo internacional.
Sin embargo:
- La hinchada presiona por asegurar a un canterano e hincha declarado.
- El interés de otros clubes por él podría forzar un plan emergente.
- Es el único equipo en Colombia donde el jugador aceptaría una reducción salarial significativa.
- Existe deseo explícito de retirarse allí.
El factor emocional juega fuerte. Y en el fútbol colombiano, ese elemento suele inclinar balanzas.
Una decisión que puede sacudir el mercado
Cuéllar reúne varios atributos poco frecuentes en una misma operación:
- Experiencia internacional.
- Liderazgo en primera línea.
- Jerarquía probada en el FPC.
- Condición de agente libre.
- Identidad con una plaza específica.
-Junior ofrece arraigo y poder económico.
-Nacional ofrece competencia y necesidad táctica.
-América ofrece torneo internacional y proyecto ambicioso.
-Deportivo Cali ofrece corazón y sentido de pertenencia.
La decisión ahora no depende de un contrato vigente ni de una negociación con club de origen. Depende de proyecto, timing y voluntad.
Si algo está claro es que su regreso a Colombia ya no es especulación futura. Es una realidad inmediata de mercado. Y los próximos días serán determinantes para saber cuál camiseta vestirá uno de los volantes más completos que ha dado el fútbol colombiano en la última década.
