La búsqueda del nuevo arquero se convirtió hace varias semanas en la principal prioridad de Atlético Bucaramanga para afrontar el segundo semestre de 2026. La salida de Aldair Quintana, una de las grandes figuras recientes del club, dejó un vacío importante en una posición que terminó pesando mucho durante la campaña. La apuesta por Luis Erney Vásquez como alternativa no ofreció las garantías esperadas y, una vez finalizada la participación en la Liga BetPlay, ambas partes acordaron poner fin a su vínculo.
Desde entonces, los propietarios del conjunto santandereano iniciaron una intensa revisión de perfiles para encontrar al nuevo dueño del arco auriverde. Ese proceso tomó aún más fuerza con la reciente llegada del entrenador uruguayo Pablo Peirano, quien rápidamente participó en la construcción de la hoja de ruta para reforzar una de las posiciones más sensibles de la plantilla.
La intención es clara: definir al nuevo guardameta antes del próximo domingo y avanzar cuanto antes en la conformación del equipo que afrontará el segundo semestre.
Pablo Peirano apuesta por el mercado uruguayo
Con la llegada de Pablo Peirano, la búsqueda adquirió una dirección más específica. El técnico considera que el mercado uruguayo ofrece perfiles muy interesantes para una posición tan determinante como la portería.
La preferencia del entrenador no responde únicamente a una cuestión de nacionalidad. Desde su perspectiva, los arqueros uruguayos suelen reunir características que considera fundamentales:
- Solidez técnica.
- Fortaleza mental.
- Personalidad competitiva.
- Capacidad de liderazgo.
- Costos más accesibles frente a otros mercados sudamericanos.
Bajo esa premisa, el cuerpo técnico y la dirigencia encabezada por Óscar Álvarez Jr. redujeron la lista a tres nombres concretos:
- Bruno Antúnez
- Salvador Ichazo
- Sebastián Britos
Los tres están sobre la mesa, aunque cada uno representa escenarios distintos desde lo deportivo y lo económico.
Bruno Antúnez es la prioridad absoluta de Peirano
Dentro de la lista de candidatos, existe un favorito claro para el entrenador. Se trata de Bruno Antúnez, arquero uruguayo de 23 años que actualmente pertenece a Boston River.
Peirano ya le manifestó a la dirigencia que desea contar con él y que el club debe hacer el primer esfuerzo por concretar su incorporación. Considera que reúne las condiciones ideales para convertirse en el nuevo guardián del arco Leopardo y, además, ve en él un futbolista con amplio margen de crecimiento.
El portero mantiene contrato vigente por seis meses más con Boston River, aunque la reciente eliminación del club uruguayo de la Copa Sudamericana podría facilitar una eventual negociación.
La operación, sin embargo, requerirá una inversión importante. Desde Uruguay pretenden alrededor de un millón de dólares por el jugador, aunque existe disposición para negociar una fórmula en la que Atlético Bucaramanga adquiera un porcentaje de sus derechos deportivos.
A día de hoy, es la alternativa que más fuerza tiene dentro de la institución y la que más respaldo recibe desde el cuerpo técnico.
Salvador Ichazo espera una oportunidad para seguir en Colombia
El segundo nombre de la lista es el de Salvador Ichazo Fernández, actual arquero de Independiente Medellín.
La situación del experimentado guardameta cambió durante las últimas semanas luego de que el club antioqueño le comunicara que no entra en los planes para el segundo semestre. Aunque mantiene contrato vigente por un año y medio más con el Poderoso, sus actuaciones recientes no terminaron de convencer y las partes consideran que una salida podría resultar beneficiosa.
Precisamente por ello, el arquero fue ofrecido recientemente a Atlético Bucaramanga.
Peirano no descartó la opción, aunque tampoco la ubica entre sus prioridades inmediatas. En el cuadro santandereano contemplan avanzar por Ichazo únicamente si no prosperan las gestiones por Antúnez.
La fórmula que analizan sería un préstamo por un año, bajo una estructura en la que ambos clubes compartan durante los primeros seis meses parte del salario del jugador.
A favor de Ichazo juegan varios aspectos importantes:
- Conoce perfectamente el Fútbol Profesional Colombiano.
- Tuvo pasos por Deportivo Pereira e Independiente Medellín.
- No requeriría período de adaptación.
- Tiene un fuerte deseo de continuar su carrera en Colombia.
De hecho, el arquero dejó clara su disposición al manifestarle a un directivo auriverde una frase que refleja su interés por el proyecto:
«Mañana mismo me tomo un vuelo a Bucaramanga».
Sebastián Britos aporta experiencia, pero también dificultades
La tercera opción es probablemente la más experimentada. Sebastián Britos, arquero uruguayo de 38 años y actual suplente de Peñarol, también aparece dentro del análisis que adelanta la institución.
El perfil del guardameta seduce especialmente por su recorrido profesional, liderazgo y presencia en el área. Además, sus 1,91 metros de estatura representan un atributo adicional para una posición donde el juego aéreo suele ser determinante.
Peirano considera que Britos podría aportar mucho más que rendimiento deportivo, convirtiéndose en una referencia dentro del vestuario gracias a su experiencia acumulada a lo largo de los años.
Sin embargo, su llegada presenta obstáculos importantes.
Por un lado, el aspecto económico. El salario que actualmente percibe en Peñarol no resulta sencillo de igualar para las posibilidades presupuestales de Atlético Bucaramanga.
Por otro, existe una dificultad deportiva. Aunque ocupa el rol de suplente detrás de Washington Aguerre, dentro del club uruguayo lo consideran una pieza valiosa y no muestran demasiada disposición para facilitar su salida en este momento.
Una decisión que marcará el segundo semestre
Con Bruno Antúnez, Salvador Ichazo y Sebastián Britos como principales candidatos, Atlético Bucaramanga entra en días decisivos para resolver una posición que consideran fundamental dentro del nuevo proyecto encabezado por Pablo Peirano.
La dirigencia y el cuerpo técnico coinciden en que el próximo arquero debe convertirse en una garantía deportiva para un equipo que busca recuperar protagonismo tras un semestre irregular. Por eso, la elección será cuidadosa y el objetivo es dejar todo definido durante la presente semana.
Las negociaciones ya están en marcha y, salvo cambios de último momento, uno de estos tres nombres será el encargado de asumir la responsabilidad de custodiar el arco Leopardo en el segundo semestre de 2026.
