Por la quinta fecha en el Grupo G de la Copa Libertadores, Deportes Tolima empató 2 – 2 contra Boca Juniors en Ibagué. Ya no depende de sí mismo para clasificarse a octavos de final. Cuentas complicadas (y hasta utópicas) en el cuadro Pijao.

Deportes Tolima vivió la misma situación que contra Jorge Wilstermann, solo que en esta oportunidad le pasó durante el primer tiempo. Pasó de un 2 – 0 a favor a un empate. Dejó que Boca Juniors se tomara confianza, desperdiciando una inmejorable oportunidad.

Alex Castro y Marco Pérez hacían trizas a la defensa de Boca. Con sus goles el Deportes Tolima daba un golpe de autoridad, pero esa misma sensación de superioridad le impidió ejercer de una mejor forma el dominio en el marcador.

Los argentinos entraron en confianza, como lo hicieron en el arranque de partido cuando tuvieron oportunidades importantes de gol malogradas por las intervenciones de Álvaro Montero. Primero descontaron con Mauro Zárate y sobre el final del primer tiempo Darío Benedetto puso el empate en una acción de penalti.

Tolima volvió a arrancar de cero porque solo la victoria le daba esperanza de luchar por la clasificación. Boca Juniors entendió mejor el contexto del compromiso, afianzando su labor defensiva, pero con ciertas imperfecciones en la salida. Esto hizo del segundo tiempo un juego más intenso, sin los espacios de antes.

En lugar de atacar, esperó. Boca jugó al revés porque si se arriesgaba más de la cuenta, la velocidad en el ataque tolimense lo perjudicaba. Consciente de sus limitaciones jugó con ese riesgo de ceder terreno o fallar por jugar tan cerca de su arco.

El desarrollo del compromiso se fue inclinando en favor de la visita. Los argentinos se sintieron más cómodos con la igualdad y ese botín les sirvió en su objetivo de perfilar su clasificación a los octavos de final. Con 8 unidades depende de sí mismo en la última jornada del Grupo G, contra Atlético Paranaense en La Bombonera.

Deportes Tolima prácticamente sepultó sus cuentas. Aún tiene una pequeña opción, aunque dependerá de golear en Bolivia a Jorge Wilstermann y esperar un revés de Boca en Buenos Aires.