Deportivo Cali logró conformar para el primer semestre de 2026 una plantilla amplia, competitiva y con múltiples variantes para afrontar un calendario exigente. Bajo la conducción de Alberto Gamero, el equipo azucarero reforzó especialmente su zona media, al punto que hoy cuenta con una sobrepoblación de alternativas en el centro del campo.
Ese contexto abre la puerta a una decisión estratégica: permitir la salida de una de sus promesas más destacadas para que sume minutos, gane experiencia internacional y aumente su cotización. No se trata de una ruptura ni de una venta definitiva apresurada, sino de una operación calculada que busca beneficiar tanto al club como al futbolista.
Santiago Colonia, la joya que busca rodaje
El jugador en cuestión es Santiago Colonia, volante creativo de 18 años, una de las figuras del equipo Sub-20 y un nombre que ya tuvo acercamientos al plantel profesional. En 2025 disputó dos partidos en Copa Colombia y otros dos encuentros en la Liga BetPlay, dejando muestras de su talento y visión de juego.
La proyección inicial del cuerpo técnico era que Colonia comenzara a tener mayor participación en 2026. Sin embargo, dos factores modificaron esa planificación:
- La sobrepoblación de jugadores en el mediocampo, que limita sus oportunidades reales de continuidad.
- El interés concreto desde el exterior, especialmente desde Estados Unidos.
Ante ese panorama, la dirigencia entendió que retenerlo sin minutos podría frenar su crecimiento. En cambio, una cesión estratégica podría potenciar su evolución y su valor en el mercado.

Interés de la MLS y fórmula de negocio
En las últimas semanas, tres clubes de la MLS han manifestado interés formal por el mediocampista. Los contactos han sido constantes y el escenario tomó fuerza rápidamente.
La fórmula elegida por el Deportivo Cali es clara: préstamo con opción de compra del 50% de los derechos deportivos. El club no contempla vender más de la mitad del pase, consciente de la proyección que tiene el futbolista y de la posibilidad de una futura transferencia hacia Europa.
La intención es blindarse ante un eventual salto mayor en su carrera. Si Colonia logra consolidarse en el fútbol estadounidense y da el salto al viejo continente, el Cali quiere mantener una participación significativa en una futura venta.
Doble nacionalidad, ventaja clave en la operación
Un factor que facilita la negociación es la doble nacionalidad del jugador. Santiago Colonia nació en Miami (Florida) y posee ciudadanía colombo-estadounidense, lo que simplifica trámites y cupos en el fútbol norteamericano.
Además, el propio futbolista dio el visto bueno para asumir el reto internacional. Entiende que, en el actual contexto del plantel profesional, sus opciones de sumar minutos son reducidas. También es consciente de que el contrato en la MLS le ofrecería condiciones económicas superiores a las que tendría en Colombia durante este año.
El volante canterano de #DeportivoCali Santiago Colonia (18), firmó a principio de este 2025 su primer contrato como profesional con los azucareros, el talentoso juvenil lo hizo hasta diciembre de 2027. @supercombocali pic.twitter.com/Dycaj8ZRU9
— Andrés Muñoz (@AndresfelipeOK_) October 26, 2025
Contrato vigente y blindaje institucional
El volante tiene contrato con el Deportivo Cali hasta diciembre de 2027. La cesión se pactará respetando ese vínculo, sin modificaciones que comprometan la propiedad mayoritaria del club sobre sus derechos.
Lo único pendiente para cerrar la operación es definir el equipo y la ciudad de destino, así como acordar de manera definitiva la cláusula de opción de compra por el 50%. La postura del Cali es firme: no negociará un porcentaje mayor.
Con esta decisión, el club busca equilibrar competitividad inmediata y proyección a futuro. La salida no responde a un problema disciplinario ni a una ruptura deportiva, sino a una lectura estratégica del momento.
En definitiva, el Deportivo Cali prioriza el desarrollo de su talento y protege su patrimonio. La cesión de una de sus promesas no es una pérdida, sino una inversión calculada para que el jugador crezca, se valorice y, eventualmente, genere un retorno aún más significativo para la institución.




