Desde enero de 2026 existe una deducción fiscal nueva que puede cambiar de forma significativa cuánto pagan en impuestos los mayores de 65 años que reciben el Seguro Social. Se llama la deducción mejorada para personas mayores, fue creada por la One Big Beautiful Bill firmada el 4 de julio de 2025, y permite a los jubilados elegibles restar hasta $6,000 adicionales de su ingreso tributable, o $12,000 si ambos cónyuges tienen 65 años o más y presentan una declaración conjunta.
Lo que hace especialmente valiosa esta deducción es que aplica además de todas las demás deducciones que los jubilados ya tenían disponibles. No reemplaza a la deducción estándar ni a la deducción adicional para mayores de 65 que ya existía antes. Se suma encima de ambas. Y está disponible tanto para quienes toman la deducción estándar como para quienes detallan sus gastos, lo que significa que prácticamente cualquier jubilado mayor de 65 que cumpla los requisitos de ingresos puede reclamarla. El plazo para reclamarla sobre los ingresos de 2025 vence el 15 de abril.
Por qué esta deducción afecta directamente al Seguro Social
El Seguro Social no es libre de impuestos para todos los beneficiarios. Dependiendo del ingreso total del jubilado, hasta el 85% de los beneficios del Seguro Social puede estar sujeto a impuesto federal sobre la renta. Los umbrales que determinan cuánto del Seguro Social se grava son los mismos desde hace décadas y nunca han sido ajustados por inflación, lo que significa que hoy muchos más jubilados pagan impuestos sobre sus beneficios que cuando esas reglas se establecieron.
La lógica es la siguiente: si tu ingreso combinado, que incluye la mitad de tus beneficios del Seguro Social más todos tus demás ingresos, supera $25,000 como individuo o $32,000 como pareja, parte de tu Seguro Social empieza a ser tributable. Si supera $34,000 individual o $44,000 en pareja, hasta el 85% de tus beneficios queda expuesto al impuesto.
La nueva deducción de $6,000 reduce directamente el ingreso tributable antes de esos cálculos. Para un jubilado individual con $40,000 de ingresos totales, restar $6,000 puede ser la diferencia entre que el 85% de su Seguro Social esté gravado o que solo el 50% lo esté. En algunos casos, la deducción puede hacer que el ingreso combinado caiga por debajo del umbral mínimo y el Seguro Social quede completamente exento de impuestos.
Quién califica y quién no
Los requisitos para reclamar esta deducción son relativamente sencillos. El primero es tener 65 años o más al 31 de diciembre del año fiscal para el que se reclama. Para la declaración de 2025 que se presenta ahora, eso significa haber cumplido 65 antes del 31 de diciembre de 2025.
El segundo requisito es tener un número de Seguro Social válido autorizado para trabajar. Quienes solo tienen un número ITIN no pueden reclamar esta deducción.
El tercer requisito es el límite de ingresos. La deducción completa de $6,000 está disponible para quienes tienen un ingreso bruto ajustado modificado de hasta $75,000 como individuo o $150,000 para parejas que presentan una declaración conjunta. A partir de esos umbrales, la deducción se reduce gradualmente. Se elimina por completo para ingresos superiores a $175,000 individual o $250,000 en pareja.
Hay una restricción importante para las parejas: no está disponible para quienes presentan una declaración separada de matrimonio, lo que en inglés se llama Married Filing Separately. Si estás casado y presentas por separado, esta deducción no aplica.
Cómo se acumula con las otras deducciones para mayores de 65
Esta es la parte que más confunde a los jubilados y que más vale la pena entender con claridad antes de presentar la declaración. Un jubilado mayor de 65 años que toma la deducción estándar en 2025 ya tenía dos capas de deducción antes de que existiera esta nueva. La primera es la deducción estándar base de $15,000 para individuos o $30,000 para parejas. La segunda es la deducción adicional existente para mayores de 65, que en 2025 es de $2,000 para individuos o $1,600 por cónyuge elegible en una declaración conjunta.
Ahora, encima de esas dos capas, se añade la nueva deducción de $6,000 por persona mayor de 65 años. Un jubilado individual de 70 años con ingresos de $60,000 puede restar $15,000 de deducción estándar, más $2,000 de deducción adicional por edad, más $6,000 de la nueva deducción. Eso son $23,000 en total antes de calcular el impuesto, lo que deja un ingreso tributable de solo $37,000.
Para una pareja donde ambos tienen más de 65 años con ingresos de $100,000, las deducciones sumarían $30,000 de deducción estándar, más $3,200 de deducción adicional por edad, más $12,000 de la nueva deducción. Eso son $45,200 en total, que reduce su ingreso tributable a $54,800.




