El Departamento del Tesoro y el IRS publicaron esta semana las regulaciones propuestas que aclaran de forma definitiva cómo funciona el nuevo impuesto del 1% sobre los envíos de dinero al extranjero, conocido como remittance transfer tax. Esta medida, incluida en la One Big Beautiful Bill firmada el 4 de julio de 2025, entró en vigor el 1 de enero de 2026 y afecta directamente a millones de familias inmigrantes en Estados Unidos que envían dinero regularmente a sus países de origen.
Las nuevas regulaciones publicadas esta semana no cambian las reglas de fondo, pero sí las aclaran con suficiente detalle para que las familias afectadas sepan exactamente cuándo pagan y cuándo no. Y la diferencia entre pagar o no pagar este impuesto no depende de quién eres ni de cuánto ganas. Depende únicamente de cómo pagas el envío.
Qué es exactamente este impuesto del IRS y cuánto cuesta
El impuesto es un 1% sobre el monto total enviado al extranjero. No tiene umbrales mínimos, no hay exenciones por ingreso y no distingue entre ciudadanos, residentes permanentes o inmigrantes sin estatus regular. Si envías dinero desde Estados Unidos a cualquier país del mundo y pagas ese envío en efectivo, con un money order, un cheque de caja u otro instrumento físico similar, el proveedor del servicio está obligado a cobrarte ese 1% adicional y entregarlo al IRS.
El cálculo es sencillo. Si envías $500 en efectivo, pagas $5 adicionales de impuesto. Si envías $1,000, son $10. Si envías $300 cada mes durante un año, son $36 adicionales anuales en impuesto solo por el método de pago que usas.
El impuesto no lo paga quien recibe el dinero en el extranjero. Lo paga exclusivamente quien lo envía desde Estados Unidos y solo en el momento de hacer la transacción. Tu familia en México, El Salvador, Colombia, Guatemala, Honduras o cualquier otro país recibe exactamente el mismo monto de siempre.
La exención que muchos no saben que tienen
Este es el punto más importante de todo el asunto y el que las regulaciones del IRS aclaran con más detalle: el impuesto no aplica a transferencias pagadas con tarjeta de débito, tarjeta de crédito, transferencia bancaria directa, cuenta de banco, billeteras digitales o tarjetas prepagadas.
Si en lugar de pagar con efectivo en un local de Western Union, MoneyGram o cualquier otro proveedor usas tu tarjeta de débito o haces el envío desde una aplicación como Remitly, Pangea, Wise o cualquier plataforma digital que cargue el monto directamente a tu cuenta bancaria o tarjeta, estás completamente exento del impuesto.
La razón legal es técnica pero el resultado práctico es claro: la ley define el impuesto como aplicable únicamente a «instrumentos físicos». El efectivo, el money order y el cheque de caja son instrumentos físicos. Una transferencia electrónica desde tu cuenta bancaria o un cargo a tu tarjeta no lo son.
Esto significa que la mayor parte del impacto de este impuesto recae sobre quienes no tienen cuenta bancaria en Estados Unidos o quienes por costumbre o preferencia pagan sus envíos en efectivo en una tienda o farmacia. Para este grupo, el 1% es un costo nuevo y real. Para quienes ya envían dinero digitalmente, nada cambia.
Por qué el IRS publicó nuevas regulaciones ahora
Las regulaciones publicadas esta semana no son la ley en sí misma, que ya está en vigor desde enero. Son la guía técnica que el IRS emite para que los proveedores de remesas sepan exactamente cómo cumplir con el impuesto: cómo calcularlo, cuándo depositarlo con el IRS, cómo reportarlo y qué sucede si no lo cobran correctamente.
El IRS estableció que los proveedores de remesas deben hacer depósitos semiquincenales del impuesto recaudado y presentar declaraciones trimestrales en el Formulario 720, el formulario de impuestos especiales federales. El primer depósito semiquincenal fue el 29 de enero de 2026.
Las regulaciones también aclaran que si el proveedor de remesas no cobra el impuesto al cliente en el momento del envío, la responsabilidad del pago recae sobre el propio proveedor, no sobre el cliente. Eso protege legalmente a las personas que envían dinero de recibir facturas o cobros retroactivos del IRS por impuestos que el proveedor no recaudó.
Qué pasa con las herencias y transferencias grandes desde el extranjero
Para las familias latinas en Estados Unidos que reciben dinero desde el extranjero, ya sea como herencia, regalo o apoyo de familiares en sus países de origen, las reglas son diferentes y en general más favorables.
Recibir dinero del extranjero, incluyendo herencias, no está sujeto a impuesto sobre la renta en Estados Unidos. Una herencia que te llegue desde México, Guatemala, Colombia o cualquier otro país no se declara como ingreso y no genera una factura de impuestos, siempre que la fuente sea una persona física o un patrimonio extranjero.
Sin embargo, si lo que recibes supera los $100,000 en un año calendario de la misma fuente o de fuentes relacionadas, tienes la obligación de informarlo al IRS a través del Formulario 3520. Este formulario no genera impuestos, es informativo. Pero no presentarlo puede generar penalidades significativas: el 5% del monto no reportado por cada mes de retraso, con un máximo del 25%.
El plazo para presentar el Formulario 3520 por herencias o regalos del extranjero recibidos en 2025 vence el 15 de abril de 2026. Si recibiste dinero del exterior el año pasado que supera ese umbral y no has presentado el formulario, debes actuar hoy.




