La lucha por la permanencia ya comenzó a convertirse en una auténtica carrera contra el tiempo para Cúcuta Deportivo. El conjunto motilón atraviesa un momento delicado en la tabla del descenso y, consciente de que necesita una reacción inmediata para evitar un regreso prematuro a la Segunda División, tomó una decisión que ha generado sorpresa en buena parte del fútbol colombiano.
La institución rojinegra anunció la llegada del argentino Nicolás Hernán Chiesa, entrenador de 46 años que asumirá el cargo tras la salida del venezolano Richard Alfred Páez. El movimiento no pasó desapercibido, especialmente porque el nuevo estratega llega con una hoja de vida muy particular: escasa experiencia como director técnico principal, pero una participación reciente en dos Copas del Mundo.
¿Quién es Nicolás Hernán Chiesa?
La designación del argentino ha generado opiniones divididas entre los aficionados rojinegros.
Por un lado, se trata de un profesional con experiencia en estructuras de alto nivel y procesos internacionales exitosos. Sin embargo, también es cierto que su recorrido como entrenador principal es bastante limitado.
De hecho, la única experiencia de Chiesa como director técnico en propiedad ocurrió en 2018 con Floriana FC, club de la Primera División de Malta.
Ese antecedente es precisamente uno de los aspectos que más inquietud genera entre los seguidores del equipo, quienes consideran que la magnitud del desafío actual podría requerir un entrenador con mayor recorrido al frente de un banquillo.
Su gran carta de presentación: dos Mundiales con Ecuador
Si hay un apartado de la carrera de Nicolás Chiesa que llama la atención, es su experiencia como asistente técnico.
Durante los últimos años integró cuerpos técnicos de primer nivel en el fútbol sudamericano y fue protagonista de procesos que llevaron a la Selección de Ecuador a competir en la máxima cita del fútbol mundial.
Entre los principales hitos de su trayectoria aparecen:
- Asistente técnico de Gustavo Alfaro en la Selección de Ecuador.
- Participación en el Mundial de Catar 2022.
- Integrante del cuerpo técnico de Sebastián Beccacece.
- Participación en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
- Asistente de Carlos Tévez en Independiente de Avellaneda durante 2023.
Esa experiencia internacional es precisamente uno de los argumentos que llevaron a los directivos de Cúcuta Deportivo a confiar en su capacidad para asumir el reto.
Ya comenzó su trabajo en territorio motilón
Mientras se debate sobre su perfil y sus credenciales, Chiesa ya puso manos a la obra.
Según trascendió, el entrenador arribó a la ciudad de Cúcuta durante el fin de semana y sostuvo inmediatamente sus primeros encuentros con el plantel profesional.
Su primera actividad estuvo enfocada en el aspecto emocional del grupo.
El argentino decidió iniciar su ciclo con una extensa charla en la que escuchó atentamente a los futbolistas para conocer de primera mano cómo perciben la actualidad del equipo y cuál es el compromiso de cada uno para afrontar la batalla por la permanencia.
La intención fue construir una radiografía interna del vestuario antes de introducir cambios tácticos o metodológicos.
El plan de trabajo que tiene en mente
A diferencia de otros procesos en los que los entrenadores suelen iniciar con una fuerte carga física, Chiesa considera que el momento competitivo del calendario no permite realizar transformaciones profundas en ese aspecto.
Por esa razón, la planificación inicial apunta hacia otro camino.
De acuerdo con sus primeras declaraciones a medios locales, la idea contempla:
- Mantener un trabajo físico específico y controlado.
- Evitar cargas excesivas que puedan afectar el rendimiento inmediato.
- Priorizar las sesiones con balón.
- Fortalecer conceptos tácticos y colectivos.
- Recuperar la confianza del equipo a través del juego.
El entrenador argentino se declara defensor de un fútbol basado en la posesión y entiende que esa propuesta puede convertirse en una herramienta para competir mejor en los compromisos que se avecinan.
La compleja situación que enfrenta Cúcuta Deportivo
El panorama para el cuadro de la frontera es preocupante.
Después de conseguir el ascenso a la Liga BetPlay para la presente temporada, el club no ha logrado sumar la cantidad de puntos esperada y actualmente ocupa el último lugar de la tabla porcentual con apenas 17 unidades acumuladas durante 2026.
La situación obliga al equipo a protagonizar una segunda parte de temporada muy sólida si quiere conservar la categoría.
En otras palabras, Cúcuta necesita comenzar a sumar con regularidad cuanto antes para evitar que el sueño del regreso a la máxima categoría termine convirtiéndose en una estadía demasiado corta.
Ese contexto explica la urgencia con la que la dirigencia decidió buscar un nuevo liderazgo para el plantel profesional.
Una apuesta que genera expectativa y dudas
La llegada de Nicolás Chiesa representa una de las apuestas más arriesgadas de Cúcuta Deportivo en los últimos años.
Por un lado, aterriza un profesional que viene de participar en dos Copas del Mundo y que ha trabajado junto a entrenadores de prestigio internacional. Por el otro, asume su primer gran desafío como entrenador principal en un contexto de máxima presión, con un equipo obligado a sumar puntos para mantenerse en la élite del fútbol colombiano.
Ahora todas las miradas estarán puestas sobre su capacidad para trasladar al terreno de juego los conocimientos adquiridos durante años como asistente.
El margen de error es reducido. Cúcuta Deportivo necesita resultados inmediatos y espera que la experiencia mundialista de su nuevo entrenador se convierta en un factor decisivo para evitar un descenso que hoy amenaza seriamente el proyecto rojinegro.






