América de Cali cerró la semana con una noticia que genera ilusión entre sus aficionados. El conjunto escarlata alcanzó un acuerdo total con Luis Enrique Quiñones, extremo de 34 años que acaba de quedar en libertad tras finalizar su etapa en el Pachuca de México. Con este movimiento, el club vallecaucano fortalece una de las posiciones que más inquietudes dejó durante el primer semestre y, además, se impone en una disputa en la que también participaron otros equipos importantes del Fútbol Profesional Colombiano.
La operación fue manejada con rapidez desde la dirigencia americana y responde a una necesidad puntual identificada por el cuerpo técnico encabezado por David González Giraldo, quien había solicitado refuerzos para las bandas ofensivas de cara a los retos que tendrá el equipo en la segunda mitad del año.
América acelera y se queda con un fichaje codiciado
El acuerdo entre América de Cali y Luis Quiñones ya está completamente definido. El futbolista llegará a la capital vallecaucana el próximo martes para presentar los respectivos exámenes médicos y posteriormente firmar un contrato por una temporada.
La negociación fue liderada por la presidenta Marcela Gómez, quien se movió con rapidez para concretar una incorporación que había despertado interés en distintos puntos del país.
El objetivo era claro: reforzar el sector derecho del ataque con un jugador experimentado, desequilibrante y con recorrido internacional. Precisamente por esas características, el nombre de Quiñones apareció como una prioridad dentro de la planificación deportiva del club.
Junior y Santa Fe también estaban en la carrera
La llegada del atacante tiene un valor adicional para el cuadro escarlata, ya que el futbolista era seguido de cerca por otros dos equipos importantes del campeonato colombiano.
Entre los clubes interesados aparecían:
- Junior de Barranquilla
- Independiente Santa Fe
En el caso del conjunto barranquillero, el factor económico parecía jugar a su favor. Desde Junior estaban dispuestos a ofrecerle al jugador uno de los salarios más competitivos del mercado colombiano para intentar convencerlo de regresar al país.
Por el lado de Santa Fe, la estrategia apuntaba más al componente emocional. Quiñones guarda una relación especial con el cuadro cardenal, donde fue campeón en 2015 y dejó una imagen positiva entre los aficionados bogotanos.
Sin embargo, América terminó imponiéndose en el tramo definitivo de las conversaciones y logró cerrar el acuerdo antes que sus competidores.
Un jugador con recorrido y experiencia internacional
La llegada de Luis Enrique Quiñones representa la incorporación de un futbolista con amplio recorrido en el continente y una carrera construida principalmente en el balompié mexicano.
Durante una década en México defendió los colores de varios clubes y acumuló éxitos importantes, especialmente en su etapa con Tigres de Monterrey, donde se consolidó como uno de los extremos más desequilibrantes del campeonato.
Entre las principales características que han marcado su carrera destacan:
- Velocidad en espacios largos.
- Capacidad para jugar pegado a la banda.
- Desequilibrio en el uno contra uno.
- Experiencia en partidos de alta exigencia.
- Capacidad para asistir y generar juego ofensivo.
Su rendimiento durante aquellos años incluso le permitió integrar la Selección Colombia en 2016, reconocimiento que confirmó el gran momento deportivo que atravesaba en ese entonces.
Un refuerzo pensado para elevar el nivel ofensivo
Con la incorporación de Quiñones, América de Cali busca recuperar profundidad y protagonismo por los costados, una faceta que por momentos le faltó al equipo durante el semestre anterior.
La experiencia del extremo, sumada a su conocimiento del fútbol colombiano y al recorrido internacional que acumuló en México, convierten su llegada en una apuesta importante dentro del proyecto deportivo que lidera David González.
Ahora, una vez superados los trámites médicos y contractuales, el desafío será trasladar toda esa trayectoria al terreno de juego y convertirse en una de las piezas que impulsen las aspiraciones escarlatas para la segunda mitad de 2026.




